Estudios japoneses en el mundo árabe
Formando a los especialistas en temas japoneses del futuro
[09.02.2012] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية |

El Departamento de Lengua y Literatura Japonesa de la Universidad de El Cairo es un importante centro de estudios japoneses del mundo árabe, y de él han surgido muchos de los eruditos en cultura japonesa y especialistas en Japón de la región. Conversamos con su responsable sobre la situación de los estudios japoneses en el mundo árabe actual.

Karam Khalil

Karam KhalilProfesor y director del Departamento de Lengua y Literatura Japonesa de la Universidad de El Cairo. Nacido en El Cairo en 1958. Miembro de la tercera promoción del departamento de 1976. Realizó estudios de posgrado en la Universidad de Tsukuba en Japón de 1981 a 1988. Desde 1993 hasta 2002 trabajó en la Universidad Rey Saúd de Arabia Saudí para crear una base para la enseñanza de la lengua japonesa. Consejero de asuntos culturales de la Embajada de Egipto en Japón desde 2005 hasta 2008.

El galardón Fundación Japón 2011 de Lengua Japonesa fue concedido al Departamento de Lengua y Literatura Japonesa de la Facultad de Artes de la Universidad de El Cairo. Este galardón se otorga a personas y organizaciones destacadas por su contribución a la comprensión mutua entre Japón y el resto del mundo. Fundado en 1974, el departamento es hoy el centro neurálgico de la enseñanza de la lengua japonesa y estudios japoneses del mundo árabe. Algunos graduados del departamento son autores de numerosos libros y traducciones, y han realizado una importante contribución al entendimiento de Japón en los países árabes y África. Durante una visita a Japón para asistir a la ceremonia de entrega del galardón, el profesor Karam Khalil habló con Nippon.com sobre la situación actual de la enseñanza de la lengua japonesa en el mundo árabe.

Creciente interés árabe por Japón

La Universidad de El Cairo.

ENTREVISTADOR ¿Existe actualmente un interés por el estudio del japonés en la Universidad del Cairo?

KARAM KHALIL El número de alumnos del programa de estudios japoneses ha aumentado exponencialmente durante los últimos años. Este año hemos tenido 140 solicitudes para veinte plazas. Algunos años ha habido más competencia por las plazas en nuestro programa que por las de inglés, que tradicionalmente ha sido el idioma extranjero más popular.

Aunque, si le soy sincero, esto ha sido una sorpresa incluso para mí. Yo formé parte de la tercera promoción que se graduó en el programa de estudios japoneses. En aquella época, este nivel de popularidad habría sido inimaginable. Entonces era tan difícil atraer a alumnos que algunas personas fueron prácticamente obligadas a apuntarse (risas).

ENTREVISTADOR Pues la situación debe de haber cambiado mucho desde entonces.

KARAM Yo me matriculé en el programa en 1976. Creo que las motivaciones de las personas que desean apuntarse al programa de estudios jaoneses han cambiado enormemente desde esos primeros años. En la década de los setenta, Japón todavía atravesaba un periodo de alto crecimiento económico constante. Muchas personas elegían estudiar japonés para saber cómo había desarrollado Japón su poder económico. Podríamos decir que era una motivación bastante seria y de altos principios.

Y en la década de los ochenta, la popular serie de la NHK “Oshin” se emitió por primera vez en Egipto y después en otros países árabes. Esto tuvo un enorme impacto respecto al aumento de la conciencia de la existencia de Japón. La gente comenzó a sentir una cierta cercanía y afinidad con Japón, y esto hizo que más personas se interesasen en aprender la lengua japonesa. A partir de ahí empezó todo.

El profesor Karam con alumnos del Departamento de Lengua y Literatura Japonesa de la Universidad de El Cairo.

En los noventa, las grandes atracciones fueron el anime y el manga. Sobre todo el manga de temática futbolística Captain Tsubasa (“Supercampeones” en América Latina, “Oliver y Benji” en España) fue un éxito enorme. En la versión árabe, el protagonista tiene un nombre arábigo, Capitán Majid. Pero sea como fuere, recibimos muchas solicitudes de alumnos que quedaron embelesados por el atractivo de la cultura manga y que querían leer los cómics en su lengua original.

Esta tendencia ha continuado en el nuevo siglo, con los filmes de animación de Miyazaki Hayao como “Nicky, la aprendiz de bruja” (o “Kiki: entregas a domicilio”) y “Mi vecino Totoro”, que al final han conseguido triunfar entre un público mayoritario. Recientemente, varias de las últimas series de Japón se han popularizado a través de Internet y la televisión por satélite.

ENTREVISTADOR ¿Así que la cultura popular japonesa es lo que está impulsando a muchos jóvenes a estudiar el idioma?

KARAM Otra tendencia de los últimos años, a medida que ha ido aumentado el turismo japonés, es que cada vez más estudiantes se apuntan a clases de japonés con la esperanza de encontrar empleo en el sector turístico como guías. Dominar el japonés supone una ventaja para ellos para aspirar a ser guías o conseguir empleo en una agencia de viajes. Y por eso muchos estudiantes tienen ganas de estudiar japonés. Hoy los estudiantes son probablemente más tenaces que antaño.

¿Conocimientos prácticos o especialidad académica?

ENTREVISTADOR ¿Qué clases gozan de mayor aceptación entre los alumnos?

KARAM Las clases de traducción. En una de las clases solemos traducir el guión de “Mi vecino Totoro”. Eso tiene siempre mucho éxito. Y las clases de conversación; a los egipcios les encanta conversar. Un problema que a veces nos surge en las clases de conversación es que los alumnos tienen tendencia a repetir mecánicamente párrafos enteros que se han aprendido de memoria. Los hablantes de árabe a menudo memorizan partes enteras del Corán cuando son niños, por lo que suelen ser bastante buenos en aprender cosas de memoria. Entre los estudiantes existe la tendencia a querer memorizarlo todo. Pero la conversación de la vida real es muy distinta de la que aparece en los libros de texto.

ENTREVISTADOR ¿Cómo definiría a los estudiantes de hoy en día?

KARAM En primer lugar, son personas extremadamente aplicadas. Al principio no tienen ninguna noción de japonés, y cuatro años más tarde ya son capaces de leer cosas como Izu no Odoriko (publicado en español como “La bailarina de Izu”) de Kawabata Yasunari (1899-1972), por citar un ejemplo. Cada clase recibe una calificación en una escala de veinte puntos, y el total de todas las clases se suma al final del año académico para conseguir la nota final. Cada año, los más o menos cinco alumnos con mejor nota viajan a Japón durante un año en un programa de intercambio que subvencionan la Organización Japonesa de Servicios para Estudiantes (JASSO, por sus siglas en inglés) y la Nippon Foundation. Como es normal, la posibilidad de optar a plazas para un curso de intercambio les hace dedicarse en cuerpo y alma a los estudios.

En 1994 iniciamos un curso de posgrado, y en la actualidad disponemos de cuatro alumnos de máster y dos de doctrado. La inmensa mayoría de estudiantes son mujeres.

ENTREVISTADOR ¿Qué es para usted lo más importante que debe tener en cuenta un estudiante de lengua japonesa?

KARAM Estudiar árabe adecuadamente. Pero claro, esto es aplicable para todos, no sólo para los que estudian japonés. Las personas que no dominan correctamente su propio idioma tienen muchas dificultades para estudiar otras lenguas. Estos últimos años se ha producido un crecimiento enorme del interés por aprender inglés en Egipto. La realidad es que es difícil conseguir empleo si no hablas inglés, y a causa de ello la gente está empezando a descuidar el árabe. El Corán corre por las venas del pueblo egipcio, y por eso no hay peligro de que el inglés acabe imponiéndose completamente, pero a veces desearía que los estudiantes cuidaran un poco más su propia lengua materna.

ENTREVISTADOR ¿Qué problemas tiene pendientes el programa de estudios japoneses?

KARAM Enfatizamos mucho el aspecto práctico de la adquisición del lenguaje, y por desgracia esto significa que el número de alumnos que eligen los estudios japoneses como simple asignatura académica está bajando. Son muy pocos los alumnos que asisten a clases sobre historia o literatura japonesas, por ejemplo. La cultura pop está muy bien, pero Japón es también la cuna de una cultura tradicional mucho más antigua y profunda. Y hacer comprender esto a los alumnos es bastante complicado. Y esto es un gran problema para nosotros: la cuestión de cómo ayudar a los alumnos a entender la esencia de la cultura japonesa.

Otro problema es que el personal docente de la universidad tiene un salario muy bajo. Si la valoramos en términos económicos, no es una profesión demasiado atractiva. Por este motivo, muchos de los alumnos eligen trabajar como guías turísticos o en otros empleos mejor pagados. Muy pocos acaban con la idea de convertirse en profesores de japonés.

Hay algunos profesores muy capaces de traducir modernas novelas contemporáneas y otros textos. Pero desde luego la realidad es que en Egipto siguen faltando recursos humanos especializados.

  • [09.02.2012]
Artículos relacionados
Otras entrevistas

Últimos vídeos

Últimas series

バナーエリア2
  • Opinión
  • Detrás de la noticia