De Japón al mundo
Gracias a las traducciones, la literatura japonesa moderna y contemporánea está empezando a mostrarse al mundo en toda su diversidad. Liberada ya de la “obligación” de identificarse con ciertas imágenes previamente difundidas de lo que literaria o culturalmente se consideraba “japonés”, a partir de ahora la literatura japonesa va a ser valorada desde los más variados ángulos en tanto tenga valores que defender como parte de la literatura mundial. Es muy probable que, a partir de ahora, sea a través de los lectores extranjeros como muchos hablantes del japonés van a reparar en valores que les habían pasado desapercibidos.
Estamos en un momento en el que deberíamos replantearnos el propio concepto de traducción. La novela ligera All You Need is Kill, de Sakurazaka Hiroshi, después de haber sido traducida al inglés fue llevada a la pantalla grande en Hollywood bajo el título de Edge of Tomorrow. Las características de los personajes y la ambientación geográfica sufrieron importantes cambios, pero otros aspectos, como el hecho de que el protagonista, en implacable lucha contra los alienígenas, experimentase innumerables veces un mismo día al regresar temporalmente al momento previo al inicio de la batalla cada vez que muere, puede decirse que están “bien traducidos”. Es interesante que dicha repetición, un motivo presente en la obra original inspirado en la experiencia de un jugador que devuelve su videojuego a un punto previo para volver a probar suerte, se transmita correctamente a los espectadores de la película. Esta pervivencia del motivo de la narración “a modo de videojuego”, dentro de los grandes cambios sufridos por personajes y escenarios, parece indicar que la parte más nuclear de la obras se ha transmitido. Quizas debamos replantearnos de qué estamos hablando cuando decimos que algo ha sido traducido fielmente.
El mundo se transforma a un ritmo más rápido que nunca. El entorno en el que leemos la literatura traducida tiene ya muy poco que ver con el que era hace 30 años, pues el libro electrónico sigue su expansión, las tecnologías de traducción avanzan y las redes sociales siguen extendiéndose. En este contexto, ¿qué valor puede llegar a tener la literatura japonesa a través de la traducción? Cuando se habla de traducciones, se habla de quién, qué y cómo, pero yo creo que a partir de ahora, en ese mundo en continua transformación, va a plantearse más que nunca la cuestión esencial de qué valor puede llegar a tener una obra.

Notas del autor y bibliografía
- Edward Fowler, “Rendering Words, Traversing Cultures: On the Art and Politics of Translating ModernJapanese Fiction” The Journal of Japanese Studies Vol. 18, No. 1 (Winter, 1992), pp. 1-44. Además, la editorial Knopf publicó en 1919 bajo el título de An Adopted Husband la novela Sono omokage de Futabatei Shimei. De esta traducción se hicieron recensiones en muchos periódicos y tuvo amplia circulación.
- Sobre este proceso, el propio Murakami se explaya en su ensayo “Amerika de Zō no shōmetsu ga shuppan sareta koro” (en Zō no shōmetsu: Tanpen senshū 1980-1991, Shinchōsha, 2005) y en otros lugares. Entre las obras que hacen un seguimiento exhaustivo a través de entrevistas a personas implicadas en ese proceso y otros medios, tenemos Haruki Murakami wo yonde iru toki ni wareware ga yonde iru mono-tachi (Misuzu Shobō, 2018), de David Karashima.
- Irmela Hijiya Kirschnereit: “Sekai bungaku ni ōzuru Nihon bungaku: puritoransurēshon nado no senjutsu ni tsuite” (en Toransurēshon sutadīzu, Misuzu Shobō, 2011).
(Escrito en mayo de 2019 y traducido al español del original en japonés)
Fotografía del encabezado: libros de Murakami Haruki que han sido traducido a gran número de idiomas y publicado en muchos países del mundo. (Fotografía: Jiji Press)