Utensilios de cocina japoneses que comprar en Kappabashi
Utensilios de corte pequeños: peladores, mandolinas y tijeras con cuchillas infalibles
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En busca de un pelador menos pesado
A pesar de que su única finalidad es la de quitarles la piel a los alimentos, en Iidaya venden la friolera de cien tipos distintos de peladores.

La sección de peladores de Iidaya.
Sin embargo, eso no impidió a Iida Yūta, sexta generación de la familia al frente del establecimiento, crear su propio modelo. El detonante fue la petición de un cliente cuyo reuma dificultaba la movilidad de sus manos. Así pues, se puso a buscar un pelador que pesara menos y con el que pelar algo no requiriera tanta fuerza. Sin embargo, aunque probó más de doscientos modelos, ninguno le convenció. Entre prueba y prueba Iida se dio cuenta de que el agarre y el ángulo de la cuchilla eran claves, por lo que se asoció con un fabricante y juntos fueron haciendo peladores variando el ángulo un grado cada vez.
El resultado de estos cinco años de investigación se tradujo en un modelo ligero con el que pelar se reduce a deslizar suavemente el utensilio. Además, todo el proceso de fabricación se llevó a cabo en Japón, desde la creación del molde hasta el propio moldeado. Por si esto fuera poco, este pelador, bautizado Ever Peeler (Pelador Eterno), está hecho integradamente de acero inoxidable, con el objetivo de hacerlo duradero, y dispone de cuchillas de recambio.

El mejor ángulo, el de 30 grados.

La montaña de peladores que encargaron como referencia para el desarrollo de su propio modelo.
El Ever Peeler se empezó a comercializar a finales de 2019 y fue todo un éxito. Asimismo, en Japón salió en televisión, mientras que en el extranjero trascendió que había recibido el premio de diseño Good Design Award, de ahí que ya haya turistas de otros países que vengan a comprarlo y lo pidan directamente por su nombre.
La calidad del corte y la durabilidad del producto están garantizadas. “Hace poco un cliente que se dedica al procesamiento de alimentos me dijo algo que hizo que me pusiera muy contento: ‘Lo he usado para pelar unos 30.000 camotes, cuya piel es dura, y no ha perdido su capacidad de corte a pesar de haber lidiado con alrededor de 6,5 toneladas de este tubérculo. Aunque también compré una cuchilla de recambio, realmente no sé cuándo me va a hacer falta usarla’”, explica Iida.
Seki, ciudad de la prefectura de Gifu donde se encuentra el fabricante, se conoce ampliamente por sus espaderías tradicionales. De hecho, las tijeras de cocina fabricadas por otra empresa de dicha localidad también se venden muchísimo. Aunque las tijeras en sí no se originaron en Japón, están teniendo una acogida muy positiva debido al firme agarre de sus hojas, ambas dentadas, y a la capacidad que tienen de ofrecer un corte limpio incluso con la piel de pollo, sumamente resbaladiza.

Las Tijeras Muteki (Tijeras Invencibles). Se desmontan sin mayor problema, lo cual facilita su lavado y, por lo tanto, que siempre estén limpias a la hora de usarlas.
Una mandolina japonesa específica para “el alimento más duro del mundo”
La mandolina, un utensilio que sirve para laminar y cortar verduras en rodajas, está presente en las cocinas de todo el mundo. Sin embargo, el modelo de mandolina que más se vende en Iidaya corta como ningún otro. De fabricación japonesa, el grosor de corte se puede ajustar de 0,5 a 3 milímetros, aproximadamente. Esta mandolina, bautizada Quirélois, lamina como si nada hasta el tomate más blando.

La mandolina Quirélois, nombre que surgió a raíz de un juego de palabras cuando alguien, al ver cómo funcionaba, espetó: “Nanikore, kireru wā”; o sea, “Hala, cómo corta”.

Cuchilla de recambio cuyas afiladas hojas triangulares han sido fijadas sobre el acero con una separación de un milímetro entre cada una de ellas. Gracias a esta mandolina, se puede preparar fácilmente la guarnición que suele acompañar al sashimi o pescado crudo, llamada tsuma, y que quede como la de un profesional.
Por otra parte, en Japón existe un modelo tradicional de mandolina único en el mundo: el que se utiliza para obtener las virutas de bonito seco o katsuobushi. Iida se enamoró perdidamente de una obra maestra elaborada por unos artesanos de Tsubame Sanjō, una zona de la prefectura de Niigata famosa por el procesamiento de metales, y no paró hasta que consiguió convencerlos de que se la vendieran. A pesar de que en la actualidad las virutas de bonito seco que más se consumen son las que se venden convenientemente empaquetadas, disponer de un utensilio de cocina precioso hace que uno quiera elaborarlas por sí mismo, con independencia del esfuerzo necesario.

Las virutas de bonito seco resultantes son tan finas que transparentan.
Los diez utensilios de cocina japoneses que más se venden entre los turistas extranjeros
- Ralladores oroshigane
- Morteros estriados y manos de mortero
- Moldes para onigiri y esterillas de bambú para sushi
- Utensilios de corte pequeños (peladores, mandolinas…)
- Teteras de hierro y coladores de té
- Ollas de barro y cazos de aluminio con mango de madera (yukihiranabe)
- Sartenes
- Sartenes para hacer tamagoyaki y palillos para cocinar
- Tablas de cocina
- Dispensadores de salsa de soja y batidores de miso
Imágenes: Nomura Kazuyuki (excepto las imágenes que tienen los créditos especificados)
Imagen del encabezado: Un Ever Peeler (Pelador Eterno) y una cuchilla de una mandolina Quirélois.
(Traducción al español del original en japonés)