Panorama El género “tokusatsu” que Godzilla llevó a todo el mundo
Entrevista con Higuchi Shinji, director de “Ataque a los titanes”
[19.08.2015] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية | Русский |

Shingeki no kyojin (Ataque a los titanes) es un manga de fama mundial que ha llegado a la gran pantalla a través de una mezcla de efectos digitales y técnicas tradicionales japonesas. Higuchi Shinji, el director de este enorme proyecto, nos habla de lo que ocurrió entre bastidores a la hora de adaptar la obra al cine.

Higuchi Shinji

Higuchi ShinjiNacido en Tokio en 1965. Fanático de las películas y series de televisión de tokusatsu y efectos especiales desde niño. En su época como estudiante de secundaria recibió una gran inspiración de Uchū kara no messēji (Un mensaje del espacio; dirigida por Fukasaku Kinji en 1978 para Toei Co. Ltd.), la cual le pareció mucho más interesante que Star Wars (La guerra de las galaxias), estrenada en Japón el mismo año. Comenzó a trabajar a tiempo parcial en los rodajes de películas de tokusatsu cuando estaba en el instituto. En 1984 fue ayudante de vestuario en el rodaje de Godzilla, encargado del traje del monstruo. Posteriormente ayudó a fundar Gainax, productora de animación, junto a figuras como Anno Hideaki, creador de Neon Genesis Evangelion, y fue ayudante de dirección en el largometraje de animación de 1987 Ōritsu uchūgun oneamisu no tsubasa (Alas de Honneamise). Fue director de efectos especiales en la nueva serie de películas de Gamera en los noventa, a las órdenes de Kaneko Shūsuke -Gamera: Daikaijū kūchū kessen (Gamera: Guardian of the universe, 1995), Gamera 2: Region shūrai (Gamera 2: Attack of legion, 1996) y Gamera 3: Jashin irisu kakusei (Gamera 3: Awakening of Irys, 1999). Ha trabajado como director en películas como Rōrerai (Lorelei: La bruja del Océano Pacífico, 2005), Nihon Chinbotsu (El hundimiento de Japón, 2006), Kakushi toride no san’akunin (Hidden fortress: The last princess, 2008), y el cortometraje Kyoshinhei Tōkyō ni arawaru (El gran guerrero aparece en Tokio, 2012).

Se estrena un “ataque” a nivel internacional

Cuando comenzó a publicarse el manga original de Isayama Hajime Shingeki no kyojin (Ataque a los titanes), en 2009, el cual ha superado los cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, la historia transmitió un nuevo tipo de terror al lector, con su mundo irracional en el que los humanos son devorados por misteriosos gigantes que penetran el muro tras el que la humanidad se esconde. La adaptación a la gran pantalla, de la mano del director Higuchi Shinji, hace uso tanto de la última tecnología de gráficos por computadora como de las técnicas japonesas del tokusatsu (efectos especiales que se basan en el uso de maquetas, trajes y demás), herederas de series como Godzilla, para plasmar en pantalla de forma muy viva ese terror.

La primera de las dos entregas en que se divide la historia, Attack on titan (estreno en Japón: 1 de agosto), se estrenó internacionalmente el 14 de julio en Los Ángeles, recibiendo su bautismo de parte del público de Hollywood, más exigente que los espectadores japoneses.

Desde la izquierda: Mizuhara Kiko en el papel de Mikasa, Miura Haruma como Eren y Hongō Kanata como Armin. Amigos desde la infancia, los tres ansían conocer el mundo más allá de los muros de la ciudad. Sin embargo un gigantesco titán destruye el muro y los titanes comienzan a invadirla.

Para detener la cruel masacre de los humanos por parte de los titanes se crea un grupo de investigación provisto de equipo de maniobras tridimensionales con el que intentan desesperadamente reparar el muro exterior de la ciudad. (Imagen: ©2015 Comité de producción de Shingeki no kyojin ©Isayama Hajime / Kodansha

“Estrenarla en el extranjero ya era problemático, pero el simple hecho de mostrarla por primera vez al público creó una gran presión. La audiencia de Hollywood, la cuna del cine, respondió muy positivamente, y muy rápido”, dice Higuchi. “Miura Haruma y Mizuhara Kiko (dos actores que asistieron al estreno) estaban entusiasmados, y aunque se trataba de su propia película también alzaron la voz y se divirtieron, como el resto del público. Durante el rodaje los actores lo pasaron mal, pero me alegro de haber podido darles una experiencia tan positiva.”

Según Toho, la productora de la película, se planea proyectarla en un total de 63 países y regiones de todo el mundo, incluyendo Norteamérica, Asia y la zona de habla alemana.

Adaptación del mundo del manga original a la gran pantalla

Desde que era estudiante de instituto Higuchi trabajó a tiempo parcial en numerosos rodajes de películas de tokusatsu, y formó parte del equipo de efectos especiales de Godzilla (1984) en el departamento de maquetas; también fue director de efectos especiales en obras como la serie Gamera. La primera vez que ocupó la silla de director fue en 2005 con la película Rōrerai (Lorelei: la bruja del Océano Pacífico), ambientada en el final de la Segunda Guerra Mundial, una cinta que hizo buen uso de los efectos especiales en escenas con submarinos. Y sin embargo, pese a toda la experiencia que Higuchi ha acumulado como director de efectos especiales, Shingeki no kyojin ha supuesto toda una experiencia para él.

A pesar de su experiencia en animación, esta ha sido la primera vez que Higuchi dirigía la adaptación de un manga de éxito a imagen real.

“Tuvimos que construirlo todo de cero. Si haces una película de samuráis, por ejemplo, sabes qué necesitas y tienes un equipo experimentado. Hay vestuario esperando en los almacenes. Pero para esta película hemos tenido que construir o seleccionar cuidadosamente todo, desde los objetos más sencillos. Ha sido la primera vez que adaptaba un manga al cine, y me ha sorprendido la dificultad.”

El guión también fue un problema. “Si se hubiera tratado de una obra ya terminada la cosa habría sido diferente, pero como el manga original se sigue publicando teníamos que pensar cómo terminar la película.” Fue un proceso de ensayo y error. Y, por supuesto, también contaban con el principal problema: pensar cómo llevar la visión del mundo de la obra original a la pantalla.

“Recuerdo que, cuando leí el manga, me causó una impresión que nunca había sentido. Era como si ese tal Isayama, al que no conocía de nada, hubiera creado un mundo en su mente que iba más allá del manga, y el manga no era más que el único vehículo a su disposición para expresar sus ideas”, recuerda Higuchi. “El cómic original me daba la impresión de haber sido creado para expresar sus movimientos en el mundo real de forma visceral.”

“Los titanes son seres ominosos. En el manga sus diseños y la forma de dibujarlos son mucho más impactantes que los de los humanos; casi como si hubieran usado un modelo. Mi intención era mantener ese desequilibrio, en el que parecen casi más humanos que los humanos, esa sensación que dan los dibujos originales de ‘odio a este tipo, no lo perdonaré’.”

Higuchi dice que notó un miedo esencial hacia los demás en la obra de Isayama. “Miedo hacia un alguien indeterminado. Alguien sin nombre, de quien no podemos saber qué piensa. No he hablado con Isayama de esta impresión mía, pero quizá sea una metáfora por el miedo que sintió hacia la ciudad de Tokio al venir por primera vez (su ciudad natal está en Kyūshū), cuando tenía veintitantos años.”

  • [19.08.2015]
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