Transformarse en mujer sobre las tablas: Nakamura Takanosuke lleva el arte de los ‘onnagata’ a Europa

Cultura

En la cresta de una creciente ola de interés por el kabuki espoleada por el éxito de la película Kokuhō (‘Tesoro nacional’), el joven actor Nakamura Takanosuke realizó en abril su primera gira por Europa. Allí mostró las técnicas de maquillaje y vestuario utilizadas para los papeles femeninos, conocidos como onnagata.

Nakamura Takanosuke NAKAMURA Takanosuke

Nombre artístico de Watanabe Dai. Nacido en Tokio en abril de 1999, es el hijo mayor de Nakamura Tomijurō V, actor de kabuki declarado tesoro nacional viviente. Graduado en la Facultad de Economía de la Universidad Gakushūin, debutó en el escenario en 2001 bajo el nombre de Nakamura Dai. En 2005 actuó por primera vez como Nakamura Takanosuke en la obra Kuramayama homare no wakataka (“El honorable halcón del monte Kurama”). En 2024 recibió el Premio a Nuevos Artistas del Ministerio de Educación en la categoría de danza.

Onnagata: los roles femeninos fundamentales en el kabuki

Entre el 9 y 23 de abril de esta pasada primavera, Nakamura Takanosuke realizó una gira por tres ciudades de Europa —París, Roma y Colonia— bajo el título Meet Kabuki: The Art of ‘Onnagata’ (“Descubre el kabuki: el arte de los onnagata”).

Aunque Takanosuke suele interpretar roles masculinos, en este caso presentó al público danzas de onnagata, es decir, papeles femeninos interpretados por hombres. En una rueda de prensa en Tokio, previa a la que sería su primera gira europea, expresó su deseo de transmitir el atractivo de los papeles femeninos del kabuki al público internacional.

Takanosuke habla de sus esperanzas y aspiraciones para su primera gira europea durante una conversación en Ginza en febrero de 2026. (Fotografía del departamento editorial de nippon.com)
Takanosuke habla de sus esperanzas y aspiraciones para su primera gira europea durante una conversación en Ginza en febrero de 2026. (Fotografía del departamento editorial de nippon.com)

“Los onnagata son un elemento fundamental del kabuki. Yo mismo, que hago sobre todo de tachiyaku o papeles masculinos en las obras, también bailo a menudo como onnagata. Además, para interpretar a un tachiyaku también hace falta comprender los sentimientos de su contraparte femenina. Todos los actores de kabuki practican las danzas de onnagata desde muy pequeños”.

La función representada en este caso es Fuji musume (“La doncella de las glicinias”), obra que gira en torno al amor inocente de una joven. Takanosuke afirma que es “una pieza que practica todo aprendiz, en la que se reúnen todos los fundamentos del onnagata, la danza japonesa y la esencia del baile kabuki”. Él mismo la interpretó por primera vez a los quince años en el recital Shōnokai, un evento organizado por el actor.

The Art of Onnagata se presentó en los centros culturales de la Fundación Japón de Paris, Roma y Colonia. Para el cartel se utilizó una imagen de Takanosuke interpretando Fuji musume en el recital Shōnokai. (Fotografía del departamento editorial de nippon.com)
The Art of Onnagata se presentó en los centros culturales de la Fundación Japón de Paris, Roma y Colonia. Para el cartel se utilizó una imagen de Takanosuke interpretando Fuji musume en el recital Shōnokai. (Fotografía del departamento editorial de nippon.com)

Un arte perfeccionado durante más de 400 años

Se cuenta que el kabuki proviene del llamado kabuki odori, un tipo de espectáculo creado en 1603 por la bailarina Izumo no Okuni. Su popularidad fue tal que, citando la “corrupción de la moral pública”, el shogunato prohibió a las mujeres representarlo. Los hombres comenzaron así a interpretar papeles femeninos, dando pie a los onnagata, cuya interpretación se ha ido refinando durante estos últimos 400 años.

Takanosuke alcanzó la fama con sus aragoto —interpretaciones enérgicas equivalentes a escenas de acción—, pero también es reconocido por sus dotes para la danza. Su padre fue Nakamura Tomijūrō V (1929-2011), un maestro de la danza que destacó tanto en papeles de tachiyaku como en roles femeninos hasta el punto de ser declarado tesoro nacional viviente.

El Tomijūrō original al que alude el nombre del padre de Takanosuke fue uno de los principales intérpretes de onnagata activos a mediados del período Edo. Interpretó una gran variedad de papeles, pero era particularmente hábil en el shosagoto o baile. Fue suya también la primera interpretación de la obra Kyōganoko Musume Dōjōji, hoy día convertida en un clásico del baile onnagata.

A su vez, el padre de aquel Tomijūrō I fue el legendario onnagata Yoshizawa Ayame (1673-1729), conocido por su tratado titulado Ayamegusa, en el que explica los principios de la interpretación de papeles femeninos. Algunas de sus directrices, como aquella que dicta que no se puede ser un buen onnagata si no se vive como mujer en el día a día, tuvieron una gran influencia en las generaciones posteriores de onnagata.

Takanosuke practica su papel en la obra Shakkyō en el teatro Kabukiza de Tokio, antes de presentarla en su función de París. (Fotografía de Matsuda Tadao)
Takanosuke practica su papel en la obra Shakkyō en el teatro Kabukiza de Tokio, antes de presentarla en su función de París. (Fotografía de Matsuda Tadao)

Un maquillaje que transmite el carácter del personaje

Durante la gira europea, Takanosuke demostró sobre el escenario el proceso de maquillaje y preparación del vestuario, tareas que normalmente se realizan en el camerino. El actor hacía su aparición al son de los chasquidos de tsuke— un efecto de sonido que añade impacto a la escena conseguido a base de golpear una tabla con un par de palos, llamados hyōshigi—, para acto seguido adoptar una imponente postura. Después, en una novedosa propuesta, el vigoroso actor se sentaba ante el tocador para mostrar cómo maquillarse de blanco, colocarse la peluca y ponerse las vestimentas, transformándose en la elegante doncella de las glicinias.

Lo cierto es que para los actores de kabuki, el maquillaje es un proceso crucial para meterse en el personaje. Es por eso que se maquillan por sí solos sin ayuda de otros profesionales, y aprender a maquillarse se considera parte de la formación como actor. Para empezar, se extiende una especie de pomada conocida como aceite de bintsuke por todo el rostro, para que el maquillaje se pegue más fácilmente; después, se cubren las cejas y los labios pintándolos de blanco con dōran, una base de maquillaje a base de aceite. Sobre esta se aplican polvos faciales para finalmente dibujar las cejas. Conseguir la forma deseada requiere una gran concentración y mucha práctica.

Los actores de kabuki se encargan de su propio maquillaje. (Fotografía de Matsuda Tadao)
Los actores de kabuki se encargan de su propio maquillaje. (Fotografía de Matsuda Tadao)

Una característica del kabuki es que viendo el maquillaje puede identificarse el tipo de personaje que interpreta cada actor, ya que el color del rostro muestra el tipo de papel que desempeña. En el caso de los tachiyaku o papeles masculinos, se suelen pintar la cara de blanco los personajes jóvenes, los buenos y los nobles; los más enérgicos usan el rojo, y para los personajes de origen humilde se suele usar un tono parecido al color de la piel. El estilo de maquillaje más distintivo en el kabuki es el llamado kumadori, en el que se pintan sombras como si fueran venas y músculos resaltando en el rostro. Además del rojo, que representa justicia, coraje y vigor juvenil, también se usa el azul y el marrón en diversas composiciones, cada una con su propio significado.

En el caso de los femeninos onnagata se usa maquillaje blanco, con suaves tonos carmín alrededor de los ojos y las mejillas. Los labios se dibujan redondeados, con una curva más cerrada que la línea natural de los labios. Tras ponerse el maquillaje y las ropas, se pone una peluca para completar la preparación. Los bajos del vestido son más largos que los de un kimono normal, arrastrándose por el suelo: este truco permite apreciar más claramente los hermosos patrones del traje, y añade a la figura cierto aire de elegancia. Dejar el cuello del kimono algo más abierto de lo habitual de modo que los hombros parezcan más esbeltos es otra de las técnicas que usan los onnagata.

Desde el maquillaje y el vestuario hasta los ensayos de baile, las preparaciones fueron intensas. (Fotografía de Matsuda Tadao)
Desde el maquillaje y el vestuario hasta los ensayos de baile, las preparaciones fueron intensas. (Fotografía de Matsuda Tadao)

Uno de los momentos más destacados de Fuji musume es el llamado hikinuki, momento en el que el vestuario cambia instantáneamente. El truco consiste en lo siguiente: el actor lleva puesto un kimono hilvanado sobre otro, y cuando el asistente del escenario quita las puntadas y tira de la vestimenta superior, esta se desprende al instante, revelando el atuendo que hay debajo. Ver cómo cambian los colores vivos, como el negro, el violeta de las glicinias o el rojo, es puro goce para la vista.

Por su parte, las pelucas se hacen todas a medida para adaptarse a las cabezas de los actores. El tokoyama o artesano encargado de prepararlas dedica varias horas a peinarlas, atarlas y decorarlas. Pese al delicado aspecto que le otorgan las horquillas de flores, la peluca de Fuji musume pesa alrededor de dos kilogramos; los actores han de bailar con ligereza de modo que no se note el peso.

Repleto de utensilios de maquillaje, el tocador usado en la función muestra un marco sin espejo que permite ver mejor la transformación de Takanosuke en onnagata. ©ShochikuRepleto de utensilios de maquillaje, el tocador usado en la función muestra un marco sin espejo que permite ver mejor la transformación de Takanosuke en onnagata. ©Shochiku
Repleto de utensilios de maquillaje, el tocador usado en la función muestra un marco sin espejo que permite ver mejor la transformación de Takanosuke en onnagata. (© Shochiku)

Creando una figura grácil

“Quiero dar lo mejor de mí para que el público pueda sentir ese glamour y esa belleza tan grácil y serena del onnagata”, explica Takanosuke.

“Cuando interpretas a una mujer siendo hombre, siempre andas consciente de cómo presentas el cuerpo. Es importante que parezca grácil y femenino un cuerpo que tiende inevitablemente hacia la tosquedad. Antiguamente se decía que la postura básica para hacer de onnagata era juntar y bajar los omóplatos, y caminar con las puntas de los pies apuntando hacia dentro mientras se sujetaba un papel entre las rodillas, sin que cayera. Para hacer estos papeles tienes que ser mucho más consciente de la impresión que da tu cuerpo que cuando interpretas un rol masculino”.

Interpretar un onnagata, además, exige una gran sensibilidad. Especialmente en las obras escénicas, los personajes femeninos han de ser conscientes de la presencia del personaje masculino en cada movimiento que hacen. Es mediante esta atención y sutil reacción hacia el personaje masculino que se crea una atmósfera femenina, explica Takanosuke.

El cambio de vestuario es uno de los grandes atractivos de Fuji musume. (© Shochiku)
El cambio de vestuario es uno de los grandes atractivos de Fuji musume. (© Shochiku)

En la función de París, a Fuji musume le siguió la interpretación de Shakkyō (“El puente de piedra”), obra en la que Takanosuke pasó de bailar como onnagata a representar un dinámico papel de tachiyaku, interpretando un majestuoso león mítico. Con la cara pintada al estilo kumadori, la gracia de este baile inspirado en el teatro yace en la espectacular manera en la que el actor agita su gran melena.

En su cuenta de Instagram, Takanosuke expresó su satisfacción por la respuesta que recibió del público en las ciudades visitadas. Manifestó también su deseo de seguir los pasos de su padre Tomijūrō, quien actuó en su día en el Théâtre du Châtelet de París, y ofrecer en el futuro más espectáculos en otros teatros internacionales.

Shakkyō recibió una ovación atronadora en la función de París. (© Shochiku)
Shakkyō recibió una ovación atronadora en la función de París. (© Shochiku)

Entrevista, texto y edición del vídeo: Hashino Yukinori e Itakura Kimie (departamento editorial de nippon.com).

(Imagen del encabezado: Takanosuke se transforma en la doncella de las glicinias gracias a la magia del maquillaje. Fotografía de Matsuda Tadao.)

kabuki cultura teatro Actores