Ley de Semillas y Plántulas de Japón: cómo evitar la fuga al extranjero de variedades de renombre
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Plántulas de cítricos japoneses en una página web de China
Un incidente con el cítrico asuki, una variedad de mandarinas desarrollada por la Organización Nacional de Investigación en Agricultura y Alimentos (NARO, por sus siglas en inglés) fue el que provocó que el Gobierno de Japón decidiera enmendar la Ley de Semillas y Plántulas. Se trata de un cítrico con alta concentración de azúcar y magnífico sabor. NARO solicitó al Gobierno japonés su registro en 2017, el cual fue aceptado oficialmente en 2022. La venta de plántulas de asuki en Japón comenzó en diciembre de 2020.
No obstante, en abril de 2020, una fecha anterior al registro nacional y la comercialización, se descubrió que una página de internet de China vendía plántulas con frutos bajo este nombre. En la descripción se señalaba que era un cítrico con gran concentración de azúcar. Se desconoce cómo se había filtrado esta nueva variedad a otro país, cuando todavía no contaba con registro oficial ni siquiera en Japón.
Según el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca, registrar nuevas variedades de plantas con el Gobierno permite contar con el llamado “derecho del obtentor”, un tipo de propiedad intelectual. El registro otorga la exclusividad de la venta de semillas, cosechas y ciertos productos procesados por 30 años para el caso de árboles frutales y por 25 para otras plantas. Sin embargo, el derecho de obtentor no entra en vigor hasta que se completa el proceso, por lo que los dueños se encuentran temporalmente en un limbo de indefensión legal.
Para la actual enmienda, el Parlamento usó como ejemplo el caso del cítrico asuki y modificó la legislación para hacer posible la suspensión de las exportaciones, incluso durante el proceso de solicitud de registro, de aquellas variedades que no están todavía protegidas por el derecho del obtentor. Además, se extendió la vigencia de este por una década más.
Principales variedades agrícolas que se filtraron o se cree se filtraron a otros países
| Cítricos | dekopon (shiranui), asuki, beni princess |
|---|---|
| Fresas | akihime, red pearl, tochi otome |
| beni hoppe, skyberry, kotoka | |
| Uvas | shine muscat |
| Manzanas | mori no kagayaki, fuji |
| Cerezas | beni shūhō |
| Camotes o batatas | beni haruka |
Elaborado por el autor según datos del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca.
Pérdidas por más de 20.000 millones de yenes de uvas shine muscat
Según un estudio del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca, ciertas variedades de uvas, fresas, manzanas y cítricos desarrolladas en Japón ya se cultivan en grandes extensiones en China o Corea del Sur y se comercializan principalmente en mercados de Asia. Para 2020, el cultivo de uvas shine muscat (variedad que obtuvo su registro en Japón en 2006) alcanzaba en China las 53.000 hectáreas, casi 30 veces más que en Japón, y para 2019 Corea del Sur casi había igualado la superficie de cultivo de Japón.
En 2016, el ministerio calculó que las pérdidas anuales en regalías por la filtración de uvas de lujo shine muscat ascendían a 20.000 millones de yenes. Si a esto se suma la merma de mercados para la exportación a favor de productores extranjeros, el monto es incalculable.

Uvas shine muscat, una variedad de lujo en Japón, cultivadas en China. Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca. (Jiji)
Estos incidentes no solo se limitan a las shine muscat. En 2018 y 2019, la extensión de cultivo de la popular variedad de fresas beni hoppe en China era de 44.000 hectáreas, un poco más de ocho veces el volumen de todas las variedades de fresas en Japón en 2018. En Corea del Sur, las variedades akihime y red pearl se filtraron, de productores con convenios con los titulares de los derechos japoneses, a terceros sin contrato. De esta manera surgió la variedad seolhyang, un cruce entre las dos que llegó a ocupar el 90 % de la extensión de cultivo de fresas.
Las fresas skyberry, desarrolladas por la prefectura de Tochigi, fueron registradas como tiangkong caomei en China, traducción al chino del mismo nombre elegido por la prefectura.
Sospechas de filtración que no cesan tras la enmienda
Hasta que el Gobierno enmendó la ley en 2020, NARO y otros desarrolladores de variedades no tenían forma de protegerse si las plántulas disponibles en tiendas de artículos para el hogar, entre otros establecimientos, eran revendidas en el extranjero. Esto se debe a que los derechos de propiedad intelectual tienen un límite temporal. Por ejemplo, aunque es ilegal copiar un DVD sin permiso y venderlo, si un particular lo adquiere de forma legal, es libre de revenderlo. Esto es parte de la idea de que la reventa y el uso posterior que se dan a obras y productos que se venden y distribuyen de manera legal en Japón están fuera del umbral de los derechos de propiedad intelectual.
Sin embargo, si se exportan semillas y plántulas de alto valor agregado al extranjero, existe el riesgo de que la producción se expanda fuera de las fronteras. Con la reforma de 2020 a la Ley de Semillas y Plántulas se estableció que, incluso después de la cesión de semillas y plántulas de variedades registradas, los derechos del obtentor se pueden hacer valer mediante notificaciones en el caso de que sean exportadas a países no contemplados por el desarrollador o cultivadas en regiones no deseadas. De llegarse a infringir estos derechos, existe la posibilidad de imponer sanciones penales de hasta 10 años de prisión o multas de hasta 10 millones de yenes.
Sin embargo, esto no ha detenido las filtraciones transfronterizas. Según un estudio del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca, el año pasado, en páginas web de China y Corea del Sur se encontraron a la venta cerca de 50 variedades que se vendían con nombres idénticos o similares a los de nuevas variedades desarrolladas en Japón. Debido a la diferencia en métodos de investigación no se puede hacer una comparación simple, pero esta cifra es mayor que las 36 variedades identificadas en el estudio anterior publicado en septiembre de 2020. En esta ocasión se encontraron, además de las uvas shine muscat, una marca de cítricos de la prefectura de Ehime llamada beni princess y las fresas de lujo kotoka de la prefectura de Nara.
El Gobierno japonés se fijó el objetivo de elevar el volumen de las exportaciones de productos agropecuarios, forestales, marinos y otro tipo de productos alimenticios a 5 billones de yenes para el año 2030. Sin embargo, en 2025 la cifra fue de cerca de 1,7 billones de yenes, muy por debajo de la meta de 2 billones establecida para ese mismo año. Si las variedades japonesas más destacadas cultivadas en China y Corea del Sur conquistan el mercado asiático y otros, Japón perderá oportunidades de exportación. También se quedaría sin la posibilidad de otorgar permisos de cultivo legales a productores extranjeros y de obtener ingresos por licencias.
En junio de 2026, Nakamura Tokihiro, gobernador de la prefectura de Ehime, presentó una solicitud de emergencia a Suzuki Norikazu, ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca, para que evaluara la situación y tomara las medidas necesarias luego de que surgieran sospechas de que la variedad beni princess, desarrollada en dicha prefectura, se había filtrado a China. El ministro respondió que es consciente del serio problema que representa la filtración de productos agrícolas, especialmente de semillas y plántulas. Agregó que, a partir de ahora, el ministerio brindará el apoyo adecuado y necesario si la prefectura decide llevar a cabo una recopilación de pruebas bajo la legislación china, enviar cartas de advertencia, o demandar.

Plántulas de uvas shine muscat almacenadas ilegalmente. El individuo implicado en el incidente fue remitido a la fiscalía. Comisaría de Kōjimachi, Policía Metropolitana de Tokio, distrito de Chiyoda, junio de 2021.
La difícil protección transfronteriza de las variedades vegetales
El sistema de protección de nuevas variedades de plantas se rige por la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), adoptada en 1991, de la que Japón es un país miembro. Según sus normas, para resguardar las nuevas variedades más allá de las fronteras es necesario que sean registradas en su lugar de origen durante un periodo establecido a partir del inicio de su comercialización. Desgraciadamente, ese plazo ha vencido para las uvas shine muscat.
Para evitar reincidencias, el Gobierno estableció un programa de apoyo destinado a proteger la propiedad intelectual en el sector agrícola.
En el caso de los cables eléctricos, un producto propenso a los robos, es necesario usar herramientas especiales, pesadas y voluminosas para perpetrar el delito. En contraste, los árboles frutales pueden regenerarse con solo cortar una pequeña rama e insertarla en tierra o agua, por lo que son muy fáciles de robar. Además, es relativamente fácil que personas ajenas accedan a los extensos terrenos de cultivo para robar ramas. La Dirección de Propiedad Intelectual del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca señala que es primordial para el Gobierno que los propietarios administren adecuadamente las plántulas y semillas.
En 2019 la prefectura de Ehime solicitó el registro en China de la variedad beni princess, cuyo proceso sigue en curso. Aun así, la variedad se sigue extendiendo en territorio chino. A pesar de la existencia de tratados internacionales, la realidad es que la creación y aplicación de las normas queda a discreción de cada país.
La prefectura de Ehime tiene un control sumamente estricto de las plántulas y no permite ni siquiera que personas de otros países visiten los cultivos para inspeccionarlos. La venta de plántulas está limitada exclusivamente a negocios autorizados y no se puede comerciar en tiendas de venta minorista. Sin embargo, no se puede asegurar que las plantas que se usan para el proceso de registro estén siendo controladas de forma adecuada.

Plántulas comercializadas bajo el nombre beni princess en una importante página de ventas en internet de China. (Kyodo News)
En una conferencia de prensa en junio de 2026, el gobernador de la prefectura de Ehime señaló, tras aclarar que hablaba en términos generales, que para registrar las variedades en algunos países es necesario hacer cultivos de prueba, por lo que existen varios casos en los que se han enviado plántulas
Por su parte, el ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca manifestó el deseo de su entidad de establecer, a más tardar en agosto, un organismo especializado de gestión de derechos de obtentor con el fin de proteger y aprovechar dichos poderes, además de reducir la carga que significa para los titulares de los derechos de obtentor el uso de idiomas extranjeros y el conocimiento especializado de otras legislaciones para realizar contratos o demandar en otros países.
Wagyū: competencia por la propiedad intelectual
La carne de res wagyū, un producto del que Japón se enorgullece como “tesoro agropecuario”, también se ha visto amenazado por incidentes en el extranjero. En 2019 una persona recibió una denuncia penal por violar la Ley de Prevención de Enfermedades Infecciosas del Ganado, al intentar introducir semen y óvulos fecundados de wagyū a China sin cumplir con las inspecciones de exportación requeridas.
El término wagyū hace referencia a cuatro tipos de razas japonesas de vacuno que se usan exclusivamente para la producción de carne: negra, café, cuernos cortos y sin cuernos. La más representativa es la negra, que se comercia bajo las marcas regionales Matsuzaka, Ōmi o Kobe. En el pasado, se exportaron semen y reses wagyū lo que permitió la producción de este ganado en Estados Unidos y Australia. En estos países se la conoce como Wagyu. El Wagyu australiano también se exporta a mercados tales como Corea del Sur y Hong Kong.
A diferencia del caso de las plantas protegidas por el convenio de la UPOV, para los productos ganaderos no existen regulaciones internacionales de propiedad intelectual. Por esa razón, en 2020 el Gobierno promulgó una ley para evitar la filtración de variedades, a través de la cual se establecieron medidas tales como la suspensión de exportaciones que violaran los contratos y la obligación de que las partes involucradas mantengan registros de la transferencia de semen, entre otras.
El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón estableció en 2008 el departamento de propiedad intelectual. La introducción de este concepto en el sector agropecuario es relativamente reciente, por lo que no se ha arraigado la conciencia de que las nuevas variedades, marcas regionales como las indicaciones geográficas (IG) y los métodos exclusivos de cultivo y cría son propiedad intelectual. Tanto en la industria de la alta tecnología como en el sector agropecuario, la propiedad intelectual aporta un alto valor agregado. Como es susceptible de robo, constituye una fuente de ganancias y competitividad feroz entre rivales. Para que el sector agropecuario se desarrolle es indispensable contar con estrategias que protejan la propiedad intelectual propia y esta se pueda aprovechar como ventaja competitiva.
(Imagen del encabezado: plántulas que podrían haberse filtrado al extranjero. Arriba a la izquierda, uvas shine muscat; abajo a la izquierda, cítricos beni princess; arriba, akihime - Pixta.)
