Los parques nacionales de Chūgoku y Shikoku: majestuosos paisajes montañosos e islas de naturaleza abundante
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Al noroeste de la isla de Dōgo, en el archipiélago de Oki, se alza una roca rara conocida como la “isla vela”, ya que cuando el sol se pone y coincide con su punta parece una llama que ilumina el mar del Japón. (Imagen del ayuntamiento de la isla de Oki)
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La vista del monte Daisen desde las ruinas del castillo de Yonago, conocida por sus cerezos. (Imagen de la prefectura de Tottori)
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Vista de la pared sur del monte Daisen en otoño desde Kōfu-chō. (Imagen de la prefectura de Tottori)
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Los tejos daisenkyaraboku, árboles prefecturales de Tottori, dan frutos de color rojo brillante en otoño. (Imagen de la prefectura de Tottori)
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Se dice que el emperador Godaigo se resguardó en la meseta de lava del monte Senjō (616 metros de altitud) por 80 días, por lo que este lugar ha sido reconocido como las ruinas del palacio de Angū y designado sitio histórico de Japón. (Imagen de la prefectura de Tottori)
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El pabellón Nageiredō, del templo Sanbutsuji, fue construido a finales del periodo Heian (794-1185). Es conocido como el tesoro nacional más peligroso de Japón, ya que para llegar ahí hay que atravesar un camino difícil y es necesario utilizar calzado y equipamiento especializados de montañismo. (Imagen de la prefectura de Tottori)
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La planicie de Hiruzen es famosa por su producción de leche Jersey. Al fondo se pueden apreciar, de izquierda a derecha, los tres picos: Kamihiruzen, Nakahiruzen y Shimohiruzen. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Okayama)
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La vereda Shinrin Serapii Yurikago no Komichi, en la falda sur del monte Kenashiyama (Shinjō, prefectura de Okayama). (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Okayama)
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La vista del monte Sanbe al otro lado del lago Ukinuno-ike, que se formó tras una erupción volcánica. A la izquierda, el monte Osanbe; a la derecha, Kosanbe, y, al fondo, la cresta del Magosanbe. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Shimane)
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En Hinomisaki, extremo oeste de la península de Shimane, se encuentra el faro Izumo-Hinomisaki, el más alto de Japón, con una altura de 43,65 metros sobre el nivel del mar. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Shimane
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El portal del pabellón bajo Hishizuminomiya, del santuario Hinomisaki. Aquí está consagrada la deidad que protege las noches de Japón. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Shimane)
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La caverna Kaka-no-kukedo, en donde se dice que nació la deidad Sadano Ōmikami. Es un monumento natural y uno de los paisajes más bellos del país, además de un paraje famoso por sus amaneceres, que se pueden disfrutar desde embarcaciones turísticas. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Shimane)
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Miho, el santuario sede de la deidad Ebisu. Existen más de 3.000 santuarios consagrados a esta deidad en todo Japón. Ebisu es el patrono del comercio, la pesca y del tráfico marítimo. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Shimane)
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En el extremo norte de la isla de Dōgo se encuentra la costa de Shirashima, designada monumento natural de Japón. Los islotes con su superficie accidentada, combinados con los pinos reverdecidos y el mar del Japón, crean un paisaje sin igual. (Imagen de la Oficina de Gobierno de Oki)
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También hay un gran número de acantilados y rocas raras en la costa de Kuniga, en el oeste de Nishinoshima-chō (isla de Dōzen). En el centro de la imagen se puede apreciar el puente de rocas Tsūtenkyō. (Imagen de PIXTA)
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La mejor temporada para disfrutar de las Hymenanthes okishakunage, típicas de las islas de Oki, es de fines de abril a mediados de mayo. (Imagen de la Oficina de Gobierno de Oki)
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En la falda este del monte Daimanji se encuentra el cedro Chichisugi de Iwakura. Alcanza los 30 metros de altura y una circunferencia de 16 metros, se cree que tiene 800 años. (Imagen de la Oficina de Gobierno de Oki)
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En el punto más meridional de Shikoku se encuentra el faro del cabo de Ashizuri (ciudad de Tosa-Shimizu). En la punta del cabo hay un campo de camelias japonesas yabutsubaki. (Imagen Asociación de Convenciones Turísticas de la Prefectura de Kōchi)
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A 400 metros al este del faro del cabo Ashizuri se encuentra la puerta de la caverna Shirayama. Dependiendo de la perspectiva, la puerta parece un corazón, por lo que la gente lo considera un lugar de fortuna para atraer el amor. (Imagen de la Asociación de Convenciones Turísticas de la prefectura de Kōchi)
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Las rocas raras alineadas en la playa de Tatsukushi. Sus nombres, Ōtake y Kotake, “bambú grande” y “bambú pequeño”, respectivamente, se deben a las líneas en las rocas rectas parecidas a los nudos de troncos de bambú. (Imagen de PIXTA)
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Frente al observatorio marino de Ashizuri pasa una embarcación con fondo de cristal. (Imagen PIXTA)
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Es mejor visitar la costa de Minokoshi en embarcación, ya que es muy difícil llegar a pie. Se dice que Kōbo Daishi visitó Tatsukushi, pero no llegó hasta esta costa y de ahí su nombre. (Imagen PIXTA)
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La roca Kannon-iwa, de 30 metros de altura, se levanta en la punta del acantilado de Ōdō. (Imagen de PIXTA)
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La península de Ōtsuki y la isla de Kashiwajima están conectadas por un puente. La gran isla del fondo es Okinoshima. (Imagen de la Asociación de Convenciones Turísticas de la Prefectura de Kōchi)
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La isla de Kashiwajima se hizo famosa en redes sociales porque las embarcaciones parecen levitar sobre sus aguas cristalinas. (Imagen de la Asociación de Convenciones Turísticas de la Prefectura de Kōchi)
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Una vista panorámica desde el mirador de Uwakai, con una altura de 110 metros, en la localidad de Ainan-chō. (Imagen de PIXTA)
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El cabo Kōmo, con un acantilado de casi 100 metros, es famoso por sus atardeceres. (Imagen de la Asociación de Productos Turísticos de la Prefectura de Ehime)
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Kashima es una isla desierta de 1,5 kilómetros de circunferencia. En la antigüedad se creía que los dioses la habitaban y aún quedan ruinas históricas y algunos santuarios. En sus playas se puede disfrutar de varias actividades marinas como bañarse en sus aguas y el buceo. También es posible acampar u hospedarse en sus posadas. (Imagen de la Asociación de Productos Turísticos de la Prefectura de Ehime)
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Peces tropicales nadando entre el coral blando. El parque Uwakai es conocido como un “campo marino de flores”. (Imagen del Ministerio de Medio Ambiente de Japón)
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La vista desde la parte superior del monte Shimoyama, donde se encuentra una comunidad de azaleas. (Imagen de PIXTA)
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En el cañón de Nametoko se encuentra una cascada que resbala por un monolito liso. Tiene un total de 300 metros de caída y de 20 metros de ancho y es conocida como la cascada Yukiwa. Al lado del cañón hay una vereda de unos 12 kilómetros. (Imagen de la Asociación de Productos de Turismo de la Prefectura de Ehime)
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La vista del atardecer en el gran puente de Seto desde el monte Washū (133 metros de altitud), en Kurashiki. (Imagen Unión Turística de la Prefectura de Okayama)
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Desde el campo de olivos de Ushimado se puede apreciar un paisaje conocido como el “mar Egeo de Japón”. (Imagen de la Unión de Turismo de la Prefectura de Okayama)
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En Tomonoura (ciudad de Fukuyama) sobrevive un paisaje que recuerda épocas pasadas y es popular, ya que inspiró el escenario de la película Ponyo en el acantilado de Studio Ghibli. (Imagen de la prefectura de Hiroshima)
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La vista del monte Misen (Miyajima), en cuyo camino a la cumbre hay grandes rocas. (Imagen de PIXTA)
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El cañón de Kankakei en Shōdoshima, famoso por sus paisajes otoñales. (Imagen de la Asociación de Turismo de Kagawa)
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La vista impresionante del mar repleto de islas, en el mar interior de Seto, desde Goshikidai. (Imagen de PIXTA)
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El gran puente de Innoshima se ha convertido en uno de los lugares favoritos para los ciclistas en años recientes. (Imagen de la Unión Turística de la Prefectura de Okayama)
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