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Men no Ishi antes de que el terremoto de Kumamoto hiciera que se cayera. Recuerda a un gato con un cascabel en el cuello.
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Oficina de la Asociación de Turismo de Minami-Aso en el área de servicio Michi no Eki Asobō no Sato Kugino.
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El bosque virgen y las grandes rocas musgosas invitan a adentrarse en un mundo misterioso.
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Kashiwada Isao, un famoso guía lleno de energía y con suma consideración hacia los senderistas. Su personalidad y sus muchos conocimientos conquistan a quienes van con él a la montaña.
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Men no Ishi, piedra que cayó por una pendiente de unos 50 metros. Desde allí hasta la cueva del Gato, último punto de la ruta de senderismo, se tarda muy poco.
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Desde la cueva da la impresión de que el inmenso paisaje de Minami-Aso lo bordea un gato.
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Desde el mirador es posible contemplar los paisajes rurales de Minami-Aso y los cinco picos del monte Aso. Admirar esta vista quita el cansancio de un plumazo.
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La ruta de cuatro horas de duración, una experiencia para tarzanes durante la cual los senderistas se van agarrando a las lianas de los grandes árboles.
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Durante la segunda parte de la ruta de cuatro horas, aparece entre las rocas un gran agujero por el que pasa un viento agradable.
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El parque Tori no Kozuka, situado a la entrada de la ruta de senderismo.
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Si se fija la vista hacia la cuenca sur del cráter, se atisba la grieta de la cueva.
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Las vistas desde el parque Tori no Kozuka, situado en una colina, también merecen la pena. Hay bancos donde sentarse a contemplar los cinco picos del monte Aso.
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Atardecer desde la cueva del Gato.