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Izumo Taisha, un santuario sintoísta renovado por primera vez en 60 años

Sociedad Cultura

El santuario sintoísta de Izumo Taisha, en la ciudad de Izumo, en la prefectura de Shimane, y el de Ise, en la homónima localidad de la prefectura de Mie, estrenaron nuevo aspecto tras la realización de grandes obras de renovación; tal y como dicta la costumbre, cada seis y cada dos décadas, respectivamente. Esta ocasión fue realmente especial, ya que las reformas coincidieron en ambos por primera vez en 60 años.

Izumo Taisha, un santuario famoso por sus vínculos con el matrimonio

Esta soga, shimenawa en japonés, decora la entrada al kaguraden de Izumo Taisha (lugar donde se realizan las danzas sintoístas) y marca la separación entre lo terrenal y lo divino.

El santuario sintoísta de Izumo Taisha está consagrado al dios Ōkuninushi, conocido entre los japoneses como la deidad del matrimonio. Si retrocedemos en su historia, averiguamos que, en tiempos antiguos, no se llamaba Izumo Taisha, sino Kizuki Taisha, o Kizukino Ōyashiro; le cambiaron el nombre en 1871.

El dios al que se rinde culto en Izumo Taisha es famoso también por ser el protagonista de una estrofa de la popular canción infantil Daikokusama en la que se explica que esta deidad aparece caminando con una gran bolsa sobre los hombros. En realidad, la escena es original de la leyenda de la liebre de Inaba, Inaba no shirousagi en japonés, que cuenta cómo Ōkuninushi ayuda a una liebre que había sido despellejada por un cocodrilo.

Estatuas que recrean el momento de la leyenda de la liebre de Inaba en que el dios Ōkuninushi ayuda a la liebre.

Según el Kojiki, el libro más antiguo sobre la historia de Japón, Ōkuninushi es el sexto descendiente de Susanō no Mikoto, el dios que exterminó a Yamata no Orochi, un monstruo de ocho cabezas y ocho colas con forma de serpiente. De la leyenda de la liebre de Inaba se desprende que Ōkuninushi es un dios benévolo que ayuda a los débiles, pero no se dice que los celos y los ataques por parte de sus hermanos pusieron su vida en peligro hasta en dos ocasiones durante su juventud. En el Kojiki, aparece descrito también como la deidad de la resurrección, ya que en ambas situaciones volvió a la vida gracias a una diosa, entre otros.

Además, la historia de cómo Ōkuninushi contribuyó a la creación del archipiélago nipón ha quedado registrada no sólo en el Kojiki, sino también en otras obras antiguas, como el Nihonshoki y el Fudoki, y en muchos mitos; puede decirse que el santuario sintoísta de Izumo Taisha es la patria de la mitología japonesa.

Cuarta renovación del honden desde 1744

La renovación de los edificios que conforman el santuario de Izumo Taisha se remonta a 1609; desde entonces se lleva a cabo una vez cada 60 años aproximadamente. Tal costumbre tiene su explicación en la idea de renacer: al realizar grandes reformas para renovar el honden (santuario principal), resurge la época del advenimiento de los dioses, las deidades recuperan su fuerza, y uno puede beneficiarse también de su poder de regeneración.

El santuario principal de Izumo Taisha puede presumir de sus 24 metros de altura, que lo convierten en un edificio sin rival en todo el recinto.

 

Son muchos los que acuden a Izumo Taisha durante el festival Enmusubi taisai para rezar por un matrimonio bien avenido.

El actual santuario principal de Izumo Taisha, Tesoro Nacional desde 1952, data de 1744 y va ya por la cuarta renovación, costumbre denominada sengū en japonés. Primero, se trasladan desde su emplazamiento original los objetos de culto, llamados shintai(*1), y la estructura en la que estos se depositan en el honden, denominada shinza. Posteriormente, se restaura el edificio y se vuelven a depositar allí. Esto se hace para preservar estas construcciones de madera y, al mismo tiempo, como forma de heredar las técnicas propias de la arquitectura sintoísta. Además, se ha dicho también que esta práctica permite que el santuario conserve su pureza, y que es importante para que los dioses renueven su fuerza.

En abril de 2008, se celebró en el honden de Izumo Taisha el karigoten senzasai, una ceremonia para conmemorar el traslado de la deidad venerada en el complejo santo, Ōkuninushi, a un santuario provisional, un gonden o karidono en japonés. Un año más tarde, comenzaron las obras de renovación también en los santuarios auxiliares (sessha y massha).

Madera procedente de la región afectada por el Gran Terremoto del Este de Japón

El santuario principal luce un aspecto nuevo tras cinco años de grandes obras en las que se han cambiado las tejas de corteza de ciprés que cubren su inmenso tejado, entre otros elementos. En la renovación se ha empleado madera procedente de la región de Tōhoku, afectada por el Gran Terremoto del Este de Japón de 2011; gracias al saber hacer de los maestros artesanos, el honden vuelve a ser un edificio grandioso. El 10 de mayo de 2013 pudo celebrarse sin incidentes el festival honden senzasai, durante el que el dios Ōkuninushi abandona el santuario provisional y regresa al principal.

Sin embargo, las obras continúan todavía en el resto de edificios del recinto, y está previsto que concluyan en 2016; su presupuesto total asciende a unos ocho mil millones de yenes. Tras el festival honden senzasai, se han realizado diversas celebraciones de conmemoración, y la renovación de los santuarios auxiliares se prolongará hasta ese año.

Estrictas costumbres que restringen la entrada al honden

Durante la Restauración Meiji, se estableció un sistema para clasificar los santuarios sintoístas del país denominado shakaku. Según esta clasificación, el santuario de Izumo pasó a ser en 1871 el único cuyo nombre incorporaba la palabra Ōyashiro (en japonés, Ōyashiro y Taisha se escriben con los mismos caracteres kanji y son sinónimos). Así, su nombre oficial es Izumo Ōyashiro, no Izumo Taisha, pero generalmente se suele utilizar la segunda denominación para referirse a este lugar santo.

Incluso a día de hoy, se sigue observando la costumbre de que ni siquiera los miembros de la familia imperial pueden acceder al interior del honden. En lo que respecta a las normas a la hora de rendir culto, existen diferencias notables entre Izumo Taisha y otros santuarios de todo el país. Por lo general, se inclina la cabeza dos veces, se dan dos palmadas y se vuelve a inclinar la cabeza una vez más; sin embargo, en Izumo Taisha se inclina la cabeza dos veces, se dan cuatro palmadas y se vuelve a inclinar la cabeza una vez más; al parecer, esto se debe a que el dios al que está consagrado este templo sintoísta es la deidad del matrimonio, de ahí que se den dos palmadas por uno mismo, y dos por su pareja o futura pareja.

Con esta gran renovación, puede decirse que Izumo Taisha vuelve a 'sus comienzos', al 'punto de partida'. Si uno decide visitar el santuario y presentarle sus respetos a Ōkuninushi tras el sengū, puede reconsiderar sus propios orígenes y recibir nuevas oportunidades y el poder para transformarse.

La playa de Inasa, considerada el lugar de encuentro de los Yaoyorozu no kami; esto es, los millones de deidades venerados por la religión sintoísta. Se encuentra al oeste del santuario de Izumo Taisha.

Texto: Nippon Communications Foundation

Imágenes: Nakano Haruo

(Traducción al español del original en japonés)

(*1) ^ Estos objetos suelen ser una espada, un espejo o joyas.

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