Moda japonesa 2012 (especial desde provincias)

[Sabae] ¿Tus gafas son también de Sabae?

Sociedad Vida

Las gafas son un artículo indispensable en la moda actual; sin embargo, seguro que son pocos los que saben que uno de sus tres mayores centros de fabricación se encuentra en la ciudad de Sabae, en la prefectura de Fukui. Esta localidad, donde uno de cada seis habitantes tiene un trabajo relacionado con dicho sector, es la ciudad de las gafas. Hemos intentado acercarnos a los secretos que residen tras la fuerza de un diseño y una técnica que se divulgan por todo el mundo.

La cuna de las monturas de titanio

La ciudad de Sabae, en la prefectura de Fukui, es el único lugar de Japón con un siglo de historia en la fabricación de monturas de gafas. En la década de los ochenta, fue allí donde se desarrolló por primera vez en todo el mundo una técnica para la elaboración de monturas de titanio, metal ligero y resistente que no suele causar alergia, de ahí que se haya convertido en el material estándar del sector incluso en otros países. Esta localidad, con su abrumadora actividad, puede presumir de hacerse cargo de aproximadamente el 96% de toda la producción nacional.

En la actualidad, alberga cuarenta y siete fabricantes y unas quinientas empresas que se dedican a labores relacionadas con el sector. Entre ellos, hay muchas firmas activas que buscan abrirse paso en los mercados de otros países tras haber expuesto sus productos en la feria de óptica SILMO, en Francia, y en MIDO, en Italia, ésta última el mayor evento de este tipo en todo el mundo. Cada año se forman allí diseñadores que reciben numerosos premios internacionales; su calidad y diseño se han ido ganando el aprecio de los famosos en el extranjero: la política Sarah Palin, candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano en 2008, usa con cariño sus gafas de Sabae.

De la mera producción a la producción y venta

La producción de gafas en Sabae comenzó en 1905. Al principio, era un empleo complementario al que se dedicaban los agricultores durante las épocas de desocupación de su sector; posteriormente, el crecimiento acelerado de la economía tras la Guerra y la aparición de las monturas de titanio produjeron un aumento de la demanda, lo que hizo que esta industria se desarrollara enormemente. "La fuerte perseverancia y paciencia en la fabricación de gafas que han demostrado desde tiempos antiguos los habitantes de Sabae han influido también en el desarrollo de la industria", cuenta Watanabe Satoshi, miembro del Grupo para la Promoción de la Marca de Sabae, perteneciente al Ayuntamiento de la ciudad, que se encarga de las gafas.

Durante muchos años, los fabricantes de Sabae han aumentado su producción de gafas como OEM (Original Equipment Manufacturer, en inglés; es decir, aquellos que producen artículos de encargo que luego son comprados por la empresa de origen, la cual los vende bajo su propia marca). Sin embargo, últimamente, tienen que enfrentarse a una difícil situación, dado que muchas marcas realizan sus pedidos a empresas chinas, que ofrecen precios más bajos; además, ha crecido el número de comercios nacionales que disponen de modelos baratos. De 1992, punto álgido, el número de envío de productos y el de empleados disminuyeron un 30%, mientras que el de oficinas lo hizo un 40%.

"Desde el año 2000 nuestro objetivo es alejarnos del sistema de producción OEM; para ello, nos hemos propuesto dejar de ser una región meramente productora y convertirnos en una dedicada a la producción y a la venta, lo que significa que nos promocionamos nosotros mismos. Esto lo estamos haciendo a través de la creación de nuestra propia marca y de la apertura de tiendas para vender nuestros modelos directamente; nos dirigimos hacia una nueva era en la fabricación de gafas de la mano de las técnicas que hemos venido desarrollando", explica Watanabe.

Un diseñador con valores de validez mundial

El poder de los diseñadores es el pilar sobre el que se sostiene la nueva era de la fabricación de gafas en Sabae. El fabricante Boston Club Co., Ltd., con tiendas que administra directamente en los barrios tokiotas de Minami Aoyama y Ginza, goza de buena fama en el sector. Kasashima Hironobu, su jefe de diseño, trabaja allí desde 1996, año en que la firma creó su primera marca propia, JAPONISM. Esta marca, que en sus diseños combina una técnica de nivel mundial con la belleza de la que hace gala Japón, tira del carro del boom por las gafas de fabricación nipona que existe actualmente. Hasta ahora, para competir contra el crecimiento de las firmas chinas se había esmerado en la creación de diseños agresivos que sólo son posibles utilizando técnicas japonesas; sin embargo, recientemente ha cambiado su forma de pensar. 

"En las exposiciones en el extranjero en las que he participado he tenido la oportunidad de ver qué es lo que se nos exige a los diseñadores en la actualidad; me he dado cuenta de que no podemos competir a nivel mundial simplemente utilizando las técnicas que hemos venido cultivando hasta ahora. Nos encontramos en una época en la que hemos de sacar partido a la capacidad de una determinada marca de expresar su visión del mundo y los valores que residen tras ella", cuenta Kasashima. 

Buscar un nuevo valor que sea válido también en el extranjero. Según el diseñador, este objetivo se traduce en "unas gafas que se puedan usar durante mucho tiempo sin cansarse de ellas", un concepto totalmente diferente a sus ideas de antes. Tras dos años de trabajo, presentó en el otoño de 2011 JAPONISM PROJECTION, diseños simples en los que se deshace de todo lo innecesario. En términos de funcionalidad, incluyen bisagras desmontables y cambiables, fruto del desarrollo técnico japonés, un aspecto que las hace atractivas no sólo por su diseño, sino también por su belleza funcional."

"En las exposiciones europeas hemos adquirido buena fama, lo cual quiere decir que hemos conseguido transmitir las posibilidades de las gafas de fabricación nipona. Me gustaría ir más allá del diseño y la técnica tradicional, descubrir una visión del mundo original de Japón y reflejarla en mis creaciones de manera visual; estoy seguro de que la estética japonesa tiene validez en todo el mundo", argumenta. 

La característica más importante de los modelos de JAPONISM PROJECTION es que sus monturas incluyen resistentes bisagras cambiables que permiten abrir y cerrar las patillas unas veinte mil veces. Se pueden usar durante mucho más tiempo si se cambian las piezas.

 

Un artesano de 82 años

Por otra parte, se siguen transmitiendo con esmero de generación en generación las destrezas de los expertos maestros artífices de la industria de la fabricación de gafas de Sabae.

Masunaga Makoto, nieto del empresario Masunaga Gozaemon, padre de la industria de la fabricación de gafas de Sabae, es el fundador y presidente de Makoto Optical Co., Ltd. Aunque le ha cedido el timón de la empresa a su hijo mayor Shōji, a sus ochenta y dos años continúa mostrando sus dotes como artesano en la elaboración de monturas, profesión a la que se dedica desde hace más de medio siglo. 

Existen más de un centenar de procesos diferentes en la fabricación de monturas. De muchos de ellos se encargan actualmente máquinas, pero la última parte se le deja al artesano. 

Masunaga lleva muchos años utilizando con cariño su lima, con la que pule las monturas cuidadosamente.

"Pulir la montura es la parte más difícil de todo el proceso, tanto que se suele decir que se necesita una década para dominar la técnica, ya que requiere una maestría de muchos años. Consiste en alisar la superficie y los cortes transversales, eliminar las manchas e imperfecciones y lustrar la montura", explica Masunaga, que utiliza ocho herramientas diferentes para llevar a cabo el proceso con cuidado y esmero.

"Es imposible darle suavemente una forma redondeada a la montura con una máquina. Las gafas se colocan en el centro de la cara, así que el equilibrio es algo importante; no se le puede dar un valor numérico. Es una cuestión de experiencia e intuición; incluso con el mismo diseño surgen diferencias al ponérselo. Las gafas de Sabae son buenas precisamente porque sus artesanos se han dedicado a su fabricación sin escatimar en esfuerzos " añade. 

"Estos pulgares tan gordos son el resultado de tantos años de dedicación al pulimento de monturas, ya que el dedo pulgar sirve como sostén principal", explica Masunaga entre risas.

Masunaga Shōji, que se ha criado viendo a su padre trabajar en la fabricación de monturas, también ha seguido sus pasos: en la primavera de 2000 creó su propia marca, AYUMI, con el objetivo de reflejar el espíritu típico del trabajo artesanal de Sabae.

"Si pensamos en la calidad de los productos de fabricación japonesa, ésta se reduce a un exceso de especificación, a prestarle atención a los detalles. Lo que quiero decir es que se le dedica más tiempo y trabajo del necesario", explica Shōji. En AYUMI abogan por los materiales naturales, emplean celuloide, sustancia resistente, para cambiar la forma de las monturas y dejan que expertos maestros se encarguen hasta de los últimos detalles con sus limas, así que sus modelos muestran un brillo de calidad y se ajustan a la piel como si se pegaran a ella. "Quería fabricar unas gafas que fueran completamente fieles a los principios básicos sin escatimar en esfuerzos ni pensar en la rentabilidad. Creo que tienen una belleza analógica imposible de expresar de manera digital, precisamente porque son de Sabae, cuna de las gafas", concluye.

Masunaga Shōji muestra su marca AYUMI.

 

Una marca unificada

En Sabae, más de veinte fabricantes desarrollan desde el año 2003 una marca unificada, THE 291, cuyo objetivo es promocionar la alta calidad de las gafas de fabricación local. Además, en 2008 abrieron su propia tienda, GLASS GALLERY 291, en el barrio tokiota de Aoyama, y dos años más tarde en la misma Sabae, en el Museo de las Gafas. En la de Tokio se exponen y venden los últimos modelos de unas veinte firmas, mientras que en la de Sabae la cifra asciende a cuarenta. El número de turistas nacionales y extranjeros que visitan Sabae expresamente por las gafas está aumentando.

Además de todo esto, en los últimos años se han aliado con firmas de moda para desarrollar sus productos, y participan en los populares desfiles de la Tokyo Girls Collection. Sabae está desarrollando multitud de iniciativas para divulgar ampliamente los encantos de sus productos: por ejemplo, la famosa modelo Rinka ha producido unas gafas fabricadas en Sabae que se pueden comprar por Internet.

Texto: Nogami Tomoko
Imágenes: Miyamae Sachiko

 

INFORMACIÓN

  • Población: 67.000 habitantes aproximadamente (enero de 2012) 
  • Temperatura media:14,6˚C
  • Hermanada con la ciudad de Murakami, prefectura de Niigata
  • Más información: Página web del Ayuntamiento de Saba (disponible solamente en japonés e inglés)

Historia de la fabricación de gafas en Sabae

1905 El empresario Masunaga Gozaemon introduce técnicas para la fabricación de gafas en Sabae
Era Meiji Progresa la división de artesanos en diferentes grupos de trabajo, entonces llamados Chōba
1914 Aumentan los pedidos durante la época de prosperidad debida a la Primera Guerra Mundial
1937 (aprox.) Se formaliza la producción de monturas de celuloide (hay setenta fábricas con ochocientos empleados y la escala de la producción anual asciende a 130.000 docenas)
Años 80 Se emplea titanio para la fabricación de monturas por primera vez en el mundo
1983 Nace Makoto Optical Co., Ltd.
1984 Nace Boston Club Co., Ltd.
Desde los años 2000 Los fabricantes comienzan a alejarse del sistema de producción como OEM ante el descenso de pedidos
2003 Nace la marca unificada THE 291
2008 Apertura de la tienda GLASS GALLERY 291 en el barrio tokiota de Aoyama


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