Un día como “señores del castillo”: alojamiento en una antigua fortaleza japonesa
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El embajador de San Marino, Manlio Cadero, y su esposa vestidos con armadura y kimono durante su estancia cultural con alojamiento en el castillo de Shiroishi. (Fotografía: Kyodo News).
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El castillo de Ōzu fue diseñado a imagen de las fortalezas de comienzos de la era moderna por Tōdō Takatora, daimio del dominio de Imabari, de la provincia de Iyo, a principios del periodo Edo. El torreón se derribó en 1888, pero se reconstruyó en 2004 a partir de fotografías de la era Meiji y maquetas de madera del periodo Edo. Los huéspedes se alojan en la planta baja del torreón. (Fotografía: Value Management).
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El horario de alojamiento en Ōzu empieza a las 17:00, después de cerrar las puertas al público general. La entrada al castillo se inspira en el episodio histórico de cuando Katō Sadayasu, primer señor del dominio de Ōzu, se trasladó allí desde el dominio de Yonago en 1617. (Fotografía: Value Management).
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En la ceremonia de entrada, los huéspedes son nombrados señores del castillo por un día con una salva ejecutada por mosqueteros residentes de la zona, un saludo con banderolas y un anuncio con una trompeta de caracola. (Fotografía: Value Management).
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El castillo de Hirado, que se yergue sobre una colina rodeada de mar por tres flancos, se construyó en 1704 como residencia para la familia Matsura, señor del dominio. Aunque se desmanteló por una ordenanza al entrar en el periodo Meiji, el torreón se reconstruyó en 1962. (Fotografía: Noroshi).
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El edificio donde hoy en día se alojan los huéspedes es la atalaya Kaijū-yagura, una construcción de dos pisos de hormigón armado que la ciudad de Hirado erigió a imagen de la original en 1977. En el pasado se empleó como almacén. (Fotografía: Noroshi).
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En la planta baja hay un salón comedor de estilo japonés moderno. El baño tiene tres paredes orientadas al mar y ofrece vistas al puente de Hirado. (Fotografía: Noroshi).
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Entre los servicios opcionales del castillo, se incluyen ceremonias de té para samuráis y daimios, que se han legado en la familia Matsura, meditación zen y copiado de sutras. (Fotografía: Noroshi).
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El castillo fue construido en 1618 por el célebre arquitecto de fortalezas Matsukura Bungo-no-kami Shigemasa. Aunque el torreón se desmanteló por una ordenanza del periodo Meiji, se reconstruyó en 1964 basándose en diarios del dominio y pinturas de la era Taishō. Es uno de los pocos castillos de Japón que cuentan con aparcamiento en el propio recinto principal. (Fotografía: Oficina de Turismo de Shimabara).
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La atalaya Tsukimi-yagura es donde duermen los invitados en el castillo de Fukuyama. Hasta ahora venía alquilándose al público general para la contemplación de los cerezos en flor y la luna. La gran sala (30 metros, aproximadamente) de la primera planta dispone de camas y está decorada con los escudos de las casas Mizuno y Abe del dominio Fukuyama, que erigieron el castillo. (Fotografía: Ayuntamiento de Fukuyama).
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