-
Sai no kawara jizōson, pintado por Utagawa Kuniteru, finales del periodo Edo. El cuadro representa a un ogro acosando a unos niños a la izquierda y a un jizō bosatsu salvándolos a la derecha. Colección de la Sala de Colecciones Especiales de la Biblioteca Central Metropolitana de Tokio.
-
Pagodas de piedra a orillas del río Sai.
-
El templo Kōgan-ji en Sugamo, donde un jizō bosatsu es la deidad principal. El templo es abrumadoramente conocido como Togenuki jizō, pero como es un buda secreto, no es posible verlo.
-
Un jizō de pie junto al pabellón Benten del estanque Shinobazu. (Pixta)
-
Grupo de jizō cerca del templo Giō-ji, Saga, Kioto. (Pixta)