La alegría de ser ampliamente visto

El Museo Jōyō de Mito ha celebrado, entre finales de mayo y mediados de julio de este año, Sukurīn no nakamatachi (Amigos de la pantalla), una exposición de cerca de cincuenta retratos realizados por Ōshita a lo largo de veinte años, con la intención de que un mayor número de espectadores puedan disfrutar de sus obras.

La conservadora del museo, Ōsone Makiko, nos cuenta sus razones para realizar esa exposición. “Cuando era estudiante yo también solía ir al cine en Mito, y muchas veces veía los carteles de Ōshita. Los veinteañeros de hoy día dicen que nunca han visto un cartel de cine pintado a mano. Pensé que era una lástima que esa parte de la cultura fuera a desaparecer, y quería que los jóvenes también pudieran apreciarla”.

Amigos de la pantalla, la exposición de los retratos de Ōshita, se celebró en el Museo Jōyō de la ciudad de Mito, prefectura de Ibaraki, entre el 30 de mayo y el 16 de julio.

Sin embargo, los visitantes a los que más conmovió la exposición fueron, lógicamente, aquellos de mayor edad al encontrarse con vívidos retratos de los ídolos de su juventud. Llegó a verse a mujeres, dicen, que se secaban con el pañuelo las lágrimas ante el retrato de Ishihara Yūjirō, fallecido hace ya treinta años.

En la época en que Ōshita pintaba con todas sus energías pasaban mañana y noche multitudes de personas que admiraban sus carteles de camino al trabajo, sobre todo frente al Mito Tōei. “Por mucho que pintes al óleo, no puedes conseguir ese tipo de público a diario. El hecho de que mis obras las viera tanta gente me daba mucha fuerza para seguir trabajando al día siguiente”.

En estos últimos años Ōshita recibe muy pocos encargos de carteles de cine; su último trabajo fue para Sakuradamon gai no hen (El incidente de Sakuradamon, estrenada en 2010), rodada en Mito en localización abierta. Hace unos años tuvo problemas de corazón y su salud no es tan buena como solía serlo. Y sin embargo, dice que incluso ahora su mano se sigue moviendo mientras duerme, por la noche. “Quiere mover el pincel. Hubo muchas ocasiones en las que tuve que trabajar largos días para llegar a la fecha límite”.

“La gente del Mito Tōei siempre me decía que querían que siguiera pintando sus carteles hasta que me jubilara, pero al final lo hicieron ellos primero. Es triste, pero tengo la sensación de haber cumplido con mi responsabilidad”. Dicho esto, Ōshita sonríe con tranquilidad.

(Texto: Itakura Kimie, comité editorial de nippon.com. Imágenes: Ōkubo Keizō. Imagen del encabezamiento: Ōshita posa ante un cartel de Shin jingi naki tatakai -Nuevas batallas sin honor ni humanidad-)

Galería de estrellas de cine retratadas por Ōshita Takeo

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