El efecto opuesto: “la familia se limpia el trasero”

Curar una adicción a los juegos de azar significa también tratar a la familia como conjunto. ¿A qué se debe que esta enfermedad parezca ser a veces hereditaria, o que a veces se recrudezca repentinamente? Para librarse de ella se necesita “que la familia no se limpie el trasero con la responsabilidad del enfermo”, es decir, que lo más importante es ofrecerle a esa persona una oportunidad de hacer frente a su problema. Sin embargo, son muy pocos los japoneses que conocen esa metodología, pero si el resto de la familia ayuda a la persona con deudas y problemas similares, ocasionados por la ludopatía, esta pierde una fuerte motivación para dejar de apostar y jugar. La familia solo se esfuerza por conseguir el dinero para lo más inmediato, y pueden llegar a pasar mucho tiempo sumidos en la confusión.

En el caso de mi marido y yo, tras diez años de peleas logramos salir del infierno de los juegos de azar. Nuestros fondos estaban por los suelos y estábamos exhaustos por el esfuerzo de haber pagado nuestras deudas, pero finalmente conseguimos que nos atendieran en una clínica especializada, además de ponernos en contacto con un grupo de autoayuda, de cara a la recuperación.

Últimamente han aparecido nuevos estudios que señalan la genética como causa de la ludopatía, además del ambiente personal.

En 2014 un equipo de investigadores de la Universidad Berkeley de California presentó los resultados de un estudio según el cual “Los genes son en gran medida responsables de las tendencias humanas hacia el juego y la inversión”. En el estudio se muestra cómo la función de la dopamina en el cerebro se ve influida por la genética de la persona. Ojalá en el futuro se desarrollen métodos de prevención y tratamiento mediante investigaciones más avanzadas en el terreno de la ludopatía.

Las medidas contra la ludopatía, casi inexistentes en Japón

Creo que existen tres elementos por los cuales el riesgo de contraer una adicción a los juegos de azar es tan alto en Japón.

El primero es la popularidad de los locales de pachinko y pachislo, mencionados al principio del artículo. En la actualidad existen unos 10.000 establecimientos de este tipo a nivel nacional, y como ya se ha mencionado estos son responsables de un 80 % de la ludopatía del país. Se trata de locales cercanos y accesibles, como una tienda de veinticuatro horas, y a nadie le resulta extraño que se haga uso de ellos, una característica puramente japonesa de esos juegos de azar.

El segundo elemento a mencionar es la propia responsabilidad del individuo, y la “cultura de la vergüenza”. A los japoneses se nos cría con la idea de que cada uno tiene que hacer sus cosas, de que no debemos molestar a los demás con nuestros problemas. Se considera que no se debe contar a los demás sobre los problemas que uno o su familia pueda tener, que la falta de autocontrol es un motivo de vergüenza y que por muy difícil que sea la situación es mejor ocultar las cosas antes que causar vergüenza a otros.

Aunque la familia de un ludópata reúna el valor suficiente para consultar con la administración local, amigos y conocidos, lo más probable es que en lugar de apoyarlos les den sermones, del tipo: “¿No será que no le falta amor por parte de sus padres, o su pareja?”, “Habla con franqueza”, o “No lo mimes tanto”, y terminen por callar.

El tercer elemento es el retraso en las políticas. Es algo relacionado con la idea de la responsabilidad personal: Japón es el paraíso de los juegos de azar, pero las medidas para la ludopatía no reciben ninguna publicidad, ni tampoco se han realizado estudios sobre la responsabilidad beneficiaria de la industria. Mientras tanto, en países como Singapur o Estados Unidos se han implementado políticas al respecto como las siguientes:

  • Comprobación de la edad
  • Limitación por ley del número de visitas a los locales de juego, o de la cantidad máxima de dinero que se puede gastar en ellos.
  • Concienciación sobre la ludopatía como enfermedad
  • Educación preventiva para jóvenes
  • Instalaciones de ayuda y formación de personal de apoyo
  • Encuestas prácticas e investigaciones
  • Limitación de la publicidad de juegos de azar

Mientras tanto, en Japón ni siquiera se comprueba la edad a conciencia. En 2016 la prefectura de Chiba realizó una encuesta entre unos 5.000 estudiantes de instituto, de los cuales 106 contestaron que habían tenido alguna experiencia con juegos de azar.

Irónicamente, el movimiento para levantar la prohibición contra los casinos, una nueva forma de juego para los japoneses, fue en parte la causa de que el problema de la ludopatía saliera a la luz. Se espera que la Legislación para la Promoción de las Zonas Turísticas Integradas, necesaria para la instalación de casinos, junto con las primeras medidas básicas contra la ludopatía, se presente en sesión ordinaria de la Dieta en enero de 2018. Dejando de lado si el tema de si los casinos son buenos o malos, los afectados por los problemas con los juegos de azar esperamos que el Gobierno implemente en esta ocasión medidas sólidas para paliar la ludopatía del país.

(Artículo escrito el 27 de noviembre de 2017, y traducido al español del original en japonés)

Imagen del encabezado: jugadores de pachinko (Jiji Press)