El mundo del ‘washi’: 4. Paipáis de papel japonés que traen aromas del pasado
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Paipáis de Sesson o sesson uchiwa. Los motivos, impresos en papel washi, son reproducciones de dibujos de Sesson, monje y artista de finales del periodo Muromachi, y otros diseños antiguos.
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Ella sola se encarga de todas fases del proceso, empezando por el corte del bambú para fabricar la nervadura. El siguiente paso será pegar el papel washi decorado con dondiegos de día. Akutsu Fusako: más de 80 años dedicada a la producción de paipáis.
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Cortado el bambú en segmentos de 37 centímetros de longitud, se raja a machete en nueve arcos. Una vez limados los salientes, se hacen a navaja cortes a una distancia de un milímetro, que van abriéndose a mano. Se obtienen unas 40 tiras, que formarán la nervadura del paipay.
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Las tiras escindidas del bambú se separan con tallos trenzados de igusa (Juncus effusus) previamente humedecidos, con lo que el armazón del paipay queda completo. Como el material ha sido secado al sol previamente, resulta ligero y resistente.
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Extendiendo en el jardín los armazones de bambú para secarlos al sol. Se sacan por la mañana y se retiran por la tarde. Akutsu está siempre atenta al cielo y los vecinos siempre están prestos a avisar ante una repentina lluvia.
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La operación llamada madozukuri (aireamiento, separación). Manteniendo una distancia uniforme, las tiras escindidas del bambú se separan mediante tallos humedecidos de igusa. La artesana produce entre 20 y 25 armazones diarios.
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Fase de empapelado. A la artesana le basta el tacto para saber el grado de finura de los nervios de bambú y la distancia entre ellos, o para distinguir el anverso del reverso del papel washi. Son las sabias manos de la experiencia.
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La labor de Akutsu Fusako se desarrolla en el corredor exterior, donde en verano corre la brisa y en invierno penetran los rayos del sol. Su casa fue construida en la era Meiji (1868—1912).
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