A la izquierda, Yoshimune, octavo shōgun de los Tokugawa, impulsor de las reformas de Kyōhō, que dieron estabilidad al régimen en su fase intermedia (siglo XVIII). Ni siquiera para él fue fácil reformar la costumbre del sankin-kōtai. A la derecha, Muro Kyūsō, pensador confucianista y uno de los colaboradores más estrechos de Yoshimune en su actuación política. También él se ocupó de reformar la costumbre. (Ilustración: Satō Tadashi)