La cortesía tradicional de Japón
Fundamentos de la cultura gastronómica japonesa: el protocolo con los palillos
Guíade Japón
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Los cubiertos japoneses consisten únicamente en un par de palillos
Cuando se trata de reglas importantes de etiqueta cotidiana, mucha gente piensa en los modales en la mesa. En particular, el uso de los palillos es algo que se inculca a los japoneses desde la infancia, pero las estadísticas sugieren que solo alrededor de la mitad de ellos los utilizan correctamente. Esto indica lo difícil que es dominar esas reglas, y la opinión de que sirve como barómetro de la educación de una persona sigue estando profundamente arraigada.
La forma de sujetar los palillos

Sujete uno como lo haría con un lápiz y apoye el otro entre la base del pulgar y la uña del dedo anular para estabilizarlo. (Pixta)

Las puntas de los palillos deben unirse perfectamente al sujetar la comida. (Pixta)
*Hay que tener cuidado con agarrar los palillos formando un puño con las manos, o cruzarlos en forma de X.

Es habitual enseñar a los niños pequeños a usar los palillos practicando con palillos de entrenamiento. (Pixta)
Los palillos son originarios de China, y se introdujeron en Japón alrededor del siglo III. Inicialmente tenían forma de tenazas en forma de V y se utilizaban para servir comida a los dioses. A principios del siglo VII ciertos enviados japoneses a China trajeron consigo la costumbre de comer con dos palillos y, en el periodo Heian (794-1185), se habían consolidado como cubiertos de la corte.
En China, donde es habitual compartir platos en grandes bandejas, los palillos eran más largos. En Japón, sin embargo, la práctica de servir porciones individuales del mismo menú a cada persona, conocida como meimeizen, se convirtió en la norma, lo que dio lugar a palillos más cortos. La madera era el material estándar, y las puntas se fueron haciendo cada vez más delgadas para facilitar el desmenuzado de la carne del plato principal, el pescado. Adaptados a múltiples funciones (pinchar, desmenuzar, mezclar), evolucionaron para permitir el consumo de cualquier plato con un solo par de palillos.

El bentō bako (fiambrera) estándar viene en un set con un estuche para palillos. Con solo ellos se puede comer tanto arroz como guarniciones. (Pixta)
A principios del periodo Edo (1603-1868) se desarrolló un tipo de palillos recubiertos de laca. Hoy en día también se utilizan recubrimientos de resina sintética y productos plásticos, lo que mejora la durabilidad y la higiene. Además, los palillos desechables, que se generalizaron a partir de la era moderna, principalmente en los restaurantes, son ahora indispensables como artículos complementarios en las tiendas de veinticuatro horas.

Los palillos desechables se fabrican en masa utilizando tablas y recortes de madera. (Pixta)
Costumbres que conservan vestigios de instrumentos rituales
Quizás debido a sus orígenes en usos sagrados, los elementos culturales japoneses de los palillos poseen un aspecto ceremonial. Un ejemplo notable son los yanagibashi (palillos de sauce), también conocidos como “palillos festivos”, ya que se utilizan, claro, en ocasiones festivas, especialmente en Año Nuevo.
Su forma distintiva presenta ambos extremos afilados sin llegar a ser puntiagudos. Se dice que este diseño encarna el concepto de la comida compartida entre lo divino y lo humano, en la que se invita a las deidades a morar en los utensilios y a participar en la comida. Por lo tanto, al servir osechi (platos típicos de Año Nuevo) o platos grandes, se considera que tomar la comida con el extremo sin tocar de los palillos perturba el alimento de las deidades. Además, esto constituye una infracción de las normas de etiqueta conocidas como kaeshibashi (“palillos invertidos”), por lo que hay que asegurarse de utilizar palillos para servir.

Palillos de sauce, elaborados a partir de madera sin tratar; el sauce se considera un árbol puro. También conocidos como ryōkuchibashi, palillos de doble extremo, debido a su forma. (Pixta)
La noción animista de que los palillos también albergan un espíritu se vislumbra en la costumbre de que cada miembro de la familia utilice su propio par. Esto puede considerarse un vestigio del meimeizen. No se deriva tanto de un concepto de higiene similar al de no compartir el cepillo de dientes, sino más bien de la misma “ideología de pureza espiritual” que subyace al uso de billetes impecables y sin usar para los regalos ceremoniales.
Intelectualmente, uno puede entender que los cubiertos de los restaurantes quedan limpios una vez lavados, sin importar quién los haya utilizado, pero sigue existiendo una barrera psicológica a la hora de utilizar los palillos de otra persona. Cuando se invita a alguien a casa a comer comida casera, proporcionar palillos desechables resulta un gesto considerado.

El meimeizen era habitual en las mesas hasta tiempos modernos. Incluso hoy en día, muchos hogares siguen utilizando palillos y cuencos de arroz específicos para cada persona. Higoto no kokoroe (Directrices diarias) 1833. (Colección de la Biblioteca Nacional de la Dieta)
Objetos necesarios para la vida
Desde las comidas diarias hasta los ritos de paso de la vida, los palillos son indispensables, lo que ha dado lugar al dicho de que, para los japoneses, “la vida comienza y termina con los palillos”. Esto comienza con la ceremonia del hashizome (primeros palillos) para los recién nacidos, en la que se utilizan palillos para llevarles la comida a la boca sin llegar a dársela, y continúa con su uso en la recogida de los huesos de los difuntos.

La primera ceremonia de comida (okuizome) que celebra los 100 primeros días del bebé. Se hace que este imite el acto de comer, con la esperanza de que nunca pase hambre a lo largo de su vida. (Pixta)

Durante la recogida de los huesos tras la cremación de un difunto, se utilizan palillos largos, y dos personas trabajan en pareja para colocar los restos en una urna. (Pixta)

Para el makurameshi (“arroz de almohada”) que se ofrece al difunto, se colocan unos palillos en posición vertical en un cuenco de arroz blanco. (Pixta)
En el ritual para recoger los huesos con palillos, dos personas levantan conjuntamente un único hueso. Por consiguiente, en la mesa se evitan siempre acciones como recoger al mismo tiempo un trozo de comida con palillos, o pasársela entre dos personas, ya que estas acciones se asemejan a los ritos funerarios y se consideran de mal agüero. Del mismo modo, el acto de clavar los palillos en posición vertical en el arroz, conocido como tatebashi, también es tabú, ya que evoca la imagen de las ofrendas a los difuntos.
Existen docenas de tabúes en el protocolo del uso de los palillos, conocidos como kiraibashi (“palillos desagradables”) o imibashi (“palillos tabú”). Ningún otro utensilio cotidiano exige tanta precaución como los palillos, lo que revela el gran valor que se les ha otorgado en la cultura popular.
Ejemplos de kiraibashi

Errores comunes en el uso de los palillos (comité editorial de nippon.com)
- Saguribashi: remover el contenido de un plato con los palillos como si se estuviera buscando.
- Sashibashi (tsukibashi): atravesar la comida con los palillos.
- Namidabashi: dejar que los palillos goteen.
- Hashiwatashi (awasebashi, hiroibashi): dos personas se pasan comida de un par de palillos a otro.
- Yokobashi: recoger la comida lateralmente con palillos.
- Watashibashi (hashibashi): colocar los palillos sobre el plato como si formaran un puente.

Dejar granos de arroz en los palillos resulta antiestético, pero limpiarlos con los labios se considera de mala educación, algo conocido como neburibashi. Es mejor volver a aplicar los palillos al arroz y luego llevárselos a la boca. (Comité editorial de nippon.com)
Es habitual ver a gente utilizando los cubiertos como reposapalillos en los restaurantes. Aunque no se trata de una grave falta de etiqueta, si se caen, pueden causar molestias a los demás. Para minimizar este tipo de percances, también hay normas de etiqueta para tomar y dejar los palillos. Aunque no son tan conocidas como la forma correcta de sujetar los palillos, conviene tenerlas en cuenta en las comidas formales.
Cómo sostener los palillos
- Sujete el centro de los palillos con la mano derecha desde arriba y levántelos.
- Agárrelos desde abajo, con la mano izquierda.
- Deslice la mano derecha a lo largo del extremo superior del palillo, hacia la parte inferior.
- Cambie los palillos a la mano derecha.
- Suelte los palillos con la mano izquierda.
*Al dejar los palillos el orden de acciones se invierte.
La esencia espiritual que subyace a la cultura gastronómica japonesa basada en los palillos es la percepción de las comidas no solo como una ingesta nutricional, sino como un ritual. Esto se halla fundamentalmente relacionado con la costumbre de juntar las manos antes y después de comer, diciendo itadakimasu (“lo recibo”) y gochisōsama (“gracias, estaba delicioso”). Ofrecemos nuestra gratitud a todos: a la naturaleza que nos proporcionó la cosecha y a los espíritus que la habitan, a las vidas que se convirtieron en nuestros ingredientes y a las personas que los cultivaron y prepararon. La norma existe para que no tratemos la comida con descuido y para que todos podamos disfrutar juntos de nuestras comidas.
Supervisión: Shibazaki Naoto.
Profesor asociado de la Escuela de Graduados de la Universidad de Gifu. Especializado en investigaciones sobre sistemas educativos de etiqueta desde una perspectiva psicológica; trabaja también por brindar orientación a educadores de etiqueta. Participa en la formación de instructores como maestro general de etiqueta Ogasawara-ryū.
Ilustraciones: Satō Tadashi.
Texto: comité editorial de nippon.com.
(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: Pixta.)
