El acantilado que da al mar es un antiguo lugar sagrado. (Fotografía: Ōsaka Hiroshi.)
El lugar de rezo conocido como Ryūgū, considerado desde la antigüedad como un punto de acceso a Nirai Kanai. (Fotografía: Ōsaka Hiroshi.)
En la corte real de Ryūkyū había una gran devoción por el santuario de Naminoue. El rey en persona solía visitarlo cada Año Nuevo. (Fotografía: Ōsaka Hiroshi.)
Vista panorámica del santuario de Naminoue desde el puente de Naminoue. (Fotografía: Ōsaka Hiroshi.)