El auge de los gatos en Japón

Kita Yōsuke [Perfil]

[23.08.2017] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية | Русский |

Los gatos están de moda en Japón desde hace varios años, y prueba de este auge es la abundante selección de libros y otros artículos relacionados con ellos que se puede encontrar en el país. Además, son muchas las personas que utilizan sus redes sociales como plataforma para mostrar el cariño por los felinos de su hogar. Analizamos el trasfondo de este boom de la mano de un experto que, además, es un amante de todo lo gatuno.

El auge de los contenidos felinos en Japón

¿Qué contenidos de gatos gustan en todo el mundo? Nos viene a la cabeza, por ejemplo, la serie de dibujos animados Tom y Jerry, o Jennie, una novela fantástica publicada en 1950 por el escritor Paul Gallico y traducida al japonés en dos versiones. El gato es uno de los animales con los que el hombre está más familiarizado; el estilo de vida egoísta y el carácter fascinante de estos animales tienen, al parecer, una gran capacidad de estimulación de la creatividad, de ahí que los felinos sean un tema recurrente en contenidos de toda clase de géneros en las cuatro esquinas del planeta.

Puede decirse que los japoneses sienten una fascinación particular por todo lo que tiene que ver con estos animales, que, además, se remonta a hace más de mil años. Los felinos aparecen representados en una importante cantidad de obras históricas, desde los clásicos milenarios hasta la literatura moderna y los dibujos animados actuales, pasando por las xilografías ukiyo-e del período Edo (1603-1868). Las bibliotecas y los museos de arte del país permiten disfrutar de este tipo de contenidos; una parte se encuentra disponible también en la red.

Uno de los gatos de Kita Yōsuke junto a varios libros sobre felinos.

Por si esto no fuera suficiente, Japón, un país ya de por sí abundante en contenidos felinos, vive en los últimos años un auge cuyo fin no se vislumbra.

El vertiginoso aumento de los libros sobre gatos

Analicemos algunos datos sobre el auge de los gatos en Japón. En el gráfico anterior, se observa un recuento de la cantidad de libros sobre felinos que se encuentran en las bibliotecas públicas de todo el país, separados por año de publicación. En las salas de lectura japonesas se guardan casi todos los ejemplares que se hayan sacado al mercado nacional hasta la fecha, de ahí que estas cifras permitan analizar la evolución de la publicación de libros sobre gatos en territorio nipón. Huelga decir que la palabra “contenidos” no alude únicamente a los libros, pero estos nos sirven aquí como ejemplo representativo.

De los números se desprende que desde la década de 1990 se ha venido produciendo un aumento de las publicaciones sobre gatos, con una subida que destaca particularmente desde 2011 hasta nuestros días. Por otra parte, vemos que durante mucho tiempo se editaron más libros sobre perros: estos tuvieron su época de mayor apogeo en torno a 2005. Tres años más tarde, los ejemplares sobre gatos superaban a los de perros. En la actualidad, sobresalen los de gatos con diferencia.

A la hora de recabar estos datos, se realizaron también búsquedas con otras palabras clave. Por ejemplo, en los últimos diez años, se han publicado cerca de 3.800 libros relacionados con el budismo, la misma cifra que para el sake u otras bebidas alcohólicas; 3.400 trataban de béisbol; 2.100, de fútbol; y 5.400, de gatos. En definitiva, los japoneses sienten un mayor interés por los gatos que por la religión, los deportes o el alcohol.

Manga sobre gatos Yon & Mu –traducido al inglés–, del dibujante Itō Junji, afamado por sus historias de terror. Los cómics sobre gatos, un contenido peculiar de Japón, permiten al lector descubrir, gracias a la perspicacia característica de los dibujantes, los encantos de estos animales y adentrarse en un universo de afecto profundo hacia ellos. Este en concreto es uno de los preferidos de Kita Yōsuke.

El trasfondo del auge: una mayor conciencia de la existencia de los gatos

Uno de los factores determinantes del auge es la familiaridad de los japoneses con estos animales. La sociedad nipona se enfrenta a un gran problema de descenso de natalidad que viene complementado por una tendencia a la nuclearización familiar; cada vez son menos las familias que conviven bajo el mismo techo. En el caso de quienes tienen un gato por mascota, a este se lo valora más y se lo llega a considerar uno más de la familia. El autor de este artículo, que tiene dos felinos, podría ser un ejemplo de esta tendencia: a su juicio, parece que los gatos mandan más en casa.

Según datos del Ministerio del Interior y de Comunicaciones de Japón, el número de niños –quienes tienen menos de 15 años– lleva cayendo en el país 36 años consecutivos. En abril de 2017, el dato ascendía 15.710.000, una cifra sumamente inferior si se la compara con la de 1954, año de la mayor cantidad: 29.880.000 niños.

Por otra parte, en lo que respecta al número de gatos que son mascotas en Japón, se estima que desde 2011 se sitúa en torno a los diez millones. Este tipo de información no se recopila desde hace tanto tiempo como los datos demográficos y, por consiguiente, es imposible emitir un juicio categórico, pero sí se puede constatar la diferencia, cada vez menos indudable, entre el número de felinos y el de niños. Dicho de otro modo un tanto atrevido: desciende el número de personas, pero el de gatos no disminuye tanto, de ahí que el ser humano sea cada vez más consciente de la presencia de estos animales.

Esto puede aplicarse también a los perros. En el gráfico que aparece a continuación, se muestra la evolución de la cantidad de perros y gatos que son mascotas en Japón. Las cifras relativas a los canes van cayendo marcadamente, por lo que puede decirse que en un futuro no muy lejano habrá más felinos.

La migración de las zonas rurales a las urbanas y el envejecimiento de la población son fenómenos por los que también destaca Japón. En los edificios de viviendas de las ciudades, puede resultar difícil tener un perro, un animal que, además, podría considerarse poco adecuado para las personas mayores, ya que es necesario sacarlo a pasear con regularidad. Los gatos, sin embargo, viven fácilmente en un piso y no generan tantos gastos ni requieren de tantas atenciones, de ahí que se consideren una mascota más idónea para los ancianos.

Con este trasfondo, el número de canes sigue disminuyendo en el seno de la sociedad japonesa y, por lo tanto, también se reduce la conciencia respecto a estos animales. En el primer gráfico de este artículo veíamos una caída en el número de publicaciones, un dato que puede interpretarse también como un reflejo de esta tendencia.

Comunicación fotográfica en las redes sociales

Las redes sociales se han convertido en otro de los factores condicionantes del auge de los gatos, y las fotografías de felinos, una herramienta de comunicación en ellas. En Instagram, Facebook y Twitter se puede ver una gran cantidad de vídeos y de instantáneas de estos animales; los usuarios suelen hacer clic en el botón de “me gusta” casi al momento. Si nos paramos a pensar en ello, cuando las redes sociales no eran algo tan normal y corriente como ahora, no teníamos la oportunidad de ver tantas imágenes de gatos a diario.

Ya sea gracias a las redes sociales o por culpa de ellas, podemos ver felinos prácticamente todos los días y dejarnos embelesar por sus encantos, tal y como le pasó a Kita Yōsuke, que decidió elegir este animal como mascota. Del mismo modo, muchas otras personas se convierten en amantes de los gatos, aunque no lleguen a vivir con uno.

Recientemente, han surgido redes sociales específicas para contenidos sobre perros y gatos que cada vez cuentan con más aficionados. Por ejemplo, la aplicación Dokonoko permite subir fotografías de estas mascotas –hace las veces de álbum fotográfico–, ver y comentar las de otros usuarios… Es una herramienta sumamente simple de usar.

Uno de los aspectos más interesantes del auge actual de los contenidos gatunos es que los usuarios se convierten tanto en creadores como en público. En Dokonoko tienen cabida también los perros, de los que se publican muchas fotografías, si bien recientemente están proliferando las redes sociales exclusivamente dedicadas a los felinos.

Fotografías de los gatos de Kita Yōsuke en la aplicación Dokonoko.

En definitiva, los atributos que ya tienen de por sí los gatos les han servido para hacerse con un puesto privilegiado en las redes sociales; estas, a su vez, han contribuido a la difusión de esos atractivos y al aumento de los amantes de los felinos. Todo eso se ha traducido en el consecuente auge de los contenidos centrados en ellos. Los apasionados de estos animales esperan que esto continúe siendo así durante mucho tiempo.

Imagen de la cabecera: Exposición “Itsudatte Nekoten”, en el Museo de Cultura de Kioto, en la que se exhibieron manekineko (gato de la suerte) de todo Japón (28 de abril de 2017, Jiji Press)

(Traducción al español de un artículo en japonés de 1 de agosto de 2017)

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  • [23.08.2017]

Investigador en Mitsubishi Research and Consulting desde 2007. Nacido en 1983, estudia en la Facultad de Economía de la Universidad de Kioto. Su labor se centra en las pequeñas y medianas empresas y en las firmas emergentes. Su pasión por los gatos le viene de haber adoptado uno callejero y se ha traslado a sus investigaciones, dado que ahora también se dedica a estudiar sobre la protección de los animales. Además, desde 2016, reflexiona sobre la relación ideal entre el ser humano y los gatos. Convive con Shinsuke, el gato callejero que adoptó, y con Goma, que llegó a su hogar a través de una protectora. Perfil en Twitter: https://twitter.com/kitayooo

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