Japón necesita orientarse más hacia el exterior – Entrevista a Kent Calder -

Política

Bajo el gobierno del primer ministro Abe Shinzō, Japón ha iniciado una senda de mayor confianza, aunque al mismo tiempo las relaciones con los países vecinos se han visto afectadas. Hablamos con el experto en Relaciones Internacionales Kent Calder sobre los últimos acontecimientos y previsiones en la diplomacia pública japonesa.

Kent Calder Kent CALDER

Kent Calder es director del Centro Reischauer de Estudios de Asia Oriental, y del Programa de Estudios de Japón en la universidad Johns Hopkins. Tras obtener su doctorado en estudios de gobierno en la universidad de Harvard, ha sido profesor en la universidad de Princeton y director del departamento de Japón en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, entre otras responsabilidades. Ha sido también consejero especial del embajador de EE. UU. en Japón. Entre sus publicaciones recientes se encuentran Pacific Alliance: Reviving U.S.-Japan Relations (La alianza del Pacífico: resucitando las relaciones EE.UU. - Japón, 2009) y The New Continentalism: Energy and Twenty-First Century Eurasian Geopolitics (El nuevo continentalismo: la energía y la geopolítica euroasiática en el siglo XXI, 2012).

Expectativas de una época de estabilidad política

ENTREVISTADOR Como resultado de las elecciones para los consejeros, en julio de este año, el Partido Liberal Democrático se ha asegurado un buen número de escaños en la Dieta. Así, muchos esperan que la economía japonesa salga fortalecida en este siguiente periodo. Por otro lado existe una tendencia a ver un regreso a la derecha como algo inestable, en diplomacia.

KENT CALDER Existe, es cierto, pero es una opinión que surgió a partir de declaraciones hechas durante el primer gabinete de Abe (2007-2008), como por ejemplo lo que se dijo sobre las mujeres obligadas a prostituirse durante la Segunda Guerra Mundial. El primer ministro ha aprendido mucho desde aquellos días, y es más prudente. Todavía se puede notar esa intención inicial de querer cambiar Japón, de regresar a los valores tradicionales, pero se va viendo cómo se acerca a la razón en otros temas, por ejemplo en la necesidad de, tras una reflexión, tomar decisiones diferentes en relaciones públicas de la región o en la reactivación económica.

El gabinete de Abe necesita la colaboración de todo el mundo, empezando por la de Estados Unidos. De esto no cabe duda. Aunque existan diferencias también existen todo tipo de medidas en las que los gobiernos de Estados Unidos y Japón deben colaborar en los próximos tres años, y la propia situación internacional exige un crecimiento económico japonés. Si consideramos el auge chino o los cambios en la situación internacional, el mantenimiento de la seguridad pública es un tema de gran calado para ambos países. Los gabinetes de Obama y Abe comparten objetivos como la seguridad informática y los derechos sobre la propiedad intelectual, y están cooperando incluso a través de medidas políticas.

Superar la falta de atención

ENTREVISTADOR En Japón está aumentando la preocupación por la falta de atención de Estados Unidos. Es decir, este presta menos atención a la situación en Japón que la atención que los japoneses prestan a la situación estadounidense.

CALDER Hasta ahora tampoco es que se haya dado preferencia a Japón en la toma de medidas políticas en Estados Unidos. Existiendo tantos y tan diversos problemas, la posición de Japón no se ha establecido con claridad, para empezar. Hay que dar a conocer más ampliamente la contribución de Japón; la realidad es que no se reconoce como debiera. El hecho de que Caroline Kennedy, como miembro de una familia de peso en la historia de Estados Unidos, haya sido designada como embajadora estadounidense para Japón, puede aportar una gran influencia positiva.

ENTREVISTADOR Usted dedicó la obra The New Continentalism (El nuevo continentalismo), publicada el año pasado, a temas geopolíticos del continente eurasiático. ¿Qué razones existen para fijarse en Eurasia en estos momentos?

CALDER Aunque el cambio que acontece en Eurasia es silencioso, conlleva un punto de inflexión histórico, en lo que respecta al futuro de Japón y del mundo entero. La desintegración de la antigua Unión Soviética, la modernización de China y las reformas de India están creando un nuevo dinamismo a través de todo el continente. La Eurasia de hoy día, comparada con la de antes, está adoptando poco a poco una unicidad política y económica; creo que Estados Unidos y Japón deben hacer frente a esos cambios.

El primer ministro Abe ha tratado este tema a través del refuerzo de la diplomacia con Rusia, y de su viaje a Oriente Medio y al Sudeste Asiático de esta primavera. En términos estratégicos la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) es de extrema importancia para Japón. Dada su significación de cara a mostrar las diferentes doctrinas del continente asiático y el auge chino, soy de la impresión de que las relaciones de Japón con el resto de países del Sudeste Asiático van a cobrar una mayor importancia en lo sucesivo.

La función de Japón en relación con el mundo

ENTREVISTADOR En lo relativo a las relaciones entre China y Japón, ¿qué función cree que cumple la alianza de Japón con Estados Unidos?

CALDER Durante mucho tiempo pensé que la noción misma de Japón, China y Estados Unidos sentados a una misma mesa dañaba las relaciones entre Japón y Estados Unidos. Sin embargo, ahora puedo sentir el especial significado que revisten las conversaciones a tres bandas entre estos tres países, en multitud de temas. Por ejemplo, en energía y medio ambiente. También hay otros temas, como la seguridad ciudadana o las medidas contra la piratería, que se ven incluidos en el mantenimiento de la seguridad.

El G2 (Group of Two -grupo de dos-, un proyecto de conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y China) conlleva sus peligros. Por supuesto es crucial que Estados Unidos construya una relación estable y sólida con China, pero hacerlo a expensas de sus relaciones con Japón sería, a largo plazo, poner en peligro la estabilidad de la región. Es necesario hacer frente a los problemas de seguridad dentro del marco de las relaciones entre Estados Unidos y Japón de forma consistente. Creo que las conversaciones entre Estados Unidos, China y Japón tienen otra función que cumplir, como la resolución de los problemas energéticos, de medio ambiente o las medidas contra la piratería.

ENTREVISTADOR Se dice que durante estos últimos veinte años Japón ha tendido a la introversión, difuminándose cada vez más en el escenario internacional. ¿Existen síntomas de que Japón esté intentando regresar a ese escenario?

CALDER Creo que sí. Podríamos decir que es uno de los aspectos positivos de la política de Abe. A partir de 2006 Japón comenzó a cambiar de primer ministro casi cada año, y los países extranjeros terminaron por pensar que no hacía falta tomarse la política japonesa en serio. Ese punto también es uno de los motivos de las tiranteces con China y Corea del Sur. Estos países han presionado al gobierno japonés, y aunque hayan logrado satisfacer sus intereses nacionales no han sabido ver que estaban sacrificando las políticas diplomáticas a largo plazo. No obstante, esto está cambiando en la presente administración. Y creo que es algo bueno.

Los movimientos políticos hacia Eurasia, por parte del primer ministro Abe, poseen un significado profundo. Las relaciones bilaterales entre los países de la zona, incluidos Rusia, China e India, poseen una importancia crucial incluso a nivel mundial. Evidentemente, también es indispensable comprender las preocupaciones de otros países por los cambios repentinos de Japón en su visión histórica, su diplomacia, su política y sus políticas militares.

El refuerzo de las relaciones públicas a nivel local

ENTREVISTADOR Últimamente Japón muestra una diplomacia más suave que antes, al tiempo que aumenta su gasto de cara al extranjero.

CALDER El reto más acuciante para la diplomacia japonesa consiste en lograr que se comprenda ampliamente que el país se ha revitalizado, y que está dispuesto a contribuir a la economía mundial de la manera más constructiva posible. Por ejemplo, en el área del desarrollo Japón ha desempeñado una función importante en las relaciones con África, como la celebración de la Conferencia Internacional de Tokio para el Desarrollo de África (TICAD, por sus siglas en inglés), tema en el que comparte interés con el gabinete Obama. Sin embargo no se puede decir que dichas políticas y el grado de contribución japonesa se vean reconocidos en su totalidad. Es un área a la que Japón debe dar prioridad.

ENTREVISTADOR ¿Cree que a Japón no se le da bien este tipo de “diplomacia pública”, o el intercambio con otras culturas?

CALDER Uno nota cómo el Japón de ahora, en lo que a la diplomacia se refiere, se halla volcado en sí mismo. Es cierto que Japón cuenta con embajadores elocuentes en Estados Unidos, centrados en Washington, pero es imperativo que Japón cuente con personas que sean capaces de explicar claramente la forma de pensar japonesa, la forma de entender a Japón, no solo en Washington sino en muchos otros lugares, a nivel local, de cara a la administración y también a las organizaciones no gubernamentales.

Texto: Peter Durfee, director de Nippon.com. (El artículo original fue escrito en inglés, y traducido en parte al japonés; la versión en español se basa en la traducción)

Imágenes: Kodera Kei

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