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Manto de hojas de ginkgo frente al pabellón principal del templo Jōchi.
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El paisaje enmarcado en la ventana redonda del pabellón principal del templo Meigetsu resulta más encantador, si cabe, en otoño.
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Los arces colorados lucen resplandecientes en el templo Kenchō. Al fondo, los aposentos del abad.
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Hojas carmesíes en las inmediaciones de las oficinas del santuario de Kamakura.
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Las hojas rojas y amarillas cubren el jardín de piedras, con el pabellón principal del templo Zuisen de fondo. Esta estampa resulta especialmente bonita después de que haya llovido.
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Las hojas amarillas de un ginkgo deslumbran el gran tejado del pabellón principal del templo Jōmyō.
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El bosque de bambú de la abadía Eishō tiene habilitado un camino para pasear entre las plantas, entre las cuales es posible observar el follaje otoñal.
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La estatua principal del templo Hase, cubierta de pan de oro, es, junto con el Gran Buda del templo Kōtoku, una de las grandes efigies representativas de Kamakura.
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Un conjunto de delicadas luces ilumina el follaje otoñal alrededor del estanque.