Plantar las semillas para criar a las nuevas generaciones de políticas
ENTREVISTADORA La Ley de Igualdad exhorta a los partidos políticos a adoptar medidas de formación de personal. ¿Cuál es el objetivo de las clases de formación de mujeres líderes que usted imparte?
MIURA Nuestra actividad (el Curso para la Formación de Mujeres Líderes en Política, organizado por la Parity Academy, que vela por la igualdad de género) tiene como objetivo sembrar semillas a largo plazo para las jóvenes. Si las mujeres no se implican en la política, es porque su visión de esta es demasiado estrecha; no la relacionan con los asuntos que les interesan. Pero los problemas a los que se enfrentan en la vida cotidiana, como el acoso sexual, son también problemas políticos. Por eso hemos de ser conscientes de la necesidad de que las mujeres participen en la política.
En el curso del año pasado asistieron muchas estudiantes de bachillerato, cuyo tema de interés común eran los tocamientos indeseados por parte de hombres en el tren. Al comunicar estos incidentes a los profesores, estos se limitaban a decirles que cambiasen de tren. Las niñas sentían que no podían confiar en los adultos porque estos no se tomaban sus problemas en serio. Hubo quien asistió a mi curso porque no le pareció normal que, cuando intentó presentarse como candidata a presidenta del alumnado, un profesor le dijera que una chica no podía ocupar ese puesto.
Los intereses de las personas varían según la fase vital en que se hallan: el bachillerato, la universidad, la búsqueda de empleo, la vida laboral, el matrimonio, la crianza de los hijos, etc. En cada fase se experimentan dificultades vitales e injusticias. Quiero lograr que las nuevas generaciones se den cuenta de que esas cuestiones pueden atajarse desde la política. A menos que las mujeres sean conscientes de que los problemas personales forman un continuo con la política, no aumentará el número de mujeres que participan en ella.
ENTREVISTADORA Creo que mucha gente no ve a los políticos como a personas cercanas.
MIURA Para los jóvenes, los políticos son o bien esas personas que salen por la tele criticando unilateralmente a la Administración Abe y pontificando, o bien esas que durante la campaña electoral aparecen por las calles repitiendo su nombre; solo tienen esos dos conceptos, y ambos corresponden a personas a las que no desean acercarse. No hay políticos cuyas palabras les lleguen al corazón ni políticos que les escuchen. Mientras se mantenga esta imagen de la política, lo normal es que cada vez inspire más desconfianza y que falte quien quiera dedicarse a ella.
En mis cursos uso vídeos de entrevistas realizadas a doce mujeres diputadas para cambiar la imagen de la política que acabo de explicar. Todas las entrevistadas afirman que el trabajo de los políticos es “escuchar a las personas”. A partir de ahí, se trata de considerar qué leyes y presupuestos hay que modificar para solucionar los problemas de esas personas. Por último, comentan que la guinda de su trabajo es intercambiar opiniones y llegar a un consenso sobre cuál es la mejor dirección a seguir para cambiar el sistema. Muchas de las mujeres que asisten a mis cursos se sorprenden al ver el vídeo porque no sabían que el trabajo de los políticos consistía en eso. A algunas, a las que les gusta escuchar a los demás, les entran ganas de probar un trabajo tan importante.
ENTREVISTADORA He oído que algunas las mujeres se deciden a emprender una carrera política tras asistir a su curso.
MIURA De las sesenta mujeres que participaron en mis tres cursos anteriores, cinco se presentaron a las elecciones regionales y dos a las de la Cámara Alta.
En las elecciones regionales suelen faltar candidatos, no se necesitan muchos votos para salir elegido y no se requiere una inversión de capital desmesurada. Es posible presentar candidatura si se obtiene el apoyo de muchos compañeros. Hay muchas mujeres que desempeñan un papel activo en la comunidad y cuentan con una red muy extensa, pero ni se han planteado presentarse como candidatas; si se introducen en la política regional, renovarán el ambiente de las asambleas y sacarán a la luz problemas que permanecían enterrados.
Entrevista y redacción: Itakura Kimie (redacción de Nippon.com)
Fotografía del encabezado: Miura Mari, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sophia. Parité significa ‘paridad’ en francés. En el año 2000 Francia aprobó la Ley de Paridad, lo que impulsó una mayor igualdad de género en la política.