Tras la pista del extinto león marino japonés (segunda parte)
-
El Instituto Kishiwada se alza en la antigua zona del Castillo Kishiwada. El torreón del castillo se puede ver al otro lado del foso interior, desde la escuela. (© Michiko Hayashi)
-
La afición de Suzuki a leer la revista científica Nature en el tren al trabajo inspiró a sus alumnos. (© Michiko Hayashi)
-
Joven leona marina disecada, adquirida en 1905. Mientras que los ejemplares de taxidermia suelen fabricarse solo con la piel y un interior de varillas y relleno, este ejemplar disecado contiene la mitad anterior del cráneo, los dientes, las orejas, las garras y los huesos de las extremidades posteriores originales, tal y como era el animal cuando estaba vivo. (© Michiko Hayashi)
-
Adquirido en 1913. Etiquetado como “oso marino”, pero identificado como león marino japonés. (© Michiko Hayashi)
-
Identificación de un ejemplar disecado de león marino japonés mediante filogenia molecular de secuencias de ADN; obtuvo el Gran Premio en el Congreso de la Sociedad de Mastozoología de Japón de 2014 por presentación en póster a cargo de estudiantes de secundaria y bachillerato. Ese mismo año también recibió un premio a la excelencia en el Congreso de la Sociedad Zoológica de Japón. (© Michiko Hayashi)
-
Suzuki (derecha) y Masada (izquierda), mentor y discípulo en la época de la investigación. (© Michiko Hayashi)
-
Kōno sostiene una réplica del primer fósil de león marino, con 18 millones de años de antigüedad, el “antiguo león marino de Mizunami” (nombre provisional), descubierto en la ciudad de Mizunami, prefectura de Gifu, en 2020. (© Michiko Hayashi)
-
Cráneo de un macho de león marino japonés, excavado en un yacimiento de finales del periodo Jōmon (hace unos 3.200 años) en la isla de Rebun, Hokkaidō, Japón (custodiado por el Instituto de Cultura Funkawan de la ciudad de Date). Se caracteriza por una cresta sagital alta y bien desarrollada. (Imagen cortesía de Kōno Naoki)
-
A la izquierda, un tipo de Enaliarctos, género extinto de pinnípedos de hace unos 25 millones de años, y a la derecha, un Oriensarctos de hace unos 800.000 años, excavado en la prefectura de Chiba. Ambos son paladares de animales adultos, con características evolutivas de los leones marinos, que un gran tamaño corporal adaptado a vivir en el mar: han pasado de dos raíces dentarias a una sola. (© Michiko Hayashi)
8 / 9