Figuras ilustres de Japón

Kawakubo Kei: medio siglo de rebeldía y creatividad en la pasarela mundial

Moda Historia

Ha pasado medio siglo desde que aquel “shock del negro” insuflase un soplo de aire puro en la conservadora estética del mundo de la moda europea. A sus ya más de 80 años, la diseñadora japonesa Kawakubo Rei, creadora de la marca Comme des Garçons, sigue siendo mentalmente una joven que desafía con fuerza y valentía los dictados de lo convencional sin hacer concesiones.

Novedad, fuerza, avance

Por su espíritu de rebeldía y la creatividad con la que innova, Kawakubo Rei viene siendo un referente en la moda internacional. Sus vestidos con protuberancias, que atentan contra los cánones de belleza, sus creaciones de los últimos años, que diluyen los límites entre el arte y la moda, el fuerte antibelicismo que destilan sus colecciones… Kawakubo ha dado al vestir interpretaciones que rompen con las ideas preconcebidas que tenemos sobre cuestiones como las diferencias entre los sexos.

Se dice que sus creaciones desconciertan, hacen que nos replanteemos las cosas, agitan nuestra alma. Pero en lo personal, a ella se la conoce por su aversión a ponerse en primer plano y ser entrevistada, lo que la convierte en una rara avis en el mundo de la moda. Pese a ello, a lo largo de estos años he conseguido que me reciba varias veces. Lo nuevo, la fuerza y el avance continuo son ideas que no pueden faltar en sus conversaciones y que después vemos reflejadas en sus colecciones, que temporada tras temporada nos sorprenden con su frescura y nos inspiran. A continuación, hablaré de algunos puntos de su trayectoria profesional para mostrar la forma tan innovadora en la que lleva adelante su trabajo como diseñadora y empresaria.

A la izquierda, uno de los modelos de la colección primavera-verano 2014 con los que cuestionó el concepto de “vestido”. A la derecha, una muestra de su colección primavera-verano 2024. Rebosante de colores, este modelo parece dar expresión al anhelo compartido de un futuro mejor. (Cortesía de Comme de Garçons).
A la izquierda, uno de los modelos de la colección primavera-verano 2014 con los que cuestionó el concepto de “vestido”. A la derecha, una muestra de su colección primavera-verano 2024. Rebosante de colores, este modelo parece dar expresión al anhelo compartido de un futuro mejor. (Cortesía de Comme de Garçons).

El shock del negro y la tribu de los cuervos

Kawakubo nació en Tokio en 1942. Tras graduarse en Filosofía por la Facultad de Literatura de la Universidad de Keiō, comenzó a trabajar en la sección de Publicidad de una gran fabricante de hilaturas. Algunos años después dejó aquel trabajo y se independizó como estilista. En 1969 comenzó a fabricar y comercializar ropa femenina bajo la marca Comme des Garçons. No encontraba en el mercado nada que la satisficiera y ese fue su motor.

En 1973 Comme des Garçons se convirtió en sociedad anónima y dos años después organizó su primer desfile. En 1981 estuvo por primera vez presente en la Semana de la Moda de París y desde entonces no ha faltado una sola temporada hasta hoy.

Cuando debutó, lo hizo con jerseys agujereados y ropa negra de bordes deshilachados. En los principales periódicos y revistas occidentales fueron objeto de mofa. Los comparaban a “quesos suizos” y tildaban de “pobres andrajos” que hacían parecer “mujeres sin techo”. Al final se comprendió que sus creaciones, además de situarse en las antípodas de la elegancia occidental y de no encajar en el estilo de las mujeres ejecutivas y triunfadoras que estaban en el foco, entraban en escena portando valores nuevos y notable carga crítica. Y este descubrimiento causó sensación.

Kawakubo y Yamamoto Yōji, que debutaron al mismo tiempo, trajeron el “shock del negro”. En Japón, sus novedosos diseños recibieron el nombre de boro look (“look raído”) y causaron un boom. Gente íntegramente vestida de negro —la “tribu de los cuervos”— llenaba las calles. Fue un auténtico fenómeno social.

Medio siglo después del “shock del negro”, Kawakubo apostó por el Kyūkyoku no kuro (“Ultimately Black”) en la colección de otoño-invierno 26-27. (Ōhara Hirokazu)
Medio siglo después del “shock del negro”, Kawakubo apostó por el Kyūkyoku no kuro (“Ultimately Black”) en la colección de otoño-invierno 26-27. (Ōhara Hirokazu)

Cuerpo y vestido, liberados de las mutuas ataduras

Kawakubo continuó creando ropa que sorprendía al mundo porque “atentaba” contra lo establecido. Por ejemplo, en la colección de primavera-verano 92 desarrolló la idea de “inacabado” con prendas que mostraban abiertamente los dobladillos. En la de primavera-verano de 1995, mucho antes de que lo unisex o la diversidad se pusieran de moda, iba ya más allá de las distinciones entre sexos lanzando prendas de mujer que tenían como base trajes y uniformes masculinos. Fue también pionera en subir a la pasarela a mujeres mayores y a embarazadas, dando así a entender que no era un espacio reservado a las jóvenes y delgadas.

Dieron también mucho que hablar sus creaciones para la temporada primavera-verano 97, que presentó bajo el lema de “Body meets dress, dress meets body”. Eran vestidos de materiales elásticos que llevaban dentro plumón y otros rellenos, formando grandes protuberancias que deformaban irregularmente la silueta. Fueron llamados los vestidos de “lumps and bumps” (“bultos y protuberancias”). Eran telas de aspecto muy agradable, con estampados de cuadraditos (cuadros de Vichy) en tonos rosa y azul celeste, pero que, por su forma, poco o nada tenían que ver con las ideas gestadas a lo largo de la historia sobre lo que debe ser un cuerpo o una prenda bien formada.

Una creación de la colección primavera-verano 97, “Body meets dress, dress meets body”. La ropa muestra abultamientos irregulares. (Cortesía de Comme des Garçons)
Una creación de la colección primavera-verano 97, “Body meets dress, dress meets body”. La ropa muestra abultamientos irregulares. (Cortesía de Comme des Garçons)

Era un diseño que “liberaba al cuerpo y a la vestimenta de sus mutuas ataduras” y que sentó un antes y un después en la concepción de la belleza. Recuerdo cuando me contó que, incluso en la propia empresa, al mostrar los modelos por primera vez al personal no relacionado con el taller de producción, todos se quedaron callados y ella les pedía que por lo menos dijeran algo, porque eso la hacía sentirse muy sola. Es una anécdota muy representativa de la soledad del creador. Estos vestidos se dieron a conocer al gran público mundial gracias al bailarín y coreógrafo norteamericano Merce Cunningham, que recibió un gran estímulo intelectual y se inspiró en ellos para crear su obra Scenario (1997).

En la temporada otoño-invierno de 2001, bajo el lema “Beyond Taboo” y con ideas como colocar sujetadores o corsés por encima de chaquetas de caballero, invirtió los conceptos de dentro y fuera, hombre y mujer, ropa y cuerpo, presentando una colección que redefinió ideas como el sexo o el erotismo. Fue una clara muestra de rebeldía de una creadora siempre dispuesta a derribar el tabú.

Con frecuencia recurrió a métodos impensables para los diseñadores occidentales más ortodoxos. Descentraba, sesgaba, trasponía, y lo hacía tanto con los tejidos como con la estructura de la prenda, con los botones y el resto de la fornitura, y con las ideas preconcebidas. Puede afirmarse además que su marca Comme des Garçons fue el motor que impulsó la moda masculina de usar falda.

Despliegue de tiendas innovadoras

En Comme des Garçons, Kawakubo ha diseñado también ropa para hombres y ha formado a diseñadores que tienen sus propias marcas, como Watanabe Jun’ya (JUNYA WATANABE) o Ninomiya Kei (noir kei ninomiya) con las que participan en la Semana de la Moda de París. Son en total cerca de 20 las marcas que ha impulsado, entre ellas la mundialmente famosa Play, con su logo en forma de corazón.

Kawakubo va más allá de la gestión empresarial, asumiendo un “diseño total” de la empresa, que va del producto en sí a la imagen de las tiendas, así como los catálogos y otras formas de material promocional. El mejor ejemplo de su celo son los ya legendarios números publicados entre 1988 y 1991 de Six, una “revista visual” de orientación netamente artística con la que rompió con los modelos convencionales de catálogo de moda.

En 2004 abrió en Londres el Dover Street Market (DSM), un nuevo tipo de boutique multimarca muy innovador que da espacio a artistas y marcas creativos, famosos y no tan famosos, siempre que Comme des Garçons considere que merece la pena respaldarlos. De Londres se ha expandido a París, Nueva York, Tokio (Ginza) y otras capitales del mundo, convirtiéndose en espacios estimulantes que sirven como base para los creativos de la moda y de otros campos.

Sobre la intención de esta iniciativa, Kawakubo explica que lo que quería era que del caos surgieran sinergias y accidentes para conseguir que las obras y marcas ganen atractivo. Está desarrollando y vendiendo también productos como perfumes de aromas especiales o bolsas con el logo de la manzana de los Beatles. Otra iniciativa sonada fueron sus “Guerrilla Stores” o tiendas temporales que colocó en diversas ciudades del mundo, encargando su administración a personas no relacionadas con el negocio de la moda.

Una moda indistinguible del arte

La recuerdo siempre con su característica media melena de flequillo pulido y su rostro sin maquillar. Siempre perfecta y digna, era una de esas mujeres a las que les quedan muy bien las chaquetas de cuero.

Su actitud de ir afrontando nuevos desafíos en cuanto a metodología y planteamientos ha tenido una gran influencia en la siguiente generación mundial de diseñadores de moda. Algunos de ellos son belgas, como Martin Margiela, que arrasó en los años 90. Podemos incluir también al fallecido Alexander MacQueen, al irrepetible genio John Galliano y a Marc Jacobs, que catapultó la marca Louis Vuitton a la cima de la alta gama. Todos estos brillantes diseñadores se sintieron fascinados por Kawakubo.

Un acto inolvidable fue la exposición especial de Comme des Garçons en el Museo Metropolitano de Nueva York en 2017. Es un museo apegado a las tradiciones y no acogía una exposición de un diseñador de moda vivo desde 1983, cuando lo hizo con Yves Saint Laurent. Kawakubo fue, pues, la segunda. Se valoró por supuesto toda su trayectoria profesional desde los años 80, pero yo creo que también la creatividad de sus diseños, en las fronteras entre la moda y el arte. Y se recordará también que en 2019 se encargó del vestuario de la ópera Orlando, representada en el Teatro Nacional de Viena (Austria).

Un momento de la apertura para la prensa (1 de mayo) de la exposición especial que el Museo Metropolitano de Nueva York dedicó a Kawakubo en 2017. (Jiji Press)
Un momento de la apertura para la prensa (1 de mayo) de la exposición especial que el Museo Metropolitano de Nueva York dedicó a Kawakubo en 2017. (Jiji Press)

Claros mensajes contra la guerra y por la paz

Los mensajes sociales que Kawakubo canalizaba a través de su moda siempre tenían llegada. El tema de su colección masculina para la temporada primavera-verano de 2015 fue la oposición a la guerra. Deconstruyó los uniformes militares, con diseños en los que los motivos punk como los estampados de leopardo iban eliminando los elementos marciales. Aunque no acostumbraba a poner mensajes verbales en la publicidad, aquella vez incluyó en los anuncios la frase “Vestir la libertad”. Sobre este tema, dijo: “No vamos a ser más fuertes individualmente por llevar armas, pero lo seremos si todos somos libres”.

En la colección masculina primavera-verano 2015, bajo el tema del no a la guerra, presentó ropa con elementos punk y militares. (Ōhara Hirokazu)
En la colección masculina primavera-verano 2015, bajo el tema del no a la guerra, presentó ropa con elementos punk y militares. (Ōhara Hirokazu)

Colección masculina otoño-invierno 2025-2016. El tema fue “To Hell with War”. (Ōhara Hirokazu)
Colección masculina otoño-invierno 2025-2016. El tema fue “To Hell with War”. (Ōhara Hirokazu)

Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, en las creaciones de Kawakubo ha habido un claro mensaje de paz. Desde su raíz, en su creatividad siempre ha habido una denuncia y un sentimiento de indignación hacia las injusticias y sinsentidos del mundo. Una vez dijo al respecto: “Me gustaría hacer cosas que infundan ánimos a la gente, conseguir que esa rabia que siento se convierta en energía creativa”. Y también: “Hay que renovarse y ser fuertes. Lo que yo quiero es estimular y seguir adelante”.

Ahora que tiene más de 80 años, sigue siendo la gran diseñadora que siempre fue y, haciendo honor a su marca, continúa batallando con energía “como los jóvenes”.

Imagen del encabezado: Kawakubo Rei. (Fotografía por cortesía de Comme des Garçons / PHOTO: YOSHIE TOMINAGA)

(Traducido al español del original en japonés.)

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