30 juicios para pedir la desnuclearización del país

En Japón, ya antes de que ocurriera el accidente de Fukushima, en muchos lugares se habían celebrado juicios en los que se pedía la paralización de las operaciones de las centrales existentes y de las obras de construcción de nuevas centrales. Uno de los más conocidos fue la demanda contra la central nuclear de Ikata (prefectura de Ehime), operada por la Compañía Eléctrica de Shikoku. El proceso fue iniciado en 1973 por un grupo de vecinos que pedía la anulación del permiso de construcción concedido por el Estado y finalizó en 1992, cuando el Tribunal Supremo desestimó definitivamente la demanda.

En dicho proceso se alegaba, principalmente, que existía la posibilidad de un terremoto que podría ser causado por una gigantesca falla activa (la línea tectónica media japonesa) que se extendía por las proximidades, poniéndose en cuestión de una forma muy directa la seguridad de la instalación. Hasta enero de 2018 se habían presentando en Japón unas 30 demandas similares, en las que se solicitaba la desnuclearización del país.

Los puntos en discusión fueron los supuestos que deberían manejarse respecto a seísmos causados por fallas activas, a erupciones volcánicas y a tsunami, así como la falta de previsión en los planes de evacuación en caso de accidente.

Algunos de estos procesos fueron activados antes de que ocurriera el accidente de Fukushima, pero la mayoría datan de fecha posterior.

Nombre de la instalación Número de reactores Estado de funcionamiento (febrero 2018)
1 Tomari 3 Paralizada
2 Higashidōri 1 Paralizada
3 Onagawa 3 Paralizada
4 Fukushima Daini 4 Paralizada
5 Tōkai Daini 1 Paralizada
6 Kashiwazaki-Kariwa 7 Paralizada
7 Hamaoka 3 Paralizada
8 Shiga 2 Paralizada
9 Tsuruga 1 Paralizada
10 Mihama 1 Paralizada
11 Ōi 2 Paralizada
12 Takahama 4 2 reactores en marcha, dos paralizados
13 Shimane 1 Paralizada
14 Ikata 2 Paralizada
15 Genkai 3 Paralizada
16 Sendai 2 1 reactor en marcha, el otro paralizado

Nota: Los seis reactores de la central Fukushima Daiichi habían quedado eliminados para 2014.

Entre los abogados que han tenido un papel central en los juicios para desnuclearizar Japón están Kawai Hiroyuki y Kaido Yūichi, representantes de la Coordinadora Nacional de Abogados contra la Energía Nuclear, formada después del accidente de Fukushima por un gran colectivo. Según Matsuda Natsuko, secretaria del citado Kawai para la cuestión nuclear, antes del accidente de Fukushima se estaban llevando a cabo en Japón cuatro o cinco litigios similares.

En diciembre del año pasado, el Tribunal de Distrito de Hiroshima decretó que provisionalmente debería paralizarse el funcionamiento de la central nuclear de Ikata. Los jueces establecieron que el emplazamiento elegido no era apto para la construcción de una central nuclear, debido a que una supuesta erupción volcánica en la vecina isla de Kyūshū podría representar un peligro para la misma. La apreciación de los jueces fue tachada de “excesiva” por miembros de la Comisión Nuclear Reguladora, órgano que concedió el permiso de operación.

Actualmente, casi todas las centrales del país han sido llevadas a los tribunales. Las que se han librado son, principalmente, las que resultaron afectadas por el tsunami de 2011, operadas por la Compañía Eléctrica de Tōhoku y por TEPCO. En un caso, ha sido el propio Gobierno local (el ayuntamiento de Hakodate, en Hokkaidō) el que ha presentado la demanda.

El equipo del que forman parte Kawai y Kaido se encarga también de la demanda entablada por un colectivo de accionistas de TEPCO contra la anterior dirección de la empresa, en la que solicitan indemnizaciones millonarias. Es la otra cara de la moneda del proceso penal abierto contra los tres altos cargos de la eléctrica, con similares puntos en discusión, pruebas y testigos (declarantes). Ambos abogados están presentes, también en el proceso penal, junto a los de la acusación pública en las vistas del juicio representando a las víctimas.

El proceso penal se centrará, a partir de la primavera, en la toma de declaración a los testigos, fase que durará, según lo planificado hasta el otoño. Los testigos serán algo más de 20 personas. Se aportarán como pruebas los registros de las declaraciones tomadas por la comisión gubernamental que investiga el accidente, así como los mensajes de correo electrónico, actas de reuniones e informes recogidos entre las personas implicadas por la fiscalía. Veremos hasta qué punto el tribunal es capaz de llegar hasta el fondo del accidente nuclear. La ciudadanía tiene su atención puesta en este juicio.

Fotografía del encabezado: un grupo de personas portando pancartas sonríe tras darse a conocer la sentencia concerniente a una demanda colectiva por el accidente de la central nuclear Fukushima Daiichi, operada por la compañía eléctrica TEPCO (10 de octubre de 2017, frente al Tribunal de Distrito de Fukushima, en esta ciudad). (Fotografía: Jiji Press)