AMeDAS, un pionero sistema de observación meteorológica automatizado
No es exagerado afirmar que la Agencia Meteorológica ha sido desde siempre la “empresa de TI” más puntera de Japón. Echemos un vistazo a sus principales sistemas de observación.
A mediados de los años cincuenta la Agencia adoptó un radar meteorológico capaz de detectar en todo momento las precipitaciones en cualquier punto del país. En 1974 se puso en marcha AMeDAS, un sistema de observación meteorológica automatizado pionero en el mundo, con instalaciones distribuidas en 1.300 puntos de todo Japón. Este fue el primer sistema que aprovechó el entorno de transmisión de datos a través de líneas telefónicas que se estableció gracias a la colaboración de la entonces empresa pública de teléfonos y telégrafos.
Combinando los datos del radar meteorológico y los del sistema AMeDAS, es posible conocer el estado actual de las precipitaciones y realizar predicciones de varias horas, presentando los datos de forma visual.
Por otro lado, la Agencia Meteorológica dispone de 16 radiosondas que vuelan a diario por el cielo nipón y miden de forma inalámbrica y automática la humedad, la presión atmosférica y los vientos en un rango de 30 kilómetros de altura. Aunque los juegos de radiosonda cuestan varias decenas de miles de yenes, son de usar y tirar.
El satélite meteorológico Himawari es un medio de observación imprescindible, especialmente para los tifones. El primer satélite de la serie se lanzó en 1977, y en verano de 2015 se puso en marcha el octavo. Flotando en el espacio a una altura de unos 35.000 kilómetros, su desplazamiento a la misma velocidad angular que la Tierra hace que parezca estático. La información que ofrecen sus imágenes, que permiten conocer la temperatura de la superficie terrestre y la dirección e intensidad de los vientos mediante el análisis del movimiento de las nubes, constituye una fuente de datos indispensables para un modelo de pronóstico conocido como predicción numérica, del que hablaremos más adelante.



