Panorama Seguir viviendo en Fukushima - Visita a Fukushima un año después del desastre
Guerra de medios en la zona del desastre: “Lo que queremos decir a Tokio y al mundo”, primera parte
Mesa redonda entre periodistas de Fukushima
[16.04.2012] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS |

Hace un año del Gran terremoto del Este de Japón con tsunami. Fukushima ha soportado una enorme carga en la vida desplazada por el accidente nuclear y el daño económico y psicológico causado por la desinformación. Mientras continúa su lucha contra la radiactividad invisible, seis periodistas locales nos hablan con franqueza.

Hayakawa Seiya, periódico Fukushima Minpō (trabaja desde 1984).
Seto Eiji, periódico Fukushima Min’yū (trabaja desde 1983).
Gotō Yoshinori, emisora de televisión Fukushima TV: TFV (trabaja desde 1988).
Murakami Masanobu, emisora de televisión Fukushima Central Television: FCT (trabaja desde 2000).
Hayakawa Gen’ichi, emisora de televisión Fukushima Hōsō: KFB (trabaja desde 1984).
Takano Hiroshi, emisora de televisión TV-U Fukushima: TUF (trabaja desde 2005).

Entrevistador: Harano Jōji, director de Nippon Communications Foundation

¿Son acaso los reactores nucleares un problema sólo de Fukushima?

Harano Dicen que es la primera ocasión en que se reúnen dos periódicos y cuatro televisiones locales de Fukushima para intercambiar opiniones después del Gran terremoto del Este de Japón. Estoy seguro de que hay todo tipo de opiniones al respecto, pero ¿cuál creen que es el tema de mayor importancia en las circunstancias actuales?

Minpō – Hayakawa En la prefectura, a excepción de la zona costera, se ha restablecido la rutina diaria, y en apariencia se podría pensar que se ha vuelto a la vida anterior al 11 de marzo. Sin embargo, en realidad la vida de sus habitantes dista mucho de ser como antes. El accidente de la central nuclear sigue sin resolverse, y el número de personas que se han visto obligadas a vivir en refugios de emergencia pasa de 160.000. Los ciudadanos que no se encuentran en refugios también sufren un gran estrés por ese ambiente misterioso que ha creado la radiactividad, y se pueden ver muchas familias de refugiados, con niños en brazos, fuera de la prefectura. Aunque por el momento la descontaminación para disminuir la dosis de radiación en los espacios habitables sigue siendo el objetivo prioritario, no se avanza. Creo que ése es un gran obstáculo para la reconstrucción.

Hayakawa (KFB)

KFB – Hayakawa Aunque trato de pensar en cuál es el principal problema, no se me ocurre cuál puede ser; existen demasiadas categorías. De entre todos, el primero que se pudo notar fue que a Fukushima se le había colocado una etiqueta. A mí también me llamaron de las emisoras afiliadas a nuestro grupo para hablar del asunto, y se notaba una atmósfera rara, como si dijeran “queremos que lo arreglen todo por sí mismos, en Fukushima”. En 2011 se decidió que el kanji (los kanji son ideogramas de origen chino usados en la escritura) de ese año sería kizuna (“vínculos”, “lazos”), pero estando en Fukushima uno no siente tal cosa. Contrapuesta al deseo de estrechar esos lazos, existe la idea de convertir el problema en algo de Fukushima, y es una sensación que aumenta con el paso del tiempo.

El sentimiento de pertenencia de quienes viven fuera se diluye

TFV – Gotō Creo que este desastre ha sido de tal magnitud que, al principio, hizo sentirse implicados al conjunto de los japoneses, sin importar lo lejos que estuvieran. Sin embargo, al cabo de un año, ese sentimiento de pertenencia descendió en los habitantes de las otras prefecturas, Fukushima pasó a ser visto como un lugar particular, y poco a poco comenzó a aflorar en mí un sentimiento de impaciencia. Cuando tengo ocasión de hablar ante gente de otras prefecturas me da la sensación de que me tratan con mucha cautela. Parece que se ha diluido ese sentimiento de pertenencia entre las personas de fuera. Quizá ése sea uno de los problemas.

Takano (TUF)

TUF – Takano Yo creo que lo primero es la motivación. El hecho de, mientras se lleva una vida normal, tener problemas en muy distintos campos es una señal de la inseguridad de los ciudadanos. Además siento como si no pudiéramos establecer relaciones cooperativas con nuestro entorno. En ese sentido, creo que es necesario mejorar un poco más nuestra coordinación con el exterior. No se puede pensar que la radiactividad y otros problemas relacionados atañen sólo a Fukushima. A nivel personal opino que tanto las autoridades como los ciudadanos locales necesitamos tender la mano y construir relaciones de amistad con el exterior.

Min’yū – Seto Al pensar en la vida de los habitantes de la prefectura, creo que el problema más acuciante es la descontaminación. Hagamos lo que hagamos, al descontaminar estamos expresando un deseo de dejar las cosas en un estado de normalidad, como eran antes del 11 de marzo. En la medida en que no podamos librarnos por completo de la inseguridad, tanto física como anímica, de los ciudadanos, no cambiará la percepción de los de fuera. Creo que debemos empezar por ahí.

Hayakawa (Minpō)

Minpō – Hayakawa ¿Cómo se debe percibir la exposición a la radiación, sobre la que no tenemos suficientes conocimientos científicos? Ahí es donde sufre más la gente. Lo horrible del problema de la radiación, aparte de sus peligros para la salud, claro, es que las relaciones entre personas, entre regiones, se desgarran. ¿Y qué hacer con los residuos, después de la descontaminación? Mientras no sepamos claramente el efecto que tienen sobre la salud no dejaremos de escuchar frases como “No traigas eso a mi región”, o “Encárgate de eso en tu zona”. Al ver la falta de progresos en cuanto a los escombros del tsunami en las prefecturas de Iwate y Miyagi, no puedo dejar de sentir que esta situación se va a extender a otras prefecturas. A este paso Fukushima va a quedar aislada, y no va a haber manera de restaurarla. Al hablar del problema de la radiactividad no sólo debemos pensar en la salud, sino también en esa faceta social. Es algo que se percibe claramente tras un año de informar al respecto.

Ha nacido una regla no escrita: “No impondré mis propios valores”

Harano ¿Cuál es el estado actual de la descontaminación?

KFB – Hayakawa Es un desastre. En principio, aunque existe la necesidad de afrontar ese problema que tenemos por todas partes, la situación ha degenerado en una sucesión de “El país no lo va a hacer; que lo hagan las ciudades”, “La ciudad no lo va a hacer; que lo hagan los distritos”, “los distritos no lo van a hacer; lo haremos nosotros, los habitantes, los vecinos, los individuos, aunque sea a trozos”. Como no se hace esa descontaminación integral, los niveles de radiactividad no bajan.

Harano ¿Quiere decir que el gobierno no está cualificado?

Seto (Min’yū)

Min’yū – Seto Aunque en la actual situación se considera que la crisis de Fukushima equivale a la crisis de Japón, no faltan las voces que claman por lo que están haciendo los políticos. Ha habido iniciativas, como la creación de la Agencia de Reconstrucción y otras, pero al hablar con la gente de Kasumigaseki (barrio donde se concentran las agencias gubernamentales japonesas en Tokio), queda claro que, salvo por los burócratas de los ministerios y agencias directamente relacionados con el tema, el interés por lo que pasa en Fukushima ha descendido mucho. Me gustaría que los responsables en el gobierno no se limitaran a devolver las cosas a su estado original, del mismo modo que ocurrió tras el Gran terremoto de Hanshin (en 1995, en la prefectura de Hyōgo), sino que dieran un seguimiento a Fukushima de un modo diferente para poder mejorar el nivel de la prefectura.

TUF – Takano Debido a los efectos de la radiación, también nos encontramos con el problema de que la gente no viene. Me temo que, si los refugiados no vuelven, la población descenderá y caeremos en un círculo vicioso. Se opina que es necesario para Fukushima que se aflojen un paso más los estándares para el control de la radiación en los productos agrícolas, pero en lo relativo a dónde establecer esos estándares es muy difícil definir un punto que satisfaga tanto a los habitantes de la prefectura como a los del resto del país.

La desinformación hace que se devuelva incluso el arroz de 2010

Gotō (FTV)

FTV – Gotō Lo que yo consideré más representativo fue que el arroz producido en 2010 se devolviera. Se devolvió pese a ser un arroz anterior al accidente nuclear. Puede ser una actitud infundada, pero es un hecho. Habida cuenta que existe la posibilidad de un riesgo para la salud, es necesario distinguir claramente los riesgos reales de los rumores sobre los productos, para que no sólo la agricultura, sino la totalidad de la industria de Fukushima pueda sobrevivir. Por ejemplo, diferenciando los productos agrícolas por completo, tras un examen de la totalidad. Porque se puede pensar que hay cosas que escapan por los agujeros de la red, cuando se hacen exámenes de muestreos.

Minpō – Hayakawa Sin embargo, es complicado establecer los estándares. Al decidir los nuevos estándares, que incluirían alimentos que contienen cesio radiactivo, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar explicó que, mientras que mantiene ciertos niveles provisionales de referencia que consideran seguros, también hizo sus estándares más estrictos, para conseguir una sensación de seguridad. Por supuesto, desde el punto de vista del consumidor, cuanto más estrictos, mejor. No obstante, desde el punto de vista del agricultor existe el temor de que, mientras las labores de descontaminación no avancen, el hecho de hacer más estrictos los controles no les permita levantar cabeza. En Fukushima hay tanto agricultores como consumidores. Si se establecen estándares sólo desde el punto de vista de los consumidores metropolitanos, habrá gente que se quede fuera de la sociedad.

Pondré un ejemplo. En una reunión de padres y profesores de cierta escuela primaria una madre dijo: “la escuela usa productos locales, de modo que quiero que dejen de usar alimentos de Fukushima para preparar la comida”. A lo cual una mujer, esposa de un agricultor, contestó: “nuestros productos están dentro de los estándares; ¿qué tienen de malo?” Y comenzaron a discutir.

Además, en lo relativo a los refugiados, he oído que hay casos en los que aquéllos que se han quedado dicen a los que han buscado refugio: “has escapado”, mientras que los que se han refugiado dicen a los que se han quedado: “no estás cumpliendo con tu responsabilidad hacia tu familia”. Es un asunto muy triste. Los periodistas recibimos críticas por no poder informar de forma definitiva sobre los efectos de la radiactividad en la salud como si todo fuera blanco o negro, pero dado que faltan conocimientos científicos no se puede decir a la ligera qué es seguro y qué no. Es un tema sobre el que debemos informar con gran cuidado.

FTV – Gotō Creo que ahora, entre los habitantes de Fukushima, se ha creado una norma no escrita que reza “no impondré mis propios valores”. Los habitantes de la prefectura deciden según sus principios si quieren o no comer arroz local, y no presionan a los demás para que hagan como ellos. Se considera una regla importante sobre la cual debemos regir nuestras vidas.

Sin embargo es necesario establecer una base, para conseguir la comprensión de las personas de otras prefecturas. Se deben establecer cuanto antes unos nuevos estándares provisionales para lograr la confianza de la mayoría de las personas. De lo contrario, llegaremos a una situación extraña en la que no se acepte nada que no dé un resultado de cero en los exámenes.

Preocupación por la discriminación, incluso entre los niños

Murakami (FCT)

FCT – Murakami También están ocurriendo casos de niños que son discriminados cuando van a otras prefecturas. Al cubrir una noticia sobre estudiantes de un colegio femenino, me encontré con alumnas que decían que ya no podrían casarse, o que en el futuro no podrían quedarse embarazadas. Creo que es responsabilidad de los medios locales contar a la gente la verdad sobre qué es correcto, si esas alumnas podrán realmente quedarse embarazadas, si podrán casarse.

Minpō – Hayakawa Al principio, tras el desastre, se alabó a las personas de Tōhoku porque soportaron las dificultades con estoicismo. Sin embargo, para los medios de comunicación resulta más fácil prestar atención a la gente que eleva la voz más que los demás, o a quienes expresan su opinión con claridad sobre los problemas. No digo que esas personas estén equivocadas, pero creo que informar de todo consiste en otra cosa. Justo después del accidente se destacó la presencia de habitantes de la prefectura que descargaron su ira contra el presidente de TEPCO (Compañía Eléctrica de Tokio, que opera la central nuclear Fukushima Daiichi); era más fácil para los medios retratarlo de esa manera. No obstante es un error creer que ellos representaban la forma de pensar de todos los habitantes de Fukushima.

Min’yū – Seto Por ejemplo, la prensa usó en muchos casos a las personas que habían sido evacuadas de forma voluntaria, bajo el apelativo de “refugiados de Fukushima”, como material para retratar la inseguridad de la prefectura. La prensa de otras prefecturas “infló” la situación; mucha gente tuvo la impresión de que en Fukushima ya no se podía vivir, que todos iban por ahí con trajes protectores. En la prensa central, sobre todo, se percibe esta tendencia.

TUF – Takano Los refugiados de Fukushima contaban sobre la situación de la prefectura en otros lugares, y los medios seguían enfatizando el hecho de que había peligro; creo que por esa razón las personas que ahora viven en Fukushima se sienten heridas. Las televisiones nacionales usaban las franjas de más audiencia para informar sobre casos específicos de refugiados, y repetían sin cesar escenas que hacían hincapié en que toda la prefectura estaba en crisis. Muchos habitantes de la prefectura, al oír frases como “En Fukushima ya no se puede vivir; no voy a volver”, alzaban sus voces: “Para nosotros, que todavía vivimos aquí, esto sólo nos causa dolor.” Creo que al exagerar un peligro infundado se hieren los sentimientos de los ciudadanos.

Los medios de fuera informan siguiendo un guión establecido

Harano ¿Cuáles creen que deben ser las responsabilidades de los medios locales, en el caso de un desastre que se da una vez cada mil años?

Minpō – Hayakawa Creo que se deben registrar y relatar los problemas y la situación. Con el paso del tiempo, desde el terremoto y el accidente en la central nuclear, en el país se habla de la “estabilización” del accidente, y ha descendido la cobertura en los medios de Tokio. Da la sensación de que quieren dar carpetazo al asunto. Pero como ya he comentado antes las labores de descontaminación no avanzan, y nada ha cambiado desde el momento del desastre. Si éste es su “carpetazo”, no es tolerable. Como periodistas locales, creo que aún debemos esforzarnos mucho más.

Primera página del Fukushima Minpō, 11 de marzo de 2012

Primera página del Fukushima Min’yū, 11 de marzo de 2012

Min’yū – Seto Justo después del terremoto, obviamente, no había artículos de primera necesidad: no llegaba la gasolina, la distribución de materiales se había detenido, y yo, en medio de un desastre múltiple que incluía una explosión de hidrógeno, me preguntaba qué podía hacer como periodista. Es importante informar manteniendo la sangre fría, claro, pero los medios de comunicación tienden a ser sensacionalistas. En lo relativo a los resultados, hay cosas sobre las que reflexionar. Por ejemplo, no sé si antes del accidente teníamos conocimiento sobre el Sistema de Red de Emergencia para la Predicción de Efectos Nucleares (SPEEDI, por sus siglas en inglés). Lamento decir que quizá no hubiera muchos entre nosotros que fueran conscientes de tal sistema. Incluso ahora, ¿quién puede contestar a un lector sobre la diferencia entre un sievert y un becquerel? Creo que si somos capaces de explicar sobre la radiación correctamente, de forma fácil de comprender, cambiaremos el modo en que la gente ve Fukushima.

Por otro lado, creo que los periodistas de grandes medios de comunicación que vienen de Tokio, limitados en el tiempo que tienen para sus artículos, toman la información pensando “hoy hacemos este tema, con este guión”. Y por otro lado los medios locales, con nuestros editores siempre vigilantes, miramos el día a día y el transcurso de las vidas de los habitantes de la zona. En eso no entran las tendencias políticas; seguimos haciendo nuestro trabajo con mirada crítica. Creo que la base del trabajo de los medios de la región se basa en informar correctamente sobre lo que realmente están pidiendo esas personas.

La visión del gabinete fue muy diferente de la de los medios locales

Minpō – Hayakawa Hablando acerca de la diferencia en los puntos de vista de los medios, en Tokio, por ejemplo, creo que en el momento en que se detectó cesio en la planta purificadora, dije en la oficina que el tono de los medios de Tokio iba a cambiar, y efectivamente así fue. Hasta ese momento el tono consistía decir que no había efectos sobre la salud, pero de pronto tuvimos la impresión de que se había empezado a escribir severamente sobre la seguridad del agua y los alimentos. Se vio con claridad la diferencia entre los puntos de vista de los medios locales y centrales. Considero nuestra obligación, como periodistas locales, ver, pensar y denunciar las cosas desde el punto de vista de los 1.980.000 habitantes que permanecen en Fukushima.

FCT – Murakami A propósito de la diferencia en el punto de vista entre los medios centrales, cuando en noviembre de 2011 se abrió la central de Fukushima Daiichi a los periodistas por primera vez, hay algo que noté en el lugar, mientras cubría la noticia. Los medios locales también entramos en la rueda de prensa organizada por el gabinete, pero mientras que nosotros nos centrábamos en las diferencias entre el antes y el después de la explosión por haber entrado varias veces a la planta, es decir, que dábamos importancia a lo que podían sentir los habitantes de la zona, los periodistas que pertenecían al grupo del gabinete se habían puesto de acuerdo de antemano sobre cómo informar. Sin prestar atención a los resultados de la monitorización que ya se habían publicado, informaron sobre la radiactividad como si fuera la primera vez que se medía. Eso sólo contribuyó a empeorar la imagen de Fukushima. En cuanto al problema de la diferencia de actitud entre Fukushima y el resto de Japón, recientemente he empezado a pensar que debemos presentar la información más activamente al extranjero y a todo el mundo. En ese sentido creo que una ocasión como ésta es muy positiva de cara a aumentar la consciencia sobre nuestra región en el extranjero.

Harano ¿Hay algo que les hiciera sentir la realidad de las diferencias con la prensa extranjera?

Una prensa extranjera que tiende al sensacionalismo

FCT – Murakami Al volver la vista atrás, cuando explotó el reactor número 1 de la central, el 12 de marzo, y el número 3 el día 14, Fukushima Central Television fue la única cadena en el mundo que sacó imágenes. Al descubrir la explosión y transmitir las imágenes, pedimos a Nihon TV (NTV), cadena clave en el país, que retransmitiera esas imágenes a nivel nacional, pero argumentando que sin poder explicar qué era esa explosión no podían retransmitir, nos hicieron caso omiso. Habiendo imágenes reales de la explosión, ¿por qué no retransmitirlas? Al final, cuando se retransmitieron, el gabinete se puso en marcha primero, y el país lo siguió. En ese momento sólo percibí diferencias con los medios centrales, pero al llegar abril también noté diferencias con los medios extranjeros.

Cuando tomamos las imágenes de la explosión, a 17 kilómetros del lugar no se escuchaba ningún sonido. Sin embargo, cuando una cadena alemana de televisión subió sus propias imágenes a YouTube, su vídeo tenía sonido, y cuando los japoneses vieron esas imágenes procesadas se produjo un gran tumulto; la gente decía: “¿Por qué tienen sonido?” “Si tienen sonido, ¿por qué Fukushima Central Television las ha emitido sin sonido?” Supongo que procesaron las imágenes para informar sobre la explosión de forma más sensacionalista, pero el hecho de no saber qué fuente era correcta, ni quién había tomado las imágenes, provocó un gran caos.

Imagen de la explosión de hidrógeno en la central Fukushima Daiichi (cortesía de FCT)

Cuando los extranjeros vienen a cubrir el incidente a Fukushima su punto de vista es un poco diferente al nuestro. Por ejemplo, daban como hechos probados científicamente que casos de niños a los que les sangraba la nariz, o tenían dolor de garganta o diarrea, estaban causados por la radiactividad. Los japoneses que viven fuera de Japón se enfrentan a nosotros, preguntándonos por qué no informamos sobre esos asuntos de los que está informando la prensa extranjera. Pero nosotros no tratamos de enfatizar la seguridad, sino de informar cuando hay información clara. Así es como los medios extranjeros y de otras prefecturas han seguido informando de manera irresponsable, y distorsionando lo que nosotros cubrimos. Incluso los habitantes de Fukushima han dejado de confiar en nosotros. Tengo la impresión de que esta triste situación va a continuar.

(Continúa en la segunda parte)

(Traducido al español del original en japonés)

  • [16.04.2012]
Artículos relacionados
Otros artículos de esta serie
  • Hiroki, un sake fruto del clima de FukushimaHiroki, una de las marcas de sake que ha desencadenado una fiebre por los licores de producción regional, se elabora en una pequeña bodega de la prefectura de Fukushima. Tras la fabricación de esta bebida, que ha cautivado a los amantes del sake, reside la historia de la gran recuperación de una empresa que estaba a punto de echar el cierre, todo un aliento para el pueblo de esta provincia.
  • El “encanto inalterable” de AizuUno de los principales destinos turísticos de la prefectura de Fukushima es la ciudad de Aizuwakamatsu. A pesar de que el número de visitantes se ha reducido notablemente tras el Gran terremoto del Este de Japón, hay un ryokan (hostal tradicional de estilo japonés) con una larga tradición que está dejando de lado la desinformación y está mejorando sus resultados. Enarbolando el lema un "encanto inalterable" como su principal arma, está presentando su atractivo encanto que ha sido capaz de fascinar a muchas personas.
  • Réquiem de FukushimaEl folk min’yō, género tradicional de la música japonesa, siempre ha estado ligado a la cultura y a la vida de los pueblos de las provincias; entre ellas, Fukushima es conocida por sus muchas y excelentes canciones. Una grabación realizada allí nos ha permitido escuchar los sonidos del shakuhachi, y los de unas voces capaces de cicatrizar las heridas tras el terremoto y el tsunami.
  • Guerra de medios en la zona del desastre: “Lo que queremos decir a Tokio y al mundo”, segunda parteHace un año del Gran terremoto del Este de Japón con tsunami. Fukushima ha soportado una enorme carga en la vida desplazada por el accidente nuclear y el daño económico y psicológico causado por la desinformación. Mientras continúa su lucha contra la radiactividad invisible, seis periodistas locales nos hablan con franqueza.

Últimos vídeos

Últimas series

バナーエリア2
  • Opinión
  • Detrás de la noticia