-
Nishijima produce una variedad de papel gasenshi que se adapta a las necesidades de calígrafos y artistas. La forma en que el papel se impregna de tinta y el tono que esta toma se consideran especialmente bellos.
-
El papel secado al aire vuelve a ponerse a remojo durante medio día, tras lo cual las delicadas láminas se separan con todo cuidado para ser colocadas una a una sobre una plancha caliente, donde se completa el proceso de secado.
-
El papel gasenshi y de otros orígenes reciclado, una vez disuelto en agua caliente, se mezcla con cáñamo de Manila y paja de arroz, y se pasa por el beater. El resultado es un nuevo material, de fibras cortas, listo para hacer papel.
-
La espesa papilla queda distribuida uniformemente sobre el escurridor gracias a los hábiles movimientos que se imprimen al bastidor que lo sostiene (fotografía de la izquierda). La lámina de papel recién extraída del agua se desprende del escurridor y se coloca sobre la mesa (centro). El prensado para extraer el agua contenida en el papel se hace en bloques de 300 láminas (derecha).
-
Es un papel de fibra muy corta, que no permite separar fácilmente las láminas. Por eso, el secado se hace poniendo de canto bloques de 300 láminas durante un periodo de entre 10 y 20 días en un lugar bien ventilado.
-
Rodeada de montes, la pequeña aldea papelera de Nishijima ocupa las orillas del río Fujikawa, que le suministra agua de buena calidad.