Komori Hinako, la joven investigadora del misterioso lobo japonés
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El espécimen se halla, desde que concluyera la tercera Gran Exposición de Mamíferos, en el almacén del museo de Tsukuba. (© Michiko Hayashi)
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Aquel “encuentro afortunado” marcó el inicio de la investigación libre de Hinako, recopilada en un informe de 76 páginas. (Fotografiado con permiso de la Fundación para el Fomento de las Bibliotecas)
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Hinako observó que la cabeza se parecía a un espécimen del Museo Nacional de Historia Natural de Leiden (Holanda), publicado en Nihon dōbutsushi, la Revista Zoológica Japonesa. (Fotografiado con permiso de la Fundación para el Fomento de las Bibliotecas)
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También entrevistó al antiguo director del zoo de Ueno y autor de “La historia del zoo de Ueno, narrada por su director: 140 años de animales”. (Fotografiado con permiso de la Fundación para el Fomento de Bibliotecas)
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Hinako realizó una profunda investigación libre en el campo académico entre su sexto curso de primaria y el primero de secundaria.
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Kobayashi Sayaka afirma que sus conversaciones por correo electrónico con Hinako están al mismo nivel que las que mantiene con otros investigadores. (© Michiko Hayashi)
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Kawada Shin’ichirō se hace cargo a menudo de animales atropellados en accidentes de tráfico y otros siniestros y los diseca para que sus muertes no sean en vano. Entre sus libros figuran Hyōhon baka (“Loco por los especímenes”). (© Michiko Hayashi)
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Komori Hinako habla de sus investigaciones, su tesis y otras iniciativas hasta la fecha. (© Michiko Hayashi)
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Además de investigar en bibliotecas e internet, visitó museos, yacimientos arqueológicos y santuarios con creencias relacionadas con el lobo, y habló con personas relacionadas con este animal. También acudió a ciertos lugares de Chichibu, Saitama, donde se habían producido avistamientos, para investigar.
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Ya desde esa época destacaba su meticulosa observación de los especímenes de taxidermia. Este estudio libre es otro trabajo de amor de 50 páginas.
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Algunos de los resultados de la investigación y de los libros y materiales de referencia recopilados hasta el momento. Hinako buscó y descifró caracteres kanji y kuzushi (cursiva) casi ilegibles en documentos antiguos utilizando diccionarios, con la ayuda de su padre. (© Michiko Hayashi)
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Estatuas de komaookami en el santuario Mitsumine, en Chichibu, prefectura de Saitama. (© Michiko Hayashi)
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Lobo japonés disecado de la colección de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Tokio. Adquirido a la prefectura de Iwate en 1881, para la segunda Exposición Nacional de Fomento. (Imagen cortesía de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Tokio)
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Canis hodophilax en el noveno volumen de Fauna Japonica, 1884. (Colección de la Biblioteca de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Kioto)
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Hinako sostiene una réplica de un cráneo de lobo japonés, regalo de sus padres para conmemorar la aceptación de su tesis. (© Michiko Hayashi)
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Hinako dice que, en comparación con los lobos extranjeros, los japoneses tienen una imagen más amable, quizá por haber coexistido con los humanos. (© Michiko Hayashi)
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