La Nueva Liga

Durante la ocupación estadounidense (1945-1952), el béisbol volvió a renacer. La NPB retomó las riendas del béisbol profesional y estableció una nueva liga absorbiendo a los equipos existentes y permitió la entrada de nuevas franquicias. Asimismo, emuló la estructura de las Grandes Ligas y estableció dos grupos: la Liga Central y la Liga del Pacífico (véase Tabla 1). De este modo, en 1950 comenzó la primera temporada de la posguerra y a partir de 1954, el campeón de cada Liga disputaría la Serie Japonesa. 

Tabla 1. Estructura de Liga Japonesa en la década de 1950

Liga Central Liga del Pacífico
Gigantes de Yomiuri Leones de Nishitetsu
Dragones de Chūnichi Halcones de Nankai
Tigres de Hanshin Orions de Mainichi
Ballenas de Taiyō Estrellas de Daiei
Golondrinas de Kokutetsu Flyers de Tōkyū
Carpas de Hiroshima Búfalos de Kintetsu
  Bravos de Hankyū

Un elemento distintivo es que sobresale el nombre de las empresas dueñas de los equipos. Este fenómeno lo podemos ver también en la Liga Coreana o la de Taiwán, lugares donde el béisbol se difundió durante el periodo colonial japonés; pero contrasta por completo con las Grandes Ligas y las ligas latinoamericanas. En este sentido, es un fenómeno japonés.

Equipaciones de los Gigantes de Yomiuri, las Golondrinas de Yakult y los Tigres de Hanshin (Museo del Béisbol de Japón. Fotografía: nippon.com)

Cabe señalar que los “nuevos dueños” de la Nueva Liga eran las empresas que habían recibido las bondades de las reformas de la ocupación estadounidense y se habían beneficiado por las posteriores políticas de recuperación económica. Por ejemplo, los periódicos Yomiuri, Chūnichi y Mainichi tenían muchos recursos, ya que aumentaron su circulación, gracias a la política de liberalización de las tropas de ocupación. De igual manera, Taiyō (actualmente Maruha) era una empresa de productos marinos, cuya producción se incrementó por la demanda de alimentos de la posguerra. Por lo que respecta a Daiei, ésta era una empresa cinematográfica que acumuló muchas ganancias con el aumento de los cines. Asimismo, Kokutetsu, Nishitetsu, Nankai, Tōkyū, Kintetsu y Hankyū eran las ferroviarias que habían conseguido importantes concesiones para emprender el desarrollo urbano devastado por la guerra.

El cambio económico y el béisbol japonés

Ahora bien, conforme la economía japonesa fue creciendo, algunas de estas empresas no pudieron seguir manejando sus equipos. En algunos casos se fusionaron, pero en otros cambiaron por completo de dueño. Por eso, la estructura original de Liga establecida en 1950 se ha modificado dramáticamente. Además, algo sobresaliente es que los nuevos dueños son los nuevos actores que han sobresalido en la economía. En este sentido, al analizar quiénes son los dueños del béisbol japonés podemos ver quiénes mandan actualmente en la economía japonesa. Para corroborarlo, veamos brevemente qué pasó con la Liga después de la década de 1950.  

Actualmente, existen seis equipos en la Liga Central. Aunque los nombres han cambiando, salvo las Golondrinas y las Ballenas, los otros equipos siguen siendo casi los mismos dueños. En el caso de las Golondrinas, el primer dueño fue la empresa estatal Kokutestu (los Ferrocarriles Nacionales), pero ésta no pudo manejar el equipo y en 1966 decidió venderle la franquicia al Diario Sankei. Sin embargo, este periódico tampoco pudo administrarlo con éxito y después de cinco años terminó cediéndole la tutela a Yakult: una empresa de productos lácteos que había crecido en la década de 1960. Por lo que toca a las Ballenas (en 1992 cambiaron de nombre a BayStars), el dueño original había sido Maruha, pero finalmente en 2002, vendió la franquicia a la cadena de televisión TBS. Esta televisora fracasó en su administración y finalmente en 2011 cedió el equipo a una empresa de juegos por celulares llamada DeNA.

En el caso de la Liga del Pacífico está conformada también por seis equipos, pero a diferencia de la Central, ninguno de los dueños de la década de 1950 logró mantener su franquicia. Los Orions y las Estrellas se fusionaron en 1958 y, posteriormente en 1971, la empresa de dulces Lotte adquirió la franquicia. Los Leones, por su parte, fueron comprados por la ferroviaria Seibu en 1979. Los Halcones tuvieron dos cambios de dueño, Daiei (un corporativo de supermercados) y Softbank (una empresa de telefonía e internet y dueña del portal Yahoo Japan). En el caso de los Flyers, estos fueron comprados por Nippon Ham (una de las empresas de embutidos más grandes de Japón) en 1974. Los Bravos fueron comprados en 1989 por Orix (una empresa de servicios financieros) mientras que los Búfalos se fueron a la quiebra. Ante esta situación, la NPB decidió ofrecer una nueva franquicia, la cual fue adquirida por Rakuten: una empresa de servicios de internet. 

Tabla2. Cambio de dueños de la Liga del Pacífico

Orions + Estrellas (1958) → Lotte (1971)  
Nishitetsu → Seibu (1979)  
Nankai → Daiei (1989) → Softbank (2005)
Tokyū → Nippon Ham (1974)  
Hankyū → Orix (1989) → Orix + Kintetsu (2005)
    Rakuten (2005)

Para no extender el relato basta decir que el béisbol profesional japonés está ligado íntimamente con el desarrollo económico de Japón. En un inicio fueron las empresas ferroviarias y los grandes periódicos los que promocionaron este deporte, pero conforme fue pasando el tiempo nuevas empresas, en particular de alimentos y bebidas (Nippon Ham, Lotte y Yakult), serían los motores del “Rey de los Deportes”. Sin embargo, en los últimos veinte años, por distintos motivos, las empresas fundacionales no pudieron mantener más sus equipos y terminaron por entregar sus franquicias a otros actores que comenzaron a sobresalir en los nuevos mercados de servicios financieros y de tecnología de comunicación (Orix, Softbank, Rakuten y DeNA).

No sé realmente si en el futuro podremos ver a otras empresas comprando a las franquicias existentes. Hay equipos como los Gigantes o los Tigres que seguirán por muchos años en la Liga, pero otros como Seibu o DeNA no tienen garantizado su membresía dentro de la Liga, todo dependerá de cómo se desarrolle la economía japonesa en los siguientes años. No obstante, en términos deportivos, vemos un “cambio generacional”. Los nuevos dueños han logrado que sus equipos triunfen como ha sido el caso de Softbank y Rakuten. En este sentido, no es trillado decir que la actual Liga Japonesa es un lugar donde batallan la “vieja guardia” y los “novatos”.

 

Fuentes consultadas:

Masaru Ikei, “Global Baseball: Japan and East Asia” en The Cambridge Companion to Baseball, editado por Leonard Cassuto y Stephen Partridge (Cambridge: Cambridge University Press, 2011): 155-168.

Guthrie-Shimizu, Sayuri, Transpacific Field of Dreams: How Baseball Linked the United States and Japan in Peace and War (Chapel Hill: University of North Carolina Press, 2012).