El fotógrafo de ‘ukiyo-e’ Kichiya y su versión de las ‘Cien famosas vistas de Edo’

La casa de té del abuelo en Meguro

Cultura Arte

En esta nueva entrega de la serie de vistas famosas de Edo inmortalizadas por Utagawa Hiroshige les presentamos Meguro jijigachaya (La casa de té del abuelo en Meguro). Antaño la casa de té y la cuesta de Meguro retratadas en el cuadro gozaban de vistas al Fuji.

Una casa de té en una pendiente adorada por el sogún

Tokugawa Iemitsu, tercer sogún de la dinastía Tokugawa, frecuentaba la zona de Meguro para disfrutar de su afición por la halconería. Sus visitas solían incluir una parada en una casa de té regentada por un campesino llamado Hikoshirō y situada en una cuesta muy empinada. Iemitsu sentía una gran simpatía por el dueño del establecimiento, al que llamaba jiji (‘abuelo’); de ahí que la casa de té terminase siendo conocida como jijigachaya, o ‘la casa de té del abuelo’. El negocio conservó el nombre mientras se heredaba de generación en generación, y parece ser que los sogunes Yoshimune e Ieharu, octavo y décimo del clan Tokugawa, siguieron pasando por allí cuando iban a Meguro a practicar la cetrería o a visitar el templo Meguro Fudōson.

Se dice que el monólogo cómico de rakugo que se titula Meguro no sanma (La paparda del Pacífico de Meguro) tiene su origen en la relación del sogún con aquella casa de té de Meguro situada en las afueras de Edo. Ese sería, precisamente, el motivo por el que Hiroshige decidió plasmarla en su pintura.

El cuadro representa un paisaje otoñal, con las espigas de arroz amarillas. Aunque actualmente no hay campo en Meguro, decidí visitar la cuesta donde se hallaba la casa de té del abuelo justo antes de época de la cosecha del arroz. Hoy en día la zona, convertida en un barrio residencial de casas unifamiliares y bloques de pisos, presenta un paisaje totalmente distinto al del periodo Edo. Después de subir y bajar la cuesta cargado con el peso de la cámara y el trípode, me entraron ganas de descansar un rato en una casa de té.

Información sobre el lugar

El monólogo Meguro no sanma (La paparda del Pacífico de Meguro) ha ido sufriendo numerosas modificaciones por parte de los cómicos que lo han representado a lo largo de su prolongada historia, pero el argumento es, a grandes rasgos, como sigue. El sogún no puede olvidar el sabor de la paparda asada que probó cuando fue a Meguro a practicar la cetrería. En el castillo pide paparda, que en aquella época era un pescado para las clases bajas, para comer. El cocinero lo prepara sin cabeza, sin espinas y al vapor, para quitarle la grasa. Al probarlo, el sogún pregunta “¿Qué es esto?”. El cocinero responde “Es paparda de la costa de Chōshi”, a lo que el sogún declara “Eso sí que no. Yo solo como paparda de Meguro”.

A propósito del monólogo mencionado, en 1996 empezaron a celebrarse festivales relacionados con la paparda a ambos lados de la estación de JR Meguro: el Meguro no Sanma Matsuri (Festival de la Paparda de Meguro) en el lado de Shinagawa-ku, y el Meguro SUN Matsuri (Festival de los Ciudadanos de Meguro), en el lado de Meguro-ku. Estos festivales, que tienen lugar en septiembre, atraen largas colas de visitantes, que acuden para probar una de las más de cinco mil papardas asadas que se sirven gratuitamente entre el público.

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