En el bosque donde reposa Hamagawa Utaki, los árboles extienden sus raíces sobre los peñascos. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Hamagawa Utaki: restos de lo que según la leyenda fue una residencia temporal de Amamikiyo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Extremo norte de la playa de Hyakuna, donde se cuenta que desembarcó Amamikiyo. Fotografía: Kitazaki Jirō.
Descendiendo desde Hamagawa Utaki por los escalones de piedra construidos en el acantilado se llega a la playa de Yaharazukasa. Fotografía: Kitazaki Jirō.