Yukimasa Rika, la experta en gastronomía que pone la cocina japonesa al alcance de todos
[14.03.2018] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | FRANÇAIS |

Los conocimientos de Yukimasa Rika, una experta en gastronomía de gran popularidad, ayudan a muchas personas forzadas a conciliar las vidas laboral y familiar. Además, en los últimos años, Yukimasa ha decidido ampliar sus actividades: entre otras, se dedica a la promoción de la cocina japonesa en el extranjero, así como a desarrollar una página web de aprendizaje de inglés para niños. Aprovechando la serie de recetas de cocina suyas que hemos venido publicando, le preguntamos sobre su filosofía de vida.

Yukimasa Rika

Yukimasa RikaNace en la prefectura de Fukuoka en 1966. Investigadora de la gastronomía. Presidenta de REKIDS, una empresa dedicada a la creación de materiales para el aprendizaje activo como Karaoke! English. Tras licenciarse en la Universidad de California Berkeley, en los Estados Unidos, vuelve a Japón y trabaja como productora de anuncios en Dentsu. En este período publica también un libro de recetas. Es autora de unos 50 libros, de los que ha vendido más de 800.000 copias. Sus obras han sido traducidas al chino y al coreano. Desde 2011 aparece en el programa Dining with the Chef de NHK World. Entre sus libros más populares están Reshipi no iranai washoku no hon (El libro de gastronomía japonesa para la que no hacen falta recetas, Kōdansha) y Konya wa ienomi (Hoy bebemos en casa, Asahi Shimbun), entre otros.

Los inicios: un plato de sopa

ENTREVISTADORA ¿Es cierto que comenzó a cocinar en Estados Unidos, cuando le preparó la cena a la familia con la que vivía durante su estancia en el país para estudiar?

YUKIMASA Efectivamente. Cuando tenía 18 años, estuve en Sonoma, en el estado de California. Durante un año, fui a un instituto de educación secundaria de allí para cursar mis estudios de bachillerato. No era muy buena estudiante, y tampoco tenía dinero suficiente para ir a la universidad, de ahí que se me ocurriera dedicarme a la enseñanza del inglés cuando volviera a Japón. Sin embargo, el padre de la familia con la que vivía me sugirió que al menos fuera a una universidad donde pudiera cursar estudios de corta duración. Además, me dijo que, si preparaba la cena de todos de domingo a jueves, no haría falta que pagara los gastos de mi estancia allí. Hasta entonces, mi experiencia en la cocina se limitaba a la sopa de patatas, pero cuando el padre probó un plato de esa receta, me dijo que tenía talento para la cocina. Y así fue como me dio un “trabajo”.

ENTREVISTADORA O sea, que todo comenzó con un plato de sopa…

YUKIMASA Así es. Durante unos dos años, preparé la cena cinco días a la semana. Lo que más feliz me hacía era que no escuchaba ni una sola queja. Considero que se mejora en la cocina cuando uno recibe cumplidos por lo que hace. Aunque creo que hubo ocasiones en las que la comida no estaba buena, nadie me criticó. Y fue precisamente por esto por lo que no le cogí manía a la cocina y seguí dedicándome a ella.

ENTREVISTADORA Posteriormente, cursó estudios en la Universidad de California, Berkeley, ¿no?

YUKIMASA Aprobé el examen de ingreso por traslado de expediente, al que me presenté por recomendación de mis allegados. Empecé a cocinar en la residencia de estudiantes donde vivía; mis compañeros se juntaban por mi comida y muchos fines de semana, por ejemplo, hacíamos fiestas. Todos ponían dinero, y yo preparaba platos como rollitos de sushi.

ENTREVISTADORA Después de sus estudios, consiguió trabajo en Japón. ¿No pensó en quedarse en Estados Unidos?

YUKIMASA Durante mis estudios universitarios en Estados Unidos, me percaté de lo estrictas que eran las empresas allí. Pensé que no aguantaría, de ahí mi decisión de regresar a Japón. No me esforcé por buscar trabajo en mi país, como acostumbran a hacer los universitarios. Sin embargo, corría la segunda mitad de la década de 1980, justo la época en la que las empresas japonesas comenzaban a internacionalizarse; buscaban gente que supiera inglés. Tuve la suerte de entrar en Dentsu, donde me dedicaba a la redacción de contenidos publicitarios. Sin embargo, pronto me di cuenta de que no era lo mío. Por mucho que me esforzara, trabajaba con gente a la que, en tan solo un instante, se le ocurrían muchísimas más ideas que a mí. Sabía que no sacaría nada de ese trabajo a pesar de mis esfuerzos, de ahí que no tardara mucho en decir que quería dedicarme a la planificación y la producción de anuncios publicitarios.

Aspirar a lo máximo en un radio de cinco kilómetros

ENTREVISTADORA Al menos se dio cuenta pronto. Son muchas las personas que, aun siendo conscientes de su incapacidad, no desisten y desaprovechan el tiempo.

YUKIMASA Hace mucho tiempo, mi padre me aconsejó que encontrara algo en lo que pudiera ser la mejor en un radio de cinco kilómetros. Decidí estudiar en el extranjero durante el bachillerato porque el inglés era lo que se me daba “mejor”, teniendo en cuenta que estudiar no era lo mío. Lo pensaba solo porque el profesor de inglés decía que mi pronunciación era buena. Cuando me dedicaba a la redacción de contenidos publicitarios, sabía que era imposible ser la mejor en un radio de diez metros… ¡incluso de uno! (risas). Por eso, creía que mis habilidades se podían aprovechar mejor si, por ejemplo, usaba el inglés para hacer anuncios publicitarios destinados al mercado extranjero, o para comunicarme con los artistas de otros países.

No creo en eso de que querer es poder si uno se esfuerza. Además, hay ocasiones en las que se sufre cuando no se es capaz de hacer algo por mucho que se intente. En mi caso, las matemáticas son un claro ejemplo de ello. Cuando descubrí las raíces cuadradas, di por terminada mi historia con los números (risas). Considero que, de cara a lo que se puede aprovechar en el futuro, es mejor ampliar las capacidades en lo que a uno le gusta en lugar de esforzarse exclusivamente en los puntos flacos.

ENTREVISTADORA Durante el tiempo en que se dedicó a la producción de anuncios publicitarios para el extranjero, tuvo la oportunidad de viajar a otros países por trabajo, ¿verdad?

YUKIMASA Recuerdo que, en la época de más viajes, había meses en los que prácticamente no estaba en Japón. Las experiencias que adquirí en los distintos países en los que estuve las llevo conmigo ahora. Me encantan los supermercados, de ahí que no perdiera la oportunidad de echar un vistazo a los de los lugares a los que iba. De este modo, sabía qué cosas se podían encontrar y qué cosas no. En cierto sentido, era como hacer estudios de mercadotecnia.

Desde 2011, salgo en un programa del canal NHK World que se llama Dining with the Chef y, por ello, considero muy útil, cuando enseño a personas de otros países a preparar platos de la cocina japonesa, saber qué ingredientes y condimentos se venden en los supermercados fuera de Japón.

ENTREVISTADORA En 2007, a los 42 años, decidió ponerse a trabajar por su cuenta. ¿Qué motivó esta decisión: dedicarse más a la elaboración de la página web de aprendizaje para niños que a su labor como experta culinaria?

YUKIMASA A los 36 años tuve a mi primera hija; la segunda nació cuando tenía 38. En ambos casos, las miré y pensé: “Puede que ellas también decidan abandonar las matemáticas cuando les expliquen las raíces cuadradas”. Me lo decía mi intuición, ya que se parecen mucho a mí (risas). Lo que se anhela para los hijos no puede ser superior a uno mismo. Por instinto, tenía la certeza de que llegaría el día en que, al igual que yo, se frustraran con los estudios. Por eso, me parecía que sería mejor disponer de mecanismos que permitieran hacer más divertido el aprendizaje, de ahí que se me ocurriera crear un negocio que combinara internet con la educación.

ENTREVISTADORA Me parece encomiable que decidiera ponerse a trabajar por cuenta propia inmediatamente.

YUKIMASA En un principio, mi intención era presentar el proyecto en la empresa para la que trabajaba. Sin embargo, cuando se lo comenté a un jefe con el que tenía confianza, este me dijo que yo era la única que podía hacerlo. En ese momento, interpreté que me estaba diciendo que lo hiciera con mi dinero, de ahí que enseguida me pusiera a preparar mi salida de la empresa. Cuando ya había pasado un tiempo, ese mismo jefe me explicó que no lo había dicho con esa intención (risas). Ya había tomado mi decisión, así que fundé mi propia empresa con dinero que tenía ahorrado y lo que me habían dado por dejar la firma, y fui creando contenidos poco a poco. Sin embargo, en estos diez años, he pasado desapercibida. Los continuos fracasos han sido el motivo por el cual no he logrado hacer un negocio de mi iniciativa.

Entrando en 2017, por fin tengo la sensación de que, tras una década, me encuentro en el punto de partida: Karaoke! English, un método de aprendizaje de inglés que contribuye a la mejora de las cuatro destrezas en este idioma, ha logrado un importante galardón, el Premio E-learning. Además, tenemos más de 400 estudiantes.

Las similitudes entre el inglés y la cocina

ENTREVISTADORA En estos diez años que lleva trabajando por cuenta propia, su labor como experta en gastronomía sí que ha sido destacada. ¿Qué fue lo que la llevó a la publicación de su primer libro?

YUKIMASA Cuando volví de Estados Unidos, cocinaba con toda la normalidad del mundo. Los amigos que hice durante el tiempo que trabajé en la empresa me pedían recetas, así que se las mandaba por correo electrónico. La gente se las iba pasando, e incluso llegué a recibir emails de agradecimiento de personas de todo Japón que no conocía. Además, me llegaban comentarios diversos, entre ellos algunos consejos sobre si era mejor ajustar los ingredientes para que el sabor fuera más o menos fuerte. Hice los cambios necesarios en las recetas teniendo en cuenta estos comentarios. Por eso, los platos que yo preparo gustan a todo el mundo; están hechos para la media.

Y, mientras hacía esto, apareció alguien que quería publicar una colección de recetas mías en un libro. Nada más sacar el primero, ya me hablaban del siguiente… Así pasaron diez años, y, otros diez después, sin comerlo ni beberlo, casi había publicado una cincuentena.

Muchas mujeres que trabajan fuera de casa son seguidoras de Yukimasa Rika.

ENTREVISTADORA ¿Qué tienen en común su trabajo en la cocina y lo que hace relacionado con el inglés?

YUKIMASA Lo que me propongo es, al fin y al cabo, enseñar algo divertido. Si uno aprende inglés, conocerá a más gente… ¿No es maravilloso? El inglés es un idioma internacional que permite comunicarse con personas de todo el mundo. Lo mismo ocurre con la cocina: da pie a aprovechar el tiempo con gente diferente, algo que también me parece increíble. Además, cualquiera puede cocinar. Tanto el inglés como la cocina hacen que la vida sea más divertida. Y quiero enseñar la metodología de ambos. Esa es la filosofía que me lleva a hacer mis libros de cocina y los contenidos para aprender inglés.

ENTREVISTADORA La cocina, la creación de contenidos para el aprendizaje del inglés y el cuidado de los hijos la mantienen ocupada a diario…

YUKIMASA Pero… ¡eso no me impide abrir una botella de vino a las seis de la tarde! (risas). Mi día a día lo tengo decidido: comienzo a trabajar a las nueve y media de la mañana, aunque no haya terminado de limpiar la casa, y a las seis de la tarde ya estoy abriendo el vino. O, más bien, lo que me propongo es no trabajar más horas de las establecidas. Doy prioridad a lo que de verdad es importante y respeto todo aquello que considero digno de proteger en mi vida diaria.

Creo que la clave para rechazar más trabajo del que uno es capaz de hacer reside precisamente en establecer prioridades. Si no se hacen las cuentas a la inversa y se establecen prioridades para tener el control, al final se acaba trabajando a medias y, por lo tanto, se pasa mal, algo que también se extiende a los demás. Yo, por ejemplo, considero muy importantes las horas de la noche que pueden parecer inútiles a simple vista: escuchar música tomando una copa, ver una película, invitar a los amigos a cenar y conversar con ellos… A decir verdad, esos momentos son fuente de conocimientos y sirven para potenciar la creatividad.

ENTREVISTADORA ¿También vivía así cuando trabajaba por cuenta ajena?

YUKIMASA En aquel entonces era imposible, sin duda alguna. Trabajaba en el sector servicios, de ahí que tuviera que hacer horas extra. Además, si iba a tomar algo con los compañeros después del trabajo, la vuelta a casa se retrasaba hasta después de la medianoche. Sin embargo, no tengo malos recuerdos de esa época. Aprendí mucho de las personas con las que me relacionaba. Yo no tenía prácticamente contacto alguno con las tecnologías, pero me decidí a hacer algo relacionado con internet gracias a lo que aprendí de los editores, los diseñadores y los ingenieros con los que trabajaba; ellos me daban información real.

ENTREVISTADORA Recientemente, cada vez son más las personas, sobre todo los jóvenes, que buscan lograr buenos resultados en el trabajo o conciliar sus vidas laboral y personal.

YUKIMASA Me parece un desperdicio. Si los jóvenes dan prioridad a la eficiencia, perderán oportunidades de aprender. Las oportunidades adicionales no surgen si no se hacen cosas que puedan parecer inútiles. En cierto sentido, es lo mismo que si uno se limita a buscar en internet la información que le gusta. El interés no crece cuando solo se hace clic en aquello que nos interesa. Es importante leer el periódico e ir “desviándose” gradualmente; meter en la cabeza cosas que no nos atraen. No basta con acceder a la información: hay que devorar lo desconocido.

Por eso, considero que, hasta los 35 años, edad a la que todavía se tiene energía, conviene trabajar todo lo que se pueda, incluso si se peca un poco de exceso. Creo que, conforme se cumplen años, disminuye la capacidad de crear si durante la juventud se ha ido “almacenando” y se ha dado muy poco. Por eso, me parece que la capacidad de adaptarse a los tiempos se pierde muy pronto, al menos que se haya ido invirtiendo energía conscientemente en cosas que a simple vista parecían insignificantes.

Trucos para preparar comida japonesa en el extranjero

ENTREVISTADORA Desde noviembre de 2017, nippon.com publica una serie suya titulada Doce recetas de la cocina japonesa fáciles y deliciosas. En su opinión, ¿cuáles son las peculiaridades y los atractivos de la gastronomía nipona?

YUKIMASA En resumidas cuentas, usar poco aceite. Hasta la fecha, he podido degustar platos de diferentes países, pero apenas me he encontrado con casos en los que no se utilice aceite. Huelga decir que la cocina japonesa tiene platos que necesitan aceite, como el tonkatsu o el tempura, pero son excepciones. En la mayoría de los casos, la cantidad de aceite no suele pasar de la cucharada. En el resto del mundo esto apenas ocurre. Quizás es por eso por lo que los japoneses engordan muy poco aunque cumplan años.

El principal aderezo de la cocina japonesa es una mezcla de azúcar, mirin, salsa de soja y sake en las mismas cantidades. Basta con añadirle a esa mezcla agua para darle un sabor “japonés” a cualquier pescado o verdura. No es necesario dejarlo cocer durante horas: es así de simple y rápido porque los condimentos en sí se han preparado fermentándose con el tiempo. Bonito seco en virutas, miso… Son ingredientes complejos, de ahí que se puedan preparar platos deliciosos en poco tiempo.

Aun siendo simple, puede parecer difícil. Esto tiene que ver también con los recipientes. Los japoneses destacan precisamente por su variedad, sin desmerecer la cantidad de recipientes bonitos que se puede encontrar en el resto del mundo. Los de Japón tienen diversas formas y tamaños. Además, varían según la estación. He estado en muchos países, pero no he encontrado ninguno en el que la vajilla cambiara en función de la temporada. Es todo un arte en Japón.

ENTREVISTADORA ¿Cuáles son los trucos para preparar comida japonesa en el extranjero?

YUKIMASA En primer lugar, hay que quitarse de la cabeza la idea preconcebida de que la cocina japonesa es difícil y olvidarse de cosas molestas como la necesidad de preparar el caldo dashi o tener a mano todos los ingredientes. Todo será mucho menos difícil si se tiene en cuenta que se puede preparar cualquier cosa siempre y cuando se disponga de los condimentos base que he mencionado anteriormente. El arroz cocido puede ser precocinado, de paquete, y el dashi, granulado; este último les da un toque muy rico a los platos. De hecho, los japoneses de a pie suelen utilizarlo. La obsesión por la importancia de preparar el caldo dashi con bonito y alga konbu puede convertirse en todo un obstáculo para quienes se disponen a adentrarse en el mundo de la cocina japonesa, accesible en un principio.

La cocina se parece a la moda y la decoración de interiores: la superficie es grande, y la impresión que se causa cambia si se piensa en los elementos más destacados; los abrigos y las partes de arriba, y los suelos y las paredes, respectivamente. Da igual que uno se ponga unos zapatos de marca: en la mesa del restaurante, no se ven (risas). Por eso, creo que lo mejor es aprender primero a preparar los platos principales más destacados y dejar para más tarde propuestas más elaboradas.

Recomiendo aquello cuya forma entre por los ojos. Si se quiere emplatar como en Japón, es aconsejable comprar platos de estilo japonés de unos 21 centímetros. Y si estos se colocan sobre platos blancos de unos 26 centímetros y junto a unos palillos, se consigue que la mesa tenga, sin mayor esfuerzo, una estética japonesa moderna. Otro punto importante es preparar un único plato principal, además de olvidarse de los pequeños detalles. Se empieza por ahí. No dejen pasar la oportunidad de aprender a preparar platos de la gastronomía japonesa deliciosos y saludables, y de aumentar así aquellas cosas que hacen que la vida sea más divertida.

Texto: Usami Rika
Imágenes: Natori Kazuhisa

(Traducción al español del original en japonés)

  • [14.03.2018]
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