La predicción numérica mediante supercomputadoras

Imagen 1. Red mallada del modelo de medición para toda la Tierra (Agencia Meteorológica)

Desde la era Meiji hasta mediados de los años setenta, la predicción meteorológica se basaba en una técnica tan subjetiva como la interpretación de diagramas meteorológicos por parte de especialistas. Sin embargo, gracias al progreso de la meteorología y las técnicas de observación, y sobre todo a la aparición de supercomputadoras capaces de procesar rápidamente grandes cantidades de datos, hoy en día todas las predicciones se realizan mediante modelos de medición creados con la formulación de leyes físicas de meteorología dinámica conocidos como modelos de predicción numérica.

La imagen 1 es un diagrama conceptual de red mallada que se utiliza para un modelo de medición que cubre toda la Tierra. Introduciendo los datos de observación diarios como condición inicial, se obtiene el cálculo horario de las condiciones meteorológicas básicas, como la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, los vientos y las precipitaciones para cada punto de la red. Este modelo de simulación numérica revolucionó las técnicas de predicción subjetivas de antaño con la técnica objetiva de la predicción numérica.

Además de la arriba mencionada predicción a corto plazo, otras operaciones como la predicción del avance de los tifones también se basan en modelos de predicción numérica.

El nacimiento de los meteorólogos privados

En los últimos años la Agencia Meteorológica ha experimentado dos grandes cambios. El primero es la apertura de la predicción meteorológica al sector privado gracias al nacimiento del Sistema de Certificación de Meteorólogos.

Actualmente en Japón existen unos sesenta servicios privados de meteorología que ofrecen la predicción del tiempo con especialistas certificados. Desde la primera edición del examen de certificación de meteorólogos hasta la cuarenta y cuatro, celebrada en verano de 2015, más de 170.000 personas se han presentado a la prueba y casi 10.000 la han superado. La media de aprobados es del 6 %, y el candidato más joven que aprobó tenía 12 años. Ahora bien, los que se ganan la vida con esa certificación no llegan ni a las 1.000 personas, y las salidas laborales son extremadamente escasas. En un futuro estos profesionales podrán emplearse en nuevas actividades como el apoyo a la prevención de desastres en los Gobiernos regionales.

Aun así, por lo que me consta Japón es el único país que tiene una licencia de nivel nacional para ejercer la meteorología; en EE. UU. es la Sociedad Americana de Meteorología la que ofrece la certificación necesaria para trabajar como meteorólogo.

El viraje hacia la prevención de desastres y la contribución internacional

El segundo de los dos cambios que mencionábamos de la Agencia Meteorológica es el viraje del servicio meteorológico hacia la prevención de desastres. El paso más significativo en esta dirección fue la puesta en marcha de la Alerta Especial de Emergencia en agosto de 2013. Se trata de una medida de refuerzo del plan de alerta meteorológica que la Agencia llevaba años diseñando para hacer frente a los problemas de los fenómenos climáticos anómalos y al calentamiento global. La Alerta Especial de Emergencia es un sistemas de emisión de alertas, como la Alerta de Lluvias Torrenciales. Cada observatorio regional lleva la gestión de la alerta en las localidades de su prefectura, y el objetivo son los fenómenos extremadamente peligrosos que solo tienen lugar cada varios decenios. Últimamente los observatorios están reforzando su ayuda para la emisión de avisos y órdenes de evacuación de emergencia —competencia de las autoridades locales—, asesorando directamente a los responsables de prevención de desastres de las localidades de la zona que cubren.

Por último, quisiera tratar sobre la cooperación internacional de la Agencia Meteorológica. Empezando por la gestión del satélite meteorológico Himawari y el intercambio internacional de información, la Agencia Meteorológica colabora con organismos de ayuda internacional como el Centro de Tifones del Centro Meteorológico de Tokio y el Centro Asesor sobre Ceniza Volcánica de Tokio, y envía profesionales a la sede de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en Ginebra. La contribución de la Agencia Meteorológica de Japón a la OMM representa el 10 % de las contribuciones totales, y es la segunda más cuantiosa después de la de Estados Unidos. Además, la Agencia también participa en la elaboración del informe sobre calentamiento global del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), relacionado con el cambio climático. Y es que la gestión climática es un asunto que requiere la colaboración internacional.

(Redactado en octubre de 2015)

Fotografía del titular: Kitagawa Sadayuki, jefe del Departamento de Vulcanología de la Agencia Meteorológica, habla sobre la erupción del monte Aso en una conferencia de prensa celebrada en Tokio el 14 de septiembre de 2015. (Fotografía cortesía de Jiji Press)