Los campos de arroz en terrazas de Motoyama se extienden por todo el valle desde los 250 hasta los 850 metros de altura, en un espacio aislado del mundo exterior, lo que realmente ha creado una "tierra de los cielos"; de ahí el nombre Tenkū no Sato.
Este riachuelo, que corre justo al lado de los campos de arroz en terrazas, los humedece y desemboca más tarde en el río Yoshino.
La bruma de la mañana se cierne sobre los campos en terrazas. La niebla es espesa por la mañana y las espigas tienen gotas de agua, así que los agricultores suelen segar durante las tardes de sol, cuando está despejado.