-
Cerezos de las márgenes del río Megurogawa, en Tokio. Se considera uno de los mejores lugares para disfrutar del bello efecto que causan los pétalos desprendidos cuando se extienden sobre la superficie del agua.
-
Asada Nobuyuki, secretario general de la Asociación Japonesa del Sakura.
-
Chidori-ga-fuchi, uno de los fosos que rodean el Palacio Imperial, en Tokio, es un magnífico lugar para disfrutar de la belleza de los cerezos desde el agua, a bordo de una barca.
-
Cerezo de la variedad someiyoshino.
-
Cerezo de la variedad shidarezakura en el Parque Maruyama de Kioto. El shidarezakura pertenece al grupo de los edohigan.
-
Escena de hanami (contemplación de la flor del cerezo) en el parque Sumida (Tokio).
-
Cerezos en Gion-Shirakawa (Kioto).