¿Se volverán las tornas con el TPP?

A finales de julio, los medios de comunicación informaban sobre una propuesta gubernamental japonesa para la creación de un cupo preferencial de importaciones de mantequilla, a las que se aplicaría un arancel bajo.

El Gobierno indicaba así su disposición a aumentar las importaciones de mantequilla de países productores como Australia o Nueva Zelanda, que venían presionando para abrir el mercado japonés dentro de las negociación del Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), que están en su fase definitiva.

Con esto saltaba de nuevo a la palestra el problema de la mantequilla, pero habría que preguntarse si fomentando el libre comercio a través de su participación en el TPP, Japón va a dirigirse hacia la solución del problema del desabastecimiento.

Honma Masayoshi, profesor de posgrado de la Universidad de Tokio experto en economía agrícola y de los recursos, afirma que la economía planificada que se ha seguido hasta ahora ya no se adapta a la realidad y que una liberalización es necesaria.

“Se está llegando a una situación similar a la del arroz, que entró en fase de liberalización a raíz de la abolición en 1995 del sistema de control de existencias de alimentos básicos” explica Honma. “Con este sistema en que los granjeros entregan toda su producción a las entidades designadas y deben pagar, además, una elevada cuota, ocurre lo que ocurría antes con el arroz: no hay posibilidad de elección y las leyes del mercado no funcionan. La demanda de mantequilla y leche desnatada en polvo puede cubrirse con las importaciones. Los productores nacionales deberían aspirar a mejorar sus ingresos concentrándose en la leche de consumo directo, aprovechando la ventaja comparativa que suponen su calidad y seguridad”, sostiene el experto.

Se trataría, según Honma, de emular a los granjeros que actualmente “van por libre” y negocian directamente con las fabricantes, creando un nuevo sistema en el que los granjeros hicieran valer su originalidad y su ambición. Hace hincapié, asimismo, en lo importante que es contraatacar con una buena estrategia de exportación parecida a la practicada tan exitosamente por la carne de ternera japonesa de marca.

Una industria que atraviesa una larga serie de crisis

Uchihashi Masatoshi, secretario general del Consejo Central del Sector Lechero, organismo que agrupa a los productores del país, transmite la crítica situación que atraviesan estos en un momento en que la subida del precio de venta de la leche no compensa el brusco incremento del coste del combustible y de los piensos causado por la depreciación del yen.

“Se ha llegado a una situación en que por mucho que uno se esfuerce es imposible obtener beneficios. En Japón el Gobierno compensa en parte el precio final, pero, a diferencia de Occidente, no existen subsidios directos que eleven la renta de los productores, así que, ante la negra perspectiva de una competencia todavía más fiera cuando Japón ingrese en el TPP, muchos granjeros están dejando el negocio. Para hacer posible una oferta estable de mantequilla hace falta una cierta holgura, y aunque en el futuro las importaciones se liberalicen siempre habrá dudas sobre la salubridad y la confianza del cliente, así que la estabilidad de las importaciones tampoco puede garantizarse. Y los precios podrían sufrir fuertes oscilaciones.

El responsable del departamento de Leche y Productos Lácteos del citado ministerio explica que la mantequilla es uno de los artículos cuyo comercio está controlado por el Estado y que no hay planes para cambiar su tratamiento.

“La mantequilla funciona como válvula de ajuste entre la oferta y la demanda del sector lácteo. Si la mantequilla de importación entra en grandes cantidades, surge el problema de que los granjeros rebajan su producción hasta una cantidad que no les obligue a tirar la leche que sobra. Si esto ocurre, se podría dar una situación en la que escaseara la leche, un producto que tiene una demanda mucho mayor que la mantequilla. De todos modos, tampoco es deseable una situación crónica de escasez de mantequilla, así que esperamos poder estar pronto en condiciones de hacer pronósticos de oferta y demanda más ajustados que los actuales.

Cambio de rumbo tras medio siglo de proteccionismo

Por otra parte, siguen sin clarificarse temas como el momento en que se llegará a un acuerdo definitivo sobre el TPP o el contenido de ese acuerdo. Aun así, lo cierto es que dentro del proceso de globalización de la economía mundial la corriente de liberalización de todo tipo de productos es cada vez más rápida y la mantequilla no se sustrae a esa tendencia. Masamitsu Yasaka, profesor de posgrado de la Universidad de Tokio experto en políticas relacionadas con la industria lechera, recalca que si, en una situación como la actual, en la que los ajustes son puramente cuantitativos y no afectan a los precios del mercado, se liberalizase la importación de mantequilla, sería imposible detener la caída de los precios de la leche para consumo directo y sus derivados, lo cual supondría un nuevo golpe para los granjeros. “Habría que idear nuevas medidas de fomento para sostener el sector”, afirma.

“Hasta los años 80 las granjas japonesas consiguieron alcanzar una mayor escala de producción y la situación de falta de relevo generacional no afloró, pero desde los años 90 el sector está en declive. Aunque, durante todo este tiempo, el Estado ha probado diversas políticas para atraer a los jóvenes hacia la industria agropecuaria, ninguna ha tenido el efecto deseado. Sin embargo, hay muchos jóvenes a los que les gustaría tener su propia granja. Si se pretende atraer a los jóvenes hacia el sector, sería deseable que el Estado, con la colaboración de las fabricantes, crease un fondo para ayudar a los emprendedores a costear la inversión inicial, que es mayor que en otros sectores agropecuarios.

Precisamente este mes de julio el ministerio puso en marcha una comisión de estudios sobre las transacciones de leche cruda. Se están discutiendo con representantes de productores y fabricantes temas como la introducción de un sistema de concurso o licitación y se espera que este mismo año se fijen las nuevas directrices. Si la escasez de mantequilla es un tema tan recurrente, es porque el sistema proteccionista que ha funcionado durante medio siglo ha llegado claramente al fin de una etapa. Ahora la pregunta es si Japón va a ser capaz de solucionar el problema de los altos costos, ofertando al mismo tiempo productos lácteos baratos y de alta calidad, y frenando la tendencia al abandono de las actividades agropecuarias. Los consumidores están muy pendientes del destino de esta reforma que el Gobierno, los productores y las fabricantes se aprestan a hacer.

(Traducido al español del original en japonés. Fotografía del titular: Ni rastro de la mantequilla en las estanterías de esta tienda de conveniencia. Últimamente el desabastecimiento de este producto es cada vez más frecuente. © Jiji)