El sake de Imada Miho aspira al reconocimiento internacional
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El gran puente de Ōshiba desde donde se ve una gran vista del mar Interior de Seto. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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Las aguas en la costa de Akitsu están repletas de granjas de cultivos de ostras. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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El pabellón principal del santuario de Sakakiyama Hachiman. En el recinto también está el santuario de Matsuo, donde está consagrada la deidad protectora de la fabricación del sake. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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La estatua de Miura Senzaburō. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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La entrada central de Imada Shuzō Honten está decorada con una sugidama, esfera de cedro, símbolo tradicional de la temporada de producción de sake. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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La icónica chimenea de ladrillos rojos. Fukuchō, nombre de la marca que está escrito en ella, fue denominado por Miura Senzaburō. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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En la entrada de la bodega se cuelga una shimenawa, cuerdas trenzadas que se utilizan para proteger los sitios sagrados en el sintoísmo, hecha por el anterior tōji. Los grandes maestros de la generación que precedió a Imada tenían conocimientos que no se limitaban a la fabricación de sake. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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Imada revisa a mano el arroz pulido. Cuando le comento que los fabricantes de sake siempre tienen unas manos muy bonitas, ella responde que todavía es la estación cálida. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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Imada y uno de sus trabajadores sacando el kōji (arroz al vapor con hongo kōji) de la habitación del kōji, donde el arroz se inocula con las imprescindibles esporas del hongo. La fabricación de kōji de 48 horas es decisivo para la calidad del sake. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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El moromi, o masa fermentada. La levadura consume azúcar para crear alcohol y dióxido de carbono, que hace burbujas en la superficie con un sonido gaseoso que anuncia un trabajo activo de la levadura. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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A la izquierda, la primera vez que Imada sintió un progreso real en su fabricación de sake fue cuando adquirió la vaporera de arroz. Imada compara la importancia del arroz al vapor a la tierra donde se cultivan las plantas. A la derecha, Imada revisa el progreso de fermentación en los tanques. Cuando esta alcanza su mejor momento, es necesario prensar, embotellar y pasteurizar de inmediato el sake para garantizar que guarde su frescura. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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La variedad Hattansō puede crecer hasta 160 cm de alto. (Fotografía: Kikui Hiroshi)
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De izquierda a derecha: Henpei, de la serie Fukuchō Hattansō Satake, que demuestra cómo una tecnología innovadora de pulir arroz plano se diferencia de la redonda convencional, Fukuchō Hattansō Junmai Ginjō y Fukuchō Hattansō Junmai Kimoto híbrido. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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A la izquierda, Fukuchō Junmai para mariscos y a la derecha, Fukuchō To, creado para maridarse con el caldo de Sichuan. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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Imada Shuzō Honten y las calles de Akitsu. (Fotografía: Ukita Yasuyuki)
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