¿Por qué un cutis blanco es sinónimo de belleza para las japonesas?
-
Saushiarahi, cuadro perteneciente a la serie del pintor Baichōrō Kunisada inspirada en varias obras de la poetisa Ono no Komachi. Esta obra de 1857 muestra a varias mujeres que trabajan en el barrio rojo mientras se asean y arreglan por la mañana. La de la izquierda lleva en la boca un nukabukuro, una bolsa de salvado de arroz que hace las veces de guante exfoliante (Propiedad del Instituto Pola de Investigación en Belleza y Cultura).
-
En la actualidad se comercializan también cosméticos que contienen arroz. Estas imágenes son cortesía de Im y de Provision, empresa dedicada a la venta por correo de cosméticos perteneciente a la firma japonesa Kosé.
-
Tomizawa Yoko, investigadora en el Instituto Pola de Investigación en Belleza y Cultura.
-
A la izquierda, Dōteishūgetsu, cuadro de la serie Shūjo hakkei, del pintor Gototei Kunisada, en el que una mujer semidesnuda se aplica unos polvos blancos. Se ha apartado el kimono para no ensuciarlo de maquillaje, ya que tradicionalmente las japonesas se maquillaban las orejas, el cuello y parte del pecho, además de la cara. Esta escena representa un momento privado y muy personal del día a día de las mujeres en Japón desde tiempos antiguos. A la derecha, Biensenjokō, shikibuhake (Biensenjokō con una brocha shikibu), obra del artista Keisai Eisen que data de entre 1818 y 1830. En ella vemos cómo una prostituta de la segunda mitad del período Edo se pone polvos de maquillaje blancos con una brocha. (propiedad de Instituto Pola de Investigación en Belleza y Cultura).
-
Yanagihashi Okon beni wo sashi, cuadro de la serie Tōseimitate jūroku, del pintor Tokohara Kunichika. Data de 1871 (Instituto Pola de Investigación en Belleza y Cultura).
-
A la izquierda, imagen de una mujer de la era Meiji con un maquillaje y unas cejas naturales. A la derecha, cosméticos de entre 1920 y 1930 cuyos envases están decorados con un dibujo de una mujer: barra de labios, polvos para la cara, pulverizador para perfume y colorete (propiedad del Instituto Pola de Investigación en Belleza y Cultura).
-
Imagen del fotógrafo Yokosuka Noriaki (cortesía de Shiseidō).
-
Tienda Pola The Beauty en el barrio de Ginza, en Tokio (cortesía de Pola Holding).
1 / 8