En bicicleta por Japón: cómo evitar las multas bajo las nuevas normas de circulación
Guíade Japón
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Ciclistas y peatones: parecidos pero distintos
Con aproximadamente una bicicleta por cada dos habitantes y una tasa de uso del 12 %, Japón es uno de los países del mundo donde más se utiliza este medio de transporte, codeándose en los puestos más altos con países como los Países Bajos, Alemania o Dinamarca. Sin embargo, la realidad del tráfico urbano japonés puede resultar sorprendente para los visitantes que vienen de países de gran tradición ciclista, y es que no es raro ver bicicletas zigzagueando entre peatones por la acera. Esto es porque a pesar de que la ley de circulación vial clasifica las bicicletas como vehículo —al igual que los coches o las motocicletas—, la línea que separa a ciclistas y peatones es ambigua.
La reforma de esta ley gracias a la cual se permite a las bicicletas circular por las aceras es de 1970, año en el que Japón registró un histórico récord de 16.765 fallecidos por accidente de tráfico. “Era la época de la llamada guerra del tráfico, un periodo de rápida motorización que trajo un fuerte aumento en el número de accidentes”, explica el abogado Honda Satoshi, experto en normas de circulación para bicicletas. “La reforma era una medida excepcional para proteger a los ciclistas”.

Peatones y ciclistas cruzan un paso de peatones en el centro de Tokio en la hora punta.
En los últimos años el número general de siniestros ha disminuido gradualmente, a pesar de lo cual la proporción de accidentes con bicicletas ha aumentado: estos cubren ahora casi una cuarta parte de todos los casos, con cada vez más accidentes de ciclistas con peatones. Además, en tres de cada cuatro accidentes graves o mortales relacionados con bicicletas se detectaron infracciones por parte del ciclista.
Hasta ahora, la policía emitía notificaciones conocidas como “tickets rojos” en los casos de infracciones graves o peligrosas cometidas por ciclistas. A estas notificaciones les sigue un procedimiento penal en el que el infractor puede acabar con antecedentes si es nombrado culpable. Las infracciones leves se solían resolver a menudo con una advertencia orientativa; sin embargo, en abril de 2026 se introdujo para estos incidentes un sistema de avisos de infracciones de tránsito —popularmente conocido como “tickets azules”— con el fin de promover una mayor concienciación de las normas. Si el infractor paga la multa no queda ningún antecedente, mientras que ignorar la sanción hace que el caso pase a lo penal.
La ley de circulación vial define 113 tipos de infracciones relacionadas con bicicletas. Algunas son evidentes por ser causa directa de accidentes —traspasar la barrera cerrada de un paso a nivel acarrea una multa de 7.000 yenes, saltarse un semáforo en rojo una de 6.000 yenes, y conducir un vehículo en mal estado una de 5.000, por ejemplo—, pero también se incluyen comportamientos que se ven a menudo en la calle, como circular con bolsas de la compra colgando del manillar, conducir mientras se lleva el paraguas abierto en una mano o llevar auriculares u otras prendas que bloqueen los sonidos del entorno. Algunos de estos casos constituyen una infracción de las normas de la Comisión de Seguridad Pública (5.000 yenes de multa), mientras que otros se consideran infracciones del deber de tránsito seguro (6.000 yenes).
La multa se aplica a cualquier infractor mayor de 16 años, independientemente de su nacionalidad. “Japón no es signatario de la Convención sobre la Circulación Vial de Viena, y por lo tanto existen normas y señales que difieren de los estándares internacionales”, señala Honda. A continuación repasamos por lo tanto los puntos a tener en cuenta para evitar cometer ninguna infracción involuntaria.

Señal de prohibido el paso a la salida de una calle de sentido único. En la mayoría de los casos, una inscripción adicional reza jitensha wo nozoku (“excepto bicicletas”), pero al estar escrito solamente en japonés puede resultar confuso para los extranjeros.

De arriba abajo: señales de Alemania, Polonia e Italia. Queda claro por los dibujos que se permite el paso de bicicletas. (PhotoAC)
Circulando por la acera: una excepción con la que tener cuidado
El principio básico es el siguiente: se ha de circular por el extremo izquierdo de la calzada, en la misma dirección que los coches.
El tránsito por la acera solo está permitido donde haya un letrero que así lo indique (véase la foto siguiente) o cuando sea inevitable por motivos de seguridad. La norma en estos casos es circular despacio por el lado de la carretera, a un máximo de unos 6-8 km/h. Los peatones tienen prioridad, y por mucha gente que haya, tocar el timbre para que se aparten se considera una infracción que conlleva una multada de 3.000 yenes. Lo mismo ocurre con los pasos de peatones, donde lo más seguro es bajarse de la bicicleta y cruzar a pie.

Los ciclistas pueden circular por la acera en estos casos. En la imagen derecha, lo indica así el letrero blanco añadido bajo la señal azul de “solo peatones”; en la izquierda, lo muestra el símbolo de una bicicleta sobre un fondo azul.

Incluso en las vías con un lado designado para bicicletas la prioridad sigue siendo de los peatones, y se ha de circular siempre a una velocidad moderada.
Aunque existen países donde está permitido cruzar una intersección sin detenerse siempre y cuando se haya comprobado que no hay peligro, en Japón la señal de stop exige que se pare completamente el vehículo. El letrero tiene forma de triángulo invertido con la palabra 止まれ (tomare o deténgase), inscripción que suele también estar escrita en la calzada. Dado que las colisiones frontales representan la mitad de los accidentes de bicicleta, el incumplimiento de una detención obligada está estrictamente sancionado con una multa de 5.000 yenes.

Izquierda: la señal de tráfico más común es la de stop, mostrada en la imagen; cada vez hay más que incluyen la palabra en inglés (imagen de illustAC). Derecha: Si hay una línea de detención, se ha de parar completamente antes de llegar a ella.
En los semáforos con diferente señalización para peatones y vehículos, la señal a la que se ha de obedecer depende de dónde se esté: a la de los peatones si se circula por la acera y la de los vehículos si se va por la calzada. Cruzar junto a los peatones a pesar de ir por la calzada se considera saltarse el semáforo en rojo.

Si se circula por la calzada, se ha de avanzar únicamente cuando la señal para vehículos esté en verde. Téngase especial cuidado con las colisiones al girar a la izquierda. (Ilustración de Satō Tadashi)

Aproximadamente el 5 % de los semáforos en Japón usan señales diferentes para peatones y vehículos (imagen de PhotoAC). Los cruces peatonales multidireccionales como el de esta foto utilizan este sistema; para cruzarlos en diagonal se ha de bajar de la bicicleta.
Otra regla importante que no se debe olvidar es la del giro a la derecha en dos etapas. Para girar a la derecha en una intersección, la norma es cruzar primero en línea recta, y una vez llegado al otro lado, virar a la derecha y esperar a que el semáforo se ponga en verde antes de continuar. En algunos países los ciclistas tienen permitido acercarse al centro de la carretera para poder girar en una sola curva; no así en Japón, donde la regla dicta que el giro ha de hacerse en dos etapas. Por mucha prisa que se tenga, en las intersecciones está estrictamente prohibido girar a la derecha haciendo una curva cerrada o en diagonal; las multas por esta infracción ascienden a 6.000 yenes.

El giro a la derecha en dos etapas. Tras cruzar una vez se debe esperar a que el semáforo a nuestra derecha se ponga en verde. Se espera frente a la intersección para evitar obstruir a los vehículos que vienen detrás. (Ilustración de Satō Tadashi)
Al igual que con los coches, últimamente también se habla mucho del peligro de usar el teléfono móvil mientras se circula en bicicleta. Hablar por teléfono o ir mirando a la pantalla se penaliza con una multa de 12.000 yenes, la mayor de las multas azules; causar un accidente mientras se lleva el móvil en una mano se sanciona con un ticket rojo. Si se quiere consultar el mapa del móvil o hacer una llamada, es importante detenerse primero en un lugar seguro.
Otro tipo de incumplimiento de las normas que provoca accidentes aún más graves es la conducción bajo efectos del alcohol. Como infracción inaceptable que es, se penaliza no con un ticket azul sino directamente con uno rojo, y conlleva sanciones extremadamente duras comparables a las equivalentes para los conductores de coche. Lo mismo ocurre con negarse ante la policía a someterse a una prueba de alcoholemia.

Incluso si el teléfono está sujeto al manillar, no se debe manipular ni fijar la vista en él mientras se conduce. (Pixta)
La eficacia de los tickets azules
Según la Agencia Nacional de Policía, en el primer mes desde la introducción de los tickets azules se emitieron en todo el país 2.147 multas de este tipo, mientras que los tickets rojos fueron 833. Si bien el número total de arrestos disminuyó un 41 % en comparación con el mismo mes del año anterior, las advertencias orientativas aumentaron aproximadamente un 35 %, alcanzando esta vez los 135.855 casos. Las cifras sugieren una línea de actuación policial centrada en frenar las infracciones que puedan causar accidentes graves mientras se promueve una mayor concienciación de las normas.
Recientemente también se ha hablado en las noticias de las llamadas “estafas de ticket azul”, en las que el estafador, haciéndose pasar por agente de policía, exige recibir dinero en efectivo de su víctima usando multas falsas. Lo cierto es que con los tickets azules el pago no es inmediato; se ha de llevar a cabo a través de una entidad financiera, en un plazo de 7 días a partir del día siguiente a la infracción. Durante la intervención policial, se verifica la identidad del infractor usando documentos de identificación o contactando con sus familiares. Así pues, es de rigor no olvidar que los extranjeros tienen el deber de llevar consigo su pasaporte o tarjeta de residencia.

Agente de policía tramitando una infracción por conducir con el paraguas en mano. Okayama,1 de abril de 2026. (Fotografía de Sanyō Shimbun/Kyōdō)
Últimamente en las grandes ciudades abundan además diversos tipos de vehículos pequeños motorizados. Ejemplo de ello son los patinetes eléctricos, que se pueden utilizar sin necesidad de licencia a partir de los 16 años, o las bicicletas motorizadas públicas accesibles también para los turistas, a las que se les está permitido circular por la acera. Aunque son sin duda prácticos, cabe recordar que la proporción de infracciones relacionadas con estos vehículos supera con creces la de las bicicletas, sobrepasando en 2024 los 40.000 casos.
Dado el contexto y con unas nuevas reglas que afectan a lugareños y visitantes por igual, es por lo tanto más importante que nunca recordar bien las normas de circulación cuando vayamos a tomar una bicicleta, y disfrutar así de un ciclismo seguro y libre de multas.

Un patinete motorizado con una velocidad máxima de 20 km/h. Tiene un sistema de varias velocidades, y en el modo de 6 km/h se le permite circular por las aceras.
Supervisión: Honda Satoshi.
Abogado especializado en derecho corporativo del bufete Torikai Law Office. Hace 20 kilómetros diarios en bicicleta de carretera para ir al trabajo. También escribe artículos sobre normativa relacionada con bicicletas en la web “ENJOY SPORTS BICYCLE” de la Asociación Japonesa de Ciclismo.
Entrevista, texto y fotografías sin créditos: Departamento editorial de Nippon.com
Imagen del encabezado: Satō Tadashi.
(Traducido al español del original en japonés.)
