Panorama La vanguardia del manga de Kioto
El Museo del Manga, un punto de referencia en Kioto
La comunicación a través del manga, tanto para adultos como niños, extranjeros y académicos
[24.05.2012] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية | Русский |

El museo, especializado en manga -el representante de la cultura japonesa actual-, se encuentra en Kioto, la antigua capital. Un gran espacio que combina las funciones de museo y biblioteca, y que resulta atractivo en su aspecto recreativo, al tiempo que sirve de centro de investigación. Exploramos la “nueva cara” de Kioto.

La fachada, de estilo retro, está reformada a partir de una antigua escuela primaria construida a comienzos de la era Shōwa (1926-1989). Cuando hace buen tiempo se pueden sacar los mangas del edificio, y leerlos tumbado sobre la hierba.

Actualmente el manga ya no es sólo algo que puede disfrutar un amplio espectro de la población, sin importar su edad, sino también un objeto importante de estudio. Los lectores y amantes del manga se expanden desde Japón a todo el mundo. En paralelo a esa corriente, en noviembre de 2006 nació el Museo Internacional del Manga de Kioto. Dicho museo es un proyecto conjunto entre la ciudad de Kioto y la Universidad Kyoto Seika, que lleva cerca de 40 años liderando la investigación nacional e internacional de manga, y que abrió la primera facultad de manga(*1) del mundo al tiempo que el museo abría.

Un espacio en el que se “enganchan” tanto adultos como niños

Los documentos relacionados con el manga y la animación que se recogen aquí constituyen la mayor colección del mundo, con cerca de 300.000 ítems. Aunque la mayor parte del material se compone de manga nacional moderno, también existen obras famosas de todos los países del mundo, o incluso material de la era Meiji (1868-1912). De todos esos volúmenes, se pueden sacar y leer aproximadamente 50.000.

Uno de los puntos interesantes del museo es la “pared de manga” que forman sus estanterías. Cubren literalmente la superficie de las paredes, y su longitud combinada alcanzaría los 200 metros. La colección se centra en las obras publicadas entre los setenta y 2005, y está clasificada en orden alfabético, por autor, y por año de publicación.

Quizá se pueden ver incluso “trabajos fantasma”, que ya están agotados. Para poder encontrar el manga que uno busca entre los 50.000 volúmenes a la vista, se utiliza un panel táctil instalado en la sala.


(Foto superior) La pequeña habitación llamada “Biblioteca de los Niños”, centrada en los libros de ilustraciones, está pensada para los más pequeños.
(Foto inferior) Danmaru, miembro de un grupo profesional de kamishibai.

En muchas partes del lugar hay lectores, concentrados en silencio en su lectura. Tanto niños como adultos se ven arrastrados al mundo del manga, y al mismo tiempo quedan absortos en la creación de su propio mundo imaginario. Ése es el tipo de atmósfera peculiar que llena el edificio.

También hay muchas familias que van con sus niños. Una madre nos dice: “A mi hija (de nueve años) le encantan las ilustraciones, y la he traído para que participe en el taller”, pero también hay una chica de diez años de la prefectura de Shiga que dice: “Mi padre quería venir, así que lo estoy acompañando.” Niños y adultos disfrutan por igual, y aunque la comunicación entre padres e hijos parece expandirse, en este caso el padre se va a buscar entre los manga que tiene ante sí, olvidándose de su hija.

“¡El kamishibai (cuentacuentos tradicional japonés, en el que se usan láminas como apoyo para la narración) va a empezar!” dice alguien, golpeando un badajo de madera, mientras los niños se abalanzan hacia la habitación dedicada a los kamishibai. Éste es el único lugar del país en el que se ha seguido representando a diario kamishibai callejero tras su decadencia desde el advenimiento de la televisión en 1955. “Antes de dibujar manga, Mizuki Shigeru(*2) también era autor de kamishibai”, le explica un padre a su hijo, y confiesa que también es la primera vez que él ve kamishibai de la mano de un profesional.

Intercambio creado por el manga

Kojima Eiyu, del “Taller Editorial de Manga”, es graduado de la Universidad Kyoto Seika.

También hay un “Rincón de Demostraciones”. En el “Taller del Manga” se puede ver cómo completan sus mangas los mangakas (dibujantes de manga) profesionales. También existe el “Taller Editorial del Manga”, donde se puede consultar con un profesional sobre la manera de dibujar manga.

“Como el trabajo de los mangakas lo llevan a cabo normalmente en su casa, solos, el hecho de dibujar ante otras personas, o compartir ideas con otros aspirantes a mangakas se convierte en un incentivo para nosotros”, dice Kojima Eiyu. Como mangaka profesional que acaba de estrenarse, nos dice que le resulta muy útil explicar a la gente cómo se puede dibujar un manga interesante mientras atiende las consultas del taller.


La tienda del Museo del Manga está repleta de objetos promocionales. Yokota Nozomi (Foto de la izquierda), que se declara otaku (aficionada) a los mangas, ha venido en numerosas ocasiones desde Osaka con el objetivo de comprar objetos promocionales. Su ropa tiene un cierto estilo cosplay (afición que consiste en disfrazarse de algún personaje de manga, anime o cine); en el museo también se hacen periódicamente eventos de cosplay.

El museo también se ha convertido en lugar de intercambio para investigadores y el público en general. Jacqueline Bernd, profesora de la Facultad de Manga de la Universidad Kyoto Seika apuntó: “En la reunión de investigadores del museo también pueden participar personas normales y corrientes. Al investigar sobre el manga es importante que exista amplia interacción entre las personas. Existe un significado muy especial en el hecho de que las personas ajenas al cerrado entorno académico puedan participar. Además, los alumnos a los que enseño también participan en estas reuniones como parte de la clase, y escriben trabajos para clase.”

Además de los talleres, reuniones de investigadores y su exposición permanente, el museo ofrece muchas otras actividades, como exposiciones de temas variados, eventos y charlas.

Los aficionados al manga en el extranjero también se vuelven locos

Otro punto que eleva el valor del museo es el hecho de que aúna el manga, representante de la cultura pop de Japón, y Kioto, la ciudad de la cultura tradicional. Dado que cerca del lugar también se encuentran el Palacio Imperial de Kioto y el Castillo de Nijō, Patrimonio de la Humanidad, hay muchos turistas extranjeros.

“Tras decidir ir a Kioto estaba leyendo una guía, y al encontrarme con el Museo del Manga me dio un vuelco el corazón. Creo que mi primer punto de contacto con Japón fue el manga”, nos dice Farzam, que ha venido desde Alemania (Foto de la izquierda). “Me gustan los mangas Gintama(*3) y Death Note(*4) . En Alemania, salvo los mangas muy famosos como Dragon Ball(*5) , todos son bastante caros y no podía comprarlos, así que solía pedirlos prestados en la biblioteca. Pero ni en mis sueños podía imaginar que hubiera una biblioteca enorme del manga como ésta”, nos dice emocionado este hombre, que lleva quince años siendo fan del manga japonés.

A su lado, su amigo Sven dice: “yo sólo lo estoy acompañando, pero al haber podido comprender la historia y la formación de la cultura manga de Japón, me ha resultado muy interesante. Me parece estupendo que la exposición esté ordenada cronológicamente y por temas, y que tenga explicaciones en inglés”, dice; parece que no hace falta estar metido en el manga para poder disfrutarlo.

Desde que el Museo Internacional del Manga de Kioto abriera sus puertas, en noviembre de 2006, hasta marzo de 2012 ha reunido a unos 1.400.000 visitantes en total. Al mismo tiempo que los visitantes se sorprenden de que el manga sea ahora objeto de estudio, dan la impresión de pensar que “al final, resulta que el manga es divertido”.

En el rincón de la “Feria del Manga” hay cerca de 5.300 volúmenes de manga en varios idiomas. En Kioto, la antigua capital y también ciudad internacional, tienen los ojos vueltos hacia los visitantes extranjeros.

Ueda Shūzō, secretario general del museo, nos cuenta: “No se trata sólo de que la gente venga y se sienta satisfecha porque pueden admirar el valor de los mangas viejos, por tratarse de un museo, sino de que estamos tratando de crear, de forma natural, un lugar de comunicación entre el museo y sus visitantes, a través de medios como el ‘Taller del Manga’ o el kamishibai”.

No deberíamos olvidar que, aunque existe una tendencia recientemente a ver el manga sólo como un objeto de exportación de Japón al extranjero, también es parte de la cultura que sirve de puente para la comunicación entre las personas.

Museo Internacional del Manga de Kioto

Kioto, Nakagyō, Karasuma-dōri, Oike-agaru (Antigua Escuela Primaria Tatsuike; dirección para navegadores de coche: Kioto-shi, Nakagyō-ku, Kanafuki-chō 452)
TEL:075-254-7414
http://www.kyotomm.jp/ (japonés, inglés, chino, coreano y francés)

-Horario: 10:00-18:00 (última recepción de visitantes: 17:30)
-Días de descanso: miércoles (festivos, el día siguiente), Año Nuevo, periodo de mantenimiento
-Precio de la entrada: adulto – 800 yenes / estudiante de secundaria – 300 yenes / estudiante de primaria – 100 yenes / por debajo de primaria – gratis (será necesario ir acompañado de un guardián)

 

Texto: Yata Yumiko
Imágenes: Itō Makoto
Con la colaboración del Museo Internacional del Manga de Kioto

(Traducido al español del original en japonés)

 

(*1) ^ Existen unas veinte universidades con facultad de manga, en todo el país.

(*2) ^ Mizuki Shigeru (nacido en 1922) es un mangaka (dibujante de manga) que se hizo famoso por Gegege no Kitarō, obra adaptada al anime y los videojuegos, y está considerado un maestro del género de terror.

(*3) ^ Gintama, de Sorachi Hideaki (2002, Weekly Shonen Jump / Shueisha Inc.)

(*4) ^ Death Note, original de Ōba Tsugumi; adaptación al cine de Obata Takeshi (2003-2006, Weekly Shonen Jump / Shueisha Inc.)

(*5) ^ Dragon Ball, de Toriyama Akira (1984-1995, Weekly Shonen Jump / Shueisha Inc.)

  • [24.05.2012]
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