Albatros de cola corta. Muchas de estas aves se reprodujeron en islas como las del archipiélago de Ogasawara, Torishima y las Senkaku, pero cinco millones de ejemplares fueron asesinados por su plumaje. Durante un tiempo se temió que esta especie se extinguiera. Sin embargo, los esfuerzos de conservación han evitado la tragedia. Desde 1962 es Monumento Natural Especial. Ilustración de Iizuka Tsuyoshi.