De la caligrafía al ‘anime’: puentes culturales tradicionales y contemporáneos entre Japón y el mundo árabe
Cultura Arte- English
- 日本語
- 简体字
- 繁體字
- Français
- Español
- العربية
- Русский
La caligrafía japonesa y la árabe se unen
En la foto de arriba, Yamamoto Naoki, un estudioso del pensamiento islámico afincado en Turquía, ha escrito el kanji 奉 (hō o tatematsuru) en caligrafía. Al girar el kanji en el sentido de las agujas del reloj se forma سُبْحانَ الله, subhanallah en árabe. En japonés, tatematsuru (tener en alta estima) se utiliza en el lenguaje humilde cuando se habla de alguien honrado o tenido en alta estima. El término árabe girado, por su parte, significa “Gloria a Alá”, una frase recitada por los musulmanes durante la oración; curiosamente, un término que conlleva un matiz similar al de tatematsuru.

Al girar el kanji de tatematsuru en sentido horario se obtiene el árabe سُبْحانَ الله (subhanallah). (© nippon.com)
Otra de las obras de Yamamoto, una versión estilizada de 寿 (kotobuki, “mejores deseos”), da como resultado أَسْتَغفِرُ اللهَ (astagfirullah) cuando se gira 90 grados. Astagfirullah (Alá, perdone nuestras ofensas), que expresa contrición, se recita cuando una persona ha pecado. En turco, esta palabra también se utiliza para referirse a uno mismo con modestia, como en “no soy digno de tal cumplido”. Es fascinante ver que kotobuki, utilizado para felicitar, acaba significando lo contrario cuando se cambia el ángulo del kanji.

El kanji de kotobuki, a la izquierda, se convierte en el árabe أَسْتَغفِرُ اللهَ cuando se coloca de lado. (© nippon.com)
La obra de Yamamoto, que a menudo muestra sus combinaciones únicas de caligrafía japonesa y árabe en eventos o seminarios en los que participa y en sus cuentas de redes sociales, ha sido ampliamente elogiada.
Comprensión mutua a través de la caligrafía
¿Qué motivó a Yamamoto a adentrarse en este campo creativo? “En primer lugar quería mostrar las conexiones entre el mundo islámico y Asia Oriental. Haji Noor Deen, un calígrafo chino, fue el primero en presentar al mundo estas combinaciones caligráficas especiales. Noor Deen es miembro del pueblo Hui, un grupo minoritario chino que profesa el islam, pero no es especialmente conocido en Turquía ni en Oriente Medio”.
Muchas personas del mundo islámico solo conocen la cultura de su propio entorno, explica Yamamoto. Por ejemplo, los turcos no comprenden realmente la cultura islámica de Oriente Medio, y probablemente lo mismo ocurra a la inversa con los habitantes de Oriente Medio: los propios musulmanes no son conscientes de la diversidad cultural que existe dentro de la cultura islámica. Además, es probable que la mayoría de las personas de Turquía y Oriente Medio desconozcan la rica cultura islámica de Asia Oriental.
Lo mismo ocurre, naturalmente, con los japoneses, que no están tan familiarizados con la cultura islámica, afirma Yamamoto. “Muchos japoneses tienen poco interés en la religión, y aún menos en el caso del islam. Algunas personas imaginan el islam como “una religión del desierto” o pueden asociarlo con el terrorismo o la yihad. Pero los musulmanes no solo se encuentran en el Oriente Medio. Hay musulmanes en África, Turquía, Asia meridional, Malasia, Indonesia e incluso en China”.
Según explica, Japón se ha visto influido por la cultura del continente asiático y, en particular, por la cultura china; el arte o la artesanía pueden ser una forma de que las personas desarrollen interés por las culturas de los demás, en ese sentido. “Eso es lo que tenía en mente cuando descubrí las obras de Noor Deen. Sentí que su caligrafía podía servir de introducción para que Japón se abriera a la cultura islámica, del mismo modo que se ha aceptado en China”.

Yamamoto Naoki, durante una entrevista en la oficina de nippon.com. (© nippon.com)
¿Cuáles son los temas y características de la obra de Yamamoto?
“Se basa en el hecho de que el mundo árabe tiene su caligrafía, al igual que China y Japón. Quiero que la gente se interese por los puntos culturales que sus caligrafías tienen en común. Me esfuerzo por dar a mis obras lo que yo percibo como un toque japonés, para aprovechar mejor mi técnica con el pincel. También añadí una ilustración de una flor de higanbana (lirio rojo) a mi obra tatematsuru: los jóvenes turcos y egipcios conocen la higanbana a través del anime como un signo de mal augurio que indica que un personaje está a punto de morir”.
De hecho, el manga japonés, un tipo de contenido muy popular en el mundo islámico, a veces incluye un fotograma en el que se muestra artísticamente una higanbana antes de que muera un personaje o al final de la historia. Yamamoto señala: “Los jóvenes del mundo árabe están tan familiarizados con la cultura japonesa que asocian fácilmente la higanbana con la muerte”.
Por otro lado, afirma que su trabajo le brinda la oportunidad de enseñar a los jóvenes turcos y de Oriente Medio más cosas sobre la cultura japonesa. “Les explico que, en el budismo, higan significa el mundo del nirvana, y que es una época del año en la que las personas rinden homenaje a sus antepasados. Higanbana es una flor que florece alrededor de la época del higan otoñal”.
Desgraciadamente, dice Yamamoto, la mayoría de los japoneses no saben que los medios de comunicación de la cultura pop, como el anime y el manga, son la forma en que los jóvenes de Oriente Medio se han familiarizado con la cultura japonesa. “Deberíamos hacer más para fomentar el entendimiento mutuo utilizando nuestros ricos activos culturales como herramienta de comunicación”, argumenta.
El anime como herramienta de aprendizaje
Como estudiante de la Facultad de Teología de la Universidad de Dōshisha, Yamamoto eligió las religiones monoteístas como tema de investigación y se sintió especialmente atraído por el islam. “Visité varios países árabes”, recuerda, “empezando por Egipto, y en Turquía, el primer país en el que estudié como estudiante extranjero, tuve una experiencia que me causó una fuerte impresión.
Un día, después de que el profesor saliera del aula tras una clase sobre clásicos islámicos, los estudiantes conectaron un ordenador al proyector y comenzaron a ver el anime Naruto. Fue la primera vez que me di cuenta de lo profundamente que había calado la cultura pop japonesa entre los jóvenes. Simplemente me dejó atónito”.
¿Por qué era tan popular esta historia sobre el paso a la madurez de un ninja? Cuando Yamamoto se sorprendió al ver que sus compañeros veían Naruto durante el descanso, le dijeron: “Bueno, es una historia estupenda, así que la vemos desde que somos niños”. Como él mismo admite, “la historia contiene muchas lecciones éticas que comparten elementos comunes con el islam. Los contenidos estadounidenses pueden parecer un poco excesivos en sus mensajes políticos, pero Naruto contiene muchas influencias beneficiosas”.
Hay muchos jóvenes en Turquía y Oriente Medio a los que les encanta la cultura que se refleja en el manga y el anime japoneses, explica Yamamoto. A pesar de ello, muchos japoneses ven el islam como algo lejano y difícil de comprender y no saben cómo iniciar un diálogo con personas del mundo islámico.

Yamamoto participa en un evento de presentación de la cultura japonesa en Yeda, Arabia Saudí. Con la esperanza de despertar el interés por Japón, Yamamoto viste kimono siempre que puede. (Cortesía de Yamamoto Naoki)
Como explica Yamamoto, el anime japonés es popular en parte debido a la influencia de Spacetoon, un servicio de transmisión por satélite dirigido a los niños. En el mundo árabe, los niños crecen viendo anime como Naruto, Dragon Ball, Captain Tsubasa y Detective Conan. Anteriormente, en la década de 1980, el anime de robots UFO Robot Grendizer fue un gran éxito, incluso más popular allí que en Japón.
Y el anime es popular por algo más que su valor de entretenimiento. “Aunque quizá exageren un poco, he conocido a mucha gente que se jacta de haber visto Grendizer para practicar la comprensión del árabe estándar, que puede diferir considerablemente del idioma que se habla en diversas partes de esa región”.
Pero el japonés también forma parte del atractivo de estos programas, señala Yamamoto. “En Turquía, donde vivo, la mayoría de los estudiantes que aman el anime conocen a Kakashi Sensei, el mentor de Naruto, y a menudo utilizan la palabra sensei, que significa maestro o mentor, en la conversación diaria.
Aquí también hay un aspecto cultural que no debe pasarse por alto. En la sociedad occidental contemporánea, la relación entre maestro y alumno, en la que el alumno aprende y madura respetando al maestro, se ha debilitado. Pero en el mundo musulmán esta conexión sigue siendo importante. También es un elemento esencial del proceso de formación en el sufismo, una tradición mística del islam, que es mi campo de estudio. Creo que es precisamente por esta afinidad cultural por lo que los jóvenes musulmanes pueden sentirse tan atraídos por Naruto, que describe los fuertes lazos entre Naruto y su mentor”.

Una sesión de estudio en Jordania en 2013, con los estudiantes sentados en círculo alrededor de un renombrado erudito islámico, como se hace tradicionalmente. (© Yamamoto Naoki)
Conocer la propia cultura para comprender a los demás
Yamamoto busca más allá de la caligrafía elementos de la cultura tradicional japonesa que pueda comunicar al mundo árabe. “Llevo muchos años aprendiendo sadō, la ceremonia del té. Mientras admiraba los utensilios para la ceremonia del té, se me ocurrió que sería genial diseñar artesanía japonesa inspirada en la escritura árabe o la cultura islámica. Hablé de mi idea con un artesano de lacados de Kioto que creaba natsume, como se denominan los recipientes para el matcha”.

Natsume lacados decorados con escritura árabe. Estos objetos llamaron mucho la atención en exposiciones en Arabia Saudí y otras partes de Oriente Medio. (© nippon.com)
A algunas personas les puede parecer extraño incorporar la escritura árabe a una artesanía tradicional japonesa, pero, al fin y al cabo, los kanji llegaron a Japón desde China. Como dice Yamamoto: “Esto demuestra cómo, con el tiempo, la cultura japonesa ha incorporado elementos de belleza tanto autóctonos como extranjeros para crear una cultura con múltiples capas. Creo que esto es algo que se puede decir de muchas culturas”.
El intercambio cultural, dice Yamamoto, es algo que va más allá de la religión o las fronteras nacionales o regionales. “Creo que los japoneses deberían prestar más atención al mundo árabe. Ese mundo puede parecerles desconocido, pero, al fin y al cabo, la cultura del café, tan arraigada en Japón, proviene del mundo árabe. Los japoneses también deberían saber que muchos jóvenes musulmanes quieren saber más sobre Japón.
El anime, el manga y la artesanía tradicional japonesa pueden ser poderosas herramientas de comunicación. Si se utilizan bien, pueden ayudar a reafirmar y ampliar aún más el atractivo de la cultura japonesa. Y, al hacerlo, espero que los japoneses tomen conciencia del mundo árabe y de la maravillosa profundidad y amplitud de la civilización islámica”.

Yamamoto combina el motivo tradicional japonés de la hoja de cáñamo con la palabra futuwwa en árabe en una toalla de algodón tenugui, junto con un motivo que muestra las hojas del árbol futuwwa, cuyo nombre puede significar “juventud” y, por extensión, “caballerosidad”. (© nippon.com)
(Artículo publicado originalmente en japonés, y traducido al español de la versión en inglés. Imagen del encabezado: Yamamoto Naoki muestra su obra, que fusiona la caligrafía japonesa y árabe - © nippon.com.)
Islam intercambio cultural caligrafia arabe caligrafia kanji