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Kimura Masako vuelve a tierra firme con sus trofeos
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Las buceadoras se calientan alrededor del fuego, en la cabaña de las amas.
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Kimura se dirige al mercado, donde venderá su pesca del día
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Nomura Reiko, de 85 años, cuenta a los visitantes historias de sus más de seis décadas bajo las olas
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En sentido horario, desde arriba a la izquierda: asando moluscos en el fuego de la cabaña; ostras, vieiras y sazaes de la bahía; las amas realizan un baile tradicional para los visitantes; Okano Mitsue, de 70 años, trabaja en la cabaña y también continúa buceando
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Ishigami-san está dentro del recinto del santuario Shinmei. La leyenda dice que puede conceder un deseo a cualquier mujer, una vez en su vida.
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Ōno Aiko, una nueva integrante de la comunidad local de amas, se quita el lastre tras llegar a la orilla.
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Antigua tokiota, Ōno se considera ahora “parte de la familia de amas”