La primera ministra Takaichi, nombrada como “la mujer más poderosa del mundo” por ‘The Economist’
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Londres, 15 de febrero (Jiji Press)—En su edición más reciente, la revista británica The Economist contiene un reportaje especial en el que presenta a la primera ministra Takaichi Sanae como “la mujer más poderosa del mundo”. Tras conducir al Partido Liberal Democrático a una aplastante victoria en las recientes elecciones a la Cámara de Representantes, Takaichi “ha obtenido una oportunidad histórica para transformar su país”, sostiene el artículo, que argumenta que debe abordar de frente los diversos desafíos y emprender reformas para no desperdiciar la ocasión.
El artículo, acompañado de una ilustración de Takaichi sonriendo y alzando la mano derecha con el monte Fuji de fondo, señala que el PLD ha dominado durante mucho tiempo la política japonesa, pero que “nunca antes había logrado una victoria tan contundente”. Para responder a “las expectativas (de la ciudadanía) generadas por este gran triunfo”, subraya la necesidad de adoptar una perspectiva más amplia y ambiciosa, y sostiene que Takaichi debe convertirse “no solo en la líder de sus fieles seguidores de derechas, sino de todo Japón”.
Asimismo, el artículo analiza que Takaichi se encuentra “en una posición idónea para acelerar la transformación del sistema de defensa de Japón” y que posee “una visión acertada” orientada a reforzar las capacidades defensivas desde múltiples frentes. En relación a sus alusiones a la revisión de los tres principios antinucleares, valora positivamente su actitud, señalando que “es saludable tratar de romper tabúes, incluso en lo que respecta a hablar de armas nucleares”.
Por otra parte, advierte del riesgo de que interprete el amplio respaldo recibido como “un permiso para perseguir sus propios objetivos ideológicos estrechos”. Señala que, si Takaichi, a quien describe como “una ferviente nacionalista”, llegara a visitar el Santuario Yasukuni, podría agravar aún más las relaciones con Pekín y “socavar el frágil acercamiento con Corea del Sur, indispensable para contrarrestar el ascenso de China”.
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