Fuerza para respetarse a sí mismo
-¿No siente miedo a veces?
“En parte sí me preocupo (risas), pero siempre pienso positivamente, y no suelo sentir miedo de nada. No siento vergüenza, y quizá ese sea uno de mis puntos fuertes. Ni siquiera en mi relación con el director me preocupo por la diferencia de edad. Ahora mismo hablo en lenguaje honorífico, pero no quiero que mi respeto venga de algo tan superficial, sino del interior, de corazón a corazón”.
-¿No cambia nunca de actitud, hable con quien hable?
“Normalmente, si uno se encuentra con alguna persona importante, suele saludarlo con educación y voz suave, ¿no? Hacer eso me parece de mal gusto. Yo saludo siempre con un “Ah, hola”. Da igual que sea un político o quien sea, solo pienso si es alguien con quien me quiera llevar bien y hablar. Me pregunto simplemente qué estará pensando. ¿No es algo maravilloso, si podemos entendernos así? Conocer a gente es algo estupendo. De cualquier modo, creo que tengo una excelente capacidad de comunicación (risas). Creo que es la parte de mí mismo en la que tengo más confianza”.
-Hay muchas personas en el mundo que no tienen confianza…
“Me gusto, simplemente, y siento confianza. Esa confianza no es sinónimo de narcisismo, sino de respeto a uno mismo. Por eso, si me preguntan a quién respeto, no hablo de gente como Michael Jackson, o alguien así. Me respeto más que a nadie, y me gusta pensar qué tipo de persona soy en realidad”.
-¿Hasta qué punto se conoce a sí mismo?
“Aún no lo sé. No se puede uno conocer por completo, y creo que está bien así. Qué aburrido sería llegar a ese punto final, ¿no? Me da la impresión de que el yo consiste en seguir buscándolo eternamente”.
-Se dedica a muchas cosas; ¿qué es lo que más desea hacer?
“Cine, música, exposiciones de arte… hay muchas cosas, pero creo que lo que más deseo es expresar toda mi persona a través de todas ellas, y que otros me conozcan así. Es decir, que todo se reduce a querer expresar algo que llevo en mi interior. No sé qué es ese ‘algo’, pero de momento lo que quiero es intentar cosas que no haya hecho hasta ahora. Quiero avanzar dando el cien por cien de mí mismo a todo lo que hago, y si lo consigo será algo fantástico, ¿no cree? Me gustaría crear un nuevo modelo de vida, del que se pueda decir ‘¿De verdad existe alguien así?’”
El trabajo con el que más se entusiasma
-¿Tiene alguna idea concreta sobre ese nuevo modelo del que habla?
“Crear un modelo libre y original, incluso a mí me parece lo más difícil… Como los Beatles, por ejemplo. Siempre estaban probando cosas nuevas, y se movían un paso por delante de todos los demás. En una sociedad tan estamental como la británica pudieron visitar el palacio de Buckingham sin importar su posición, fueron condecorados, y al parecer dijeron de la reina que era una ‘abuela simpática’. Eran ellos mismos en cualquier lugar al que fueran. Eso también es algo que me atrae”.
-¿Lo inspiran personas como David Bowie o Sid Vicious (Sex Pistols)?
“Me gusta la gente que vivió en otras épocas. Quizá mi corazón tenga una vena clásica. Me gustan la cultura y la forma de pensar que ya no se encuentran en los jóvenes de ahora. Creo que tienen una profundidad diferente. Las personas de esta época ven las cosas con simplicidad, y las juzgan de igual manera. No saben lo que es meterse de lleno en algo. Se esfuerzan en su trabajo, pero no en sus aficiones e intereses. Me parece algo muy aburrido. Yo quiero poner toda la carne en el asador”.
-El Tarō de la película es alguien que, cuando aumenta la tensión, se abre paso rompiéndolo todo; ¿es usted así?
“En parte me parezco, sí. Pero Tarō es muy solitario, y su corazón está lleno de tinieblas. Creo que yo no soy tan oscuro (risas), aunque tengo una parte algo loca… como él, yo vivo emocionalmente, con energía. Cuando trabajo, cualquier cosa me entusiasma. Como ahora, durante la entrevista. Hacer mi trabajo me llena de orgullo. Poder expresarme a mí mismo es lo que me resulta más divertido”.
-El estreno de la película le reportará una gran atención; ¿qué planes tiene ahora?
“Quiero ir diciendo cosas nuevas. La vida es una obra de arte, en cierto modo, y todo se trata de qué podemos pintar en ese lienzo. Quiero hacerme más famoso y dejar constancia de mi paso por esta época. También quiero ganar dinero. En suma, lo que me gusta es la materia de la que están hechas las aventuras de los hombres. Parece que las personas de mi generación no tienen mucho interés por ese tipo de cosas. Yo creo que carecer de sueños en este mundo en que vivimos es muy aburrido. ¡Por eso quiero vivir mi vida al máximo!”
Imágenes de la entrevista: Hanai Tomoko
Entrevista y texto: Matsumoto Takuya (sección multilingüe de Nippon.com)





