Hachikō no es el único: los perros más recordados de Japón y sus monumentos
-
A la derecha, Taro y Jiro en la Antártida. A la izquierda, sus estatuas en el puerto de Nagoya, frente al barco de observación antártica Fuji, que se conserva en dicho lugar. (Jiji Press)
-
Izquierda: Las estatuas en bronce de los 15 perros son obra de Andō Takeshi, que fue autor también de la estatua del fiel Hachikō de Shibuya (Fotografía: Amano Hisaki). Derecha: El grupo escultórico en su anterior ubicación junto a la Torre de Tokio (Jiji Press).
-
Con su Aurora Theater y su variada colección que incluye hielo y meteoritos de la Antártida, el Museo de las Ciencias Polares, inaugurado en 2010, es un inmejorable lugar para aprender de forma amena sobre los polos. A la izquierda, el trineo de oruga que entre 1968 y 1969 realizó con éxito los 5.200 kilómetros de la travesía de ida y vuelta entre la base Shōwa y el polo sur magnético. A la derecha, una muestra de cómo eran los trineos tirados por perros que se utilizaban antes de la introducción del trineo de oruga. (Fotografías: Amano Hisaki)
-
La estatua del perro Bunkō, junto a la puerta del edificio histórico Kyū-Otaru Sōko, construido en 1893. (PIXTA)
-
A los gritos de “¡arriba!” y “¡abajo!”, Bunkō se subía al peldaño exterior del coche de bomberos y se apeaba de él con presteza, una más de las muchas habilidades que demostró el perro bombero de Otaru. (Cortesía del Servicio de Extinción de Incendios de Otaru)
-
La estatua de bronce de Bunkō luciendo una pañoleta de diseño floral donada por un ciudadano de Otaru. (Fotografía: Yoshida Rieko)
-
Cada 3 de febrero, aniversario de su muerte, Bunkō recibe sus dulces favoritos de manos de los ciudadanos de Otaru (Fotografía: Yoshida Rieko). A la derecha, la figura disecada de Bunkō expuesta en el pabellón Ungakan del Museo de Otaru. (Cortesía del Museo de Otaru)
-
La estatua Hishaku dōji, junto a la fachada de la tienda Ise Sekiya. (Fotografía tomada de del sitio web de Ise Sekiya)
-
El grabado ukiyoe de Utagawa Hiroshige titulado Yokkaichi, Hinaga oiwake sangūdō. Frente al torii puede observarse a un o-kageinu (“perro peregrino”).
-
A la izquierda, un perro ataviado de o-kageinu fotografiado en la zona comercial Okage Yokochō, a la entrada del Gran Santuario de Ise. A la derecha, las populares correas decorativas con motivo de o-kageinu. (Cortesía de Okage Yokochō)
-
Monumento a Chirori a la entrada del parque Tsukijigawa Ginza. En las cercanías está el centro de atención a la tercera edad al que la perra era llevada para efectuar la terapia. (Fotografía: Amano Hisaki)
-
Portada del libro Meiken Chirori, de Ōki Tōru.
-
En silla de ruedas, Hasegawa Sotokichi recibe con satisfacción la llegada de la perra de terapia Chirori. Animado por su presencia, Hasegawa logró superar el grado 5 de dependencia hasta poder ponerse en pie por sí mismo. A su lado, Ōki Tōru. (Cortesía de la Asociación Internacional de Perros de Terapia)
-
Nakazato Eiko, que sufría una discapacidad cerebral leve, perdió la movilidad de brazos y piernas a raíz de un accidente doméstico. Cuando Chirori (izquierda) comenzó a visitarla Nakazato apenas reaccionaba, pero fue familiarizándose con ella y ahora la recibe con esta espectacular sonrisa. (Cortesía de la Asociación Internacional de Perros de Terapia)
10 / 14