La estatua de Shō-Kannon del templo de Yakushiji tiene un porte principesco. Un tesoro nacional que oculta, bajo sus nobles proporciones, algo incisivo o penetrante.

Uno no puede evitar ponerse firme cuando se planta ante esta figura. Es la estatua de Shō-Kannon, imagen principal del Tōindō o Pabellón del Este (tesoro nacional) del templo de Yakushiji, en la ciudad de Nara.

El Yakushiji es un templo votivo, mandado erigir por el emperador Tenmu para el restablecimiento de la salud de su esposa. Su solar original, a finales del siglo VII, fue la antigua capital de Fujiwara, en lo que hoy es la ciudad de Kashihara, pero cuando la capitalidad fue trasladada a Heijō (Nara) en el año 710, el templo se mudó a su actual emplazamiento. El Tōindō se construyó por el eterno descanso del alma de Genmei, la emperatriz durante cuyo reinado se trasladó la capitalidad.

En su pugna por salvar a quienes sufren, el bodhisattva Shō-Kannon adopta según el momento y el lugar hasta 33 formas, entre ellas la de “Kannon de las Once Caras” y la de “Kannon de los Mil Brazos”. La denominación Shō-Kannon alude al estado original del bodhisattva, previo a todas estas transformaciones. Esta forma es la más cercana a la de los seres humanos, ya que, como ellos, tiene una sola cara y dos brazos (ichimen-nihi).

Esta estatua mantiene baja la mano derecha y elevada la izquierda, con ambas palmas vueltas hacia delante. De pie sobre su pedestal con las piernas ligeramente separadas, hay algo en su porte que destila severidad. El conseguido efecto de transparencia de la sutil vestimenta, llena de pliegues, se considera un influjo del arte de la antigua India.

Lleva el cabello recogido en un moño alto (hōkei), con una suerte de arabescos en los costados. Simétricos en apariencia, observados detalladamente muestran diferencias.

Arabescos de los costados del tocado.
Arabescos de los costados del tocado.

Hay indicios de que en la parte delantera de la cabeza lucía un pequeño buda (kebutsu). La línea de la nariz, que se proyecta sin desviarse desde la frente, le da a su cara un aspecto exótico.

Mucho se ha discutido sobre su datación. La mayoría de los expertos se inclina por atribuirle la misma antigüedad que a la tríada del nyorai Yakushi (tesoro nacional), que es la imagen principal del templo y está situada en el kondō o salón principal del templo, y que data de finales del siglo VII. Otros creen que habría que situarla ya en el siglo VIII, que es cuando se construyó el edificio que la acoge. La discusión sigue abierta hoy en día. Es una estatua rodeada de misterio que sigue fascinando a los estudiosos.

“Con su pulcritud y elegancia, esta imagen de Shō-Kannon se adapta muy bien al gusto estético de los japoneses. A mí también me cautivó cuando la vi”, comenta el fotógrafo Muda Tomohiro. “No es simplemente que sus facciones sean bellas y regulares. Conforme iba descubriendo, a través del teleobjetivo, los pequeños detalles de su cara, como el casi imperceptible colorido rojizo que se aprecia en torno a las pupilas o el suave encarnado de los labios, o ese bigotillo, fui descubriendo algo muy penetrante, algo que escruta el interior del alma de quien lo contempla”.

Estatua del bodhisattva Shō-Kannon

  • Nombre en japonés: Shō-Kannon bosatsu ryūzō
  • Altura: 188,9 cm
  • Época: Periodo Hakuō (Asuka) – periodo Tenpyō (Nara)
  • Colección: Templo de Yakushiji
  • Grado de protección: Tesoro nacional (catalogado con el nombre de Dōzō Shō-Kannon bosatsu ryūzō, Tōindō anchi)

(Traducido al español del original en japonés.)