¿Y si Dazai Osamu, Nakajima Atsushi, Akutagawa Ryūnosuke y otros escritores tuvieran poderes sobrenaturales? Bungo Stray Dogs, manga dibujado por Harukawa 35 y escrito por Asagiri Kafka, es una ambiciosa obra de acción y fantasía en la que grandes escritores libran batallas sobrenaturales.
“Indigno de ser humano”, el poder sobrenatural de un Dazai convertido en galán
El protagonista de Bungo Stray Dogs es Nakajima Atsushi, de 18 años. Sin saber qué hacer tras su expulsión de un orfanato, Atsushi rescata a Dazai Osamu, al que arrastra la corriente de un río. Dazai, obsesionado con el suicidio, pertenece a la Agencia Armada de Detectives, un grupo de personas con poderes sobrenaturales, y busca un “tigre devorador de hombres” junto con su compañero Kunikida Doppo. Atsushi asegura que ese tigre también lo persigue a él, pero resulta que el propio Atsushi posee el poder de transformarse, de forma inconsciente, en un tigre blanco. Reclutado por Dazai para la agencia, Atsushi se lanza a combatir a la Port Mafia, una banda criminal que domina la noche de la ciudad de Yokohama…
El gran atractivo de esta obra son los espectaculares poderes sobrenaturales de sus personajes. El de Dazai, “Indigno de ser humano” (título de una de sus novelas más famosas), anula las habilidades de sus adversarios. El de Kunikida, “Poeta solitario”, materializa lo que escribe en su libreta. El poder de transformación de Atsushi es la “Bestia bajo la luna”. Los personajes, con nombres de escritores, despliegan poderes sobrenaturales inspirados en las obras de esos autores. Su estilizado diseño se aleja mucho del aspecto de los autores reales, y a veces incluso los cambia de sexo, como ocurre con Izumi Kyōka, convertido en una muchacha. Al mismo tiempo, las biografías y las relaciones de los grandes escritores se entretejen hábilmente con el universo del manga, arrancando una sonrisa a los conocedores de la literatura. Este ingenioso recurso conserva su frescura más de trece años tras el debut de la obra.
La historia es, pues, un relato de acción ambientado en una Yokohama ficticia, donde personajes con poderes sobrenaturales luchan por el control de la ciudad; se trata de una línea argumental sin relación directa con las tramas de las obras literarias. Sin embargo, los nombres, las habilidades y las relaciones entre los personajes esconden guiños a escritores y obras reales. A medida que avanza la lectura se va comprendiendo por qué ha conquistado a los jóvenes.
Empatía con los stray dogs (perros callejeros)
Desde Atsushi, cuya autoestima es extremadamente baja, todos los personajes son stray dogs (“perros callejeros”) que, en algún momento, han perdido el rumbo de su vida. Akutagawa Ryūnosuke, miembro de la Port Mafia que maneja un poder llamado “Rashōmon”, es un hombre despiadado: “Los débiles no merecen vivir”. Pero en realidad Akutagawa venera a Dazai, antiguo dirigente de dicho grupo criminal, y su marcha le ha dejado una herida emocional. También él se siente débil y sin valor. Al enfrentarse a Akutagawa, Atsushi le grita: “¡Nadie puede vivir sin que alguien le diga que tiene derecho a seguir viviendo!”. Esta escena del tercer volumen es una de las más memorables de la obra.
La “Salvación del alma” de Kyōka, una muchacha a la que la mafia ha criado como asesina, es otro de los grandes temas de la primera parte. Los criminales también se rigen por su propio código, algo que produce personajes atractivos, como Nakahara Chūya, antiguo compañero de Dazai; Higuchi Ichiyō, admiradora de Akutagawa, y Ozaki Kōyō, convertido en mujer y pendiente del bienestar de Kyōka.
La literatura consiste en retratar al ser humano, pero quizá los lectores de esta obra se sientan atraídos también por lo literario de sus batallas sobrenaturales.
La “personificación” también alcanza a figuras históricas
La serie comenzó a publicarse a finales de 2012 en Young Ace, revista mensual de la editorial Kadokawa. Fue la obra de debut tanto del guionista, Asagiri, como de Harukawa, el dibujante. Asagiri dejó su empleo en una empresa para dedicarse a escribir guiones. Según cuenta, la idea de la obra surgió en las reuniones de trabajo. “El editor y yo nos entusiasmamos pensando que convertir a grandes escritores en chicos guapos que combatieran con poderes sobrenaturales podría dar mucho juego visual”, revela Asagiri en el epílogo del primer volumen.
Aunque a primera vista parezca una ocurrencia un tanto ligera, la idea resultó innovadora. En otra entrevista Asagiri se refirió a esa “transformación de los grandes escritores en chicos guapos” como una “personificación” de los autores. Aunque personificar significa originalmente representar algo no humano como si fuera una persona, en la cultura otaku de la década de 2000 proliferaron las obras que convertían en personajes a personas reales o a “grupos humanos”. Entre los ejemplos figuran la novela visual para PC Fate/stay night (Type-Moon, 2004), que representa con audacia a héroes históricos, y el manga Hetalia (Himaruya Hidekazu, 2006), que convierte a países en apuestos jóvenes. La idea de convertir a grandes escritores en chicos guapos sigue esa misma línea.
Otro de sus atractivos consiste en tomar lo mejor de obras anteriores. Las batallas sobrenaturales evocan la influencia de los poderes stand de JoJo’s Bizarre Adventure, de Araki Hirohiko, o del nen de Hunter×Hunter, de Togashi Yoshihiro, mientras que la reunión de personajes famosos procedentes de distintas obras recuerda al Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), iniciado con la película Iron Man (2008). Son, por así decirlo, unos “Vengadores de la literatura”.
Esa sensación de haber visto antes este concepto, asumida sin complejos, quizá también forme parte de su encanto. Por otra parte, la idea de convertir con audacia en personajes a personas y objetos que existieron realmente en la historia precede en esta obra a la de juegos populares como Kantai Collection, Tōken Ranbu o Fate/Grand Order. La cultura popular siempre se desarrolla a partir de esa mezcla heterogénea.
La obra se ha traducido a más de diez idiomas, entre ellos inglés, chino, coreano, español y francés, y se disfruta en más de quince países. En la votación de los aficionados sobre los animes del verano de 2023 organizada por Anime Corner, uno de los grandes medios internacionales especializados, el primer puesto fue para la quinta temporada de la serie de televisión: Bungo Stray Dogs también está dando a conocer a Dazai Osamu y a Akutagawa Ryūnosuke entre los jóvenes de todo el mundo.
Crecen las colaboraciones con los museos literarios
La adaptación al anime televisivo llegó en 2016 y alcanzó un éxito mundial. La quinta temporada se emitió a partir de julio de 2023. Este año, en el décimo aniversario del anime, el Museo de Literatura Moderna de Kanagawa, en Yokohama, organizó la Exposición del Décimo Aniversario de Bungo Stray Dogs: “encuentro de lujo con los grandes escritores”. Junto con materiales del anime y de las adaptaciones teatrales, se expusieron numerosos manuscritos originales y otros documentos de los escritores que inspiraron a los personajes; entre el público destacaba la presencia de muchas jóvenes.
Dazai, Chūya, Akutagawa y otros personajes de Bungo Stray Dogs tienen cada uno sus fervientes seguidores. Resulta interesante que ese interés se extienda también a los escritores que los inspiraron. Como la obra se desarrolla en Yokohama, el museo se fijó pronto en la serie y colaboró con ella en sus exposiciones sobre Dazai Osamu (2014), Tanizaki Jun’ichirō (2015) y Yosano Akiko (2018). Según explican, las visitas aumentaron considerablemente, sobre todo a partir del estreno del anime en 2016.
“Todo empezó con la exposición de Dazai: un empleado del museo encargado de comunicación conocía Bungo Stray Dogs y propuso una colaboración a Kadokawa”, cuenta un responsable de exposiciones del museo. “Queríamos facilitar a los jóvenes el acceso a la literatura. Naturalmente, los personajes no son los escritores reales, pero están tan bien construidos que hasta nosotros nos sorprendemos. Creo que la incertidumbre sobre cómo vivir es también un tema literario, y espero que la exposición sepa transmitir esa conexión”.
Las colaboraciones se han extendido a museos literarios de diversas localidades, como el Museo Conmemorativo de Yosano Akiko, en Sakai, prefectura de Osaka; el Museo Conmemorativo de Tanizaki Jun’ichirō, en Ashiya, prefectura de Hyōgo; el Museo Conmemorativo de Mori Ōgai, en el distrito tokiota de Bunkyō, y el Museo de Literatura de Saitama, en Okegawa, prefectura de Saitama. El Shayōkan, museo conmemorativo de Dazai Osamu situado en Goshogawara, prefectura de Aomori, también pondrá en marcha una iniciativa relacionada con Bungo Stray Dogs a partir de enero de 2027.
Kadokawa Bunko, que publica numerosas obras representativas de estos grandes escritores, lanzó cerca de treinta títulos con sus versiones animadas en las cubiertas para mostrar a los jóvenes lectores que “aquí está el original”. También se ha publicado Bungō Sutorei Doggusu: kōshiki kokugo binran (Bungo Stray Dogs: guía oficial de lengua y literatura, de Sagara Mizuki, Ed. Kadokawa), que presenta a los escritores reales a través de los personajes. Pocas obras contribuyen tanto a la revitalización local y tienen una repercusión tan amplia en el mundo editorial.
¿Se ha tragado la cultura popular a la literatura?
Tezuka Osamu, pionero del manga narrativo de posguerra, adaptó Fausto al manga en 1950 y Crimen y castigo en 1953. Tezuka demostró que también era posible expresar en manga las grandes obras de la literatura universal. Muchos niños debieron de descubrir a Goethe y Dostoievski gracias a él.
En la década de 1950 se tachaba a muchos mangas de “lecturas perniciosas” por considerarlos dañinos para la educación infantil, y en los noventa, cuando empezaba a preocupar el alejamiento de la lectura, surgió incluso un debate sobre por qué la literatura había perdido frente al manga. Sin embargo, no puede ignorarse la relación de complementariedad entre la cultura popular y la literatura en Japón. Es significativo que Zonbi kaishūfu, de Kosagawa Chito (La recolectora de zombis, Ed. Kōdansha), ganadora del Premio Akutagawa este verano, se desarrolle en el mundo de un videojuego de terror de realidad virtual.
En Bungo Stray Dogs, la Agencia Armada de Detectives y la Port Mafia suelen llevarse como el perro y el gato, pero, cuando se alían para proteger Yokohama, se convierten en un grupo de héroes invencible. La relación entre la literatura y el manga es algo similar. ¿No pasará Bungo Stray Dogs a la historia como la obra que lo ha demostrado?
Desde una perspectiva algo más mordaz, quizá pueda decirse que la cultura popular ha absorbido incluso la literatura como uno de sus géneros… Tras una época en que Tezuka Osamu adaptaba obras literarias a una forma accesible de manga, hoy se produce una inversión: el cariño por los personajes del manga lleva a los jóvenes lectores a acercarse al universo de los grandes escritores modernos.
Lamentarse por ello de que la palabra impresa ha perdido su fuerza no conduce a ninguna parte. Es mejor interpretar con optimismo que Bungo Stray Dogs también puede contribuir a revitalizar distintas localidades, pues revela una nueva forma de colaboración entre el manga y la literatura.
A lo largo de sus cerca de trece años de publicación se han incorporado incluso personajes como Fitzgerald y Dostoievski, y las batallas de Atsushi y sus compañeros han alcanzado la escala de la literatura universal. La primera parte concluyó en el volumen 28, publicado en marzo de este año, pero el desenlace reservaba un giro sorprendente. Todo apunta a que el universo de estos grandes escritores seguirá expandiéndose.





