-
Imagen del edificio Avanti, donde se encuentra el teatro, realizada desde la salida Hachijō de la estación de Kioto. El edificio conecta directamente con la estación mediante un pasaje subterráneo.
-
Una actuación impresionante en la que el sonido de los tambores resuena en armonía con las imágenes digitales.
-
Además de los tambores japoneses, se puede disfrutar de la melodía de instrumentos tradicionales como la flauta shinobue, o el shamisen y el koto, instrumentos de cuerda.
-
La puesta fantástica en escena, muy acorde con la noche de la antigua capital, resulta también muy atractiva.
-
La proximidad con el escenario y la interpretación llena de fuerza hacen que el público sienta vibrar todo el cuerpo.
-
Hay momentos en los que los intérpretes bajan cerca del público, lo que crea una sensación de unidad.
-
Koshino rodeada de intérpretes, ataviados con lujosos trajes de tejido Nishijin-ori.
-
Se dice que los trajes de Koshino no se estropean ni siquiera con los movimientos bruscos propios de las escenas de lucha.
-
Los farolillos de la entrada del salón y el enorme noren que se divisa al fondo invitan al público a adentrarse en el mundo de la cultura tradicional.
-
La barra de bar de estilo retro (arriba) y las bebidas y comida creadas en colaboración con famosos establecimientos de Kioto (abajo a la izquierda). La tienda de regalos cuenta con una amplia selección de artículos originales de estilo japonés (abajo a la derecha).
-
Una azotea donde disfrutar de las vistas nocturnas con una copa en la mano y dejarse llevar por el eco de la actuación. (© Drum Tao Theater Kyoto.)
-
El intenso espectáculo de Drum Tao solo se puede experimentar realmente en directo.